Mal de coraçon
Caterina Barjau | Mal de coraçon

Reseña

Mal de coraçon

4 de 5 estrellas
La Companyia Solitària (Pol López, Pau Vinyals y Júlia Barceló) ofrecen un espectáculo divertido y profundo con raíces en el misticismo y en la astracanada pop
  • Teatro
  • La Villarroel, L'Antiga Esquerra de l'Eixample
  • Crítica de Time Out
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Time Out dice

Es difícil salir del teatro cambiado, con un estado de ánimo diferente con el que has entrado, y poder decir, además, que te has divertido como hacía tiempo que no te pasaba. Que has visto tres intérpretes excelentes que se lo pasan pipa haciendo la función y que saben cómo transmitirlo al público. Que has descubierto una directora (Andrea Jiménez) que ha encajado con tres tarambanas y los ha hecho volar muy alto. Que has disfrutado de un texto irreverente (de Victoria Szpunberg), que sabe jugársela y que hace dianas todo el rato. Y que mañana, si pudieras, no dudarías en volver.

'Mal de coraçon' parece la típica obra de bar, con un hombre a quien acaba de abandonar el amor de su vida (Pau Vinyals), un filósofo borracho (Pol López) y una camarera-cuidadora que quiere ser actriz (Júlia Barceló). Nada nuevo bajo el sol. Dos payasos y un augusto. Pero la introducción de la figura de Santa Teresa, y su obra, lo trastoca todo, hace que la pieza entre en un camino que no sabes por donde saldrá, a veces luminoso, a veces oscuro y tortuoso. Se convierte en un interrogante a resolver, un motor alterno que alimenta la escena. ¡Y cómo superan todos el reto! Porque el camino acaba en una fiesta.

La obra empieza emulando la farsa, incluso el 'teiatru', y hace que nos temamos lo peor, pero cuando López entra en escena, juega a esconderse de Vinyals y, después, coge el micro para bailar y cantar, ya nos damos cuenta de que aquí, los tres intérpretes saldrán a hombros. 'Mal de coraçon' tiene muchas capas, desde los tres personajes que han perdido el tren de la vida hasta la identidad de Santa Teresa (¿era catalana?) y de qué sirve el teatro. Una maraña de ideas dramáticas que parece de mal acoplar, pero que Jiménez une con un gran sentido del ritmo y tirando de canciones pop, desde 'Like a virgin' a 'Ne me quitte pas'.

En medio de todo, los versos de la gran poeta mística (“Nada te turbe; / nada te espante; / Todo se pasa; / Dios no se muda; / la paciencia / todo lo alcanza. / Quien a Dios tiene, / nada le falta. / Sólo Dios basta”) van resonando en escena, como un mantra, invitándonos a cambiar a Dios por lo que queramos. Digámosle 'amor', 'teatro', 'amigos' o lo que más os guste. Id y probadlo. 'Mal de coraçon' no es perfecta, pero poco le falta.

Más teatro en la lista de las obras recomendadas que hay en cartelera ahora mismo. 

Detalles

Dirección
La Villarroel
Villarroel, 87
Eixample
Barcelona
08011
Transporte
Urgell (M: L1)
Precio
10 - 20 €

Fechas y horas

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