Morning sun
Foto: La Villarroel | Morning sun

Reseña

Morning sun

4 de 5 estrellas
Simon Stephens retrata en tres generaciones de mujeres la grandeza de las vidas corrientes. Dirige Pau Roca, con Míriam Iscla, Anna Güell y Raquel Ferri
  • Teatro
  • La Villarroel, L'Antiga Esquerra de l'Eixample
  • Crítica de Time Out
Manuel Pérez
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Time Out dice

Saturados como estamos de tanta Odisea, pelis de Marvel y épica testosterónica, el teatro de Simon Stephens resulta todo un bálsamo. Figura clave de la dramaturgia inglesa contemporánea, el autor reivindica la grandeza dramática de las vidas corrientes, sin necesidad de héroes ni gestas extraordinarias. Morning sun es un ejemplo. Inspirada en la pintura homónima de Edward Hopper, la obra se aferra a la sencilla y, al mismo tiempo, rabiosa poesía que tienen nuestras vidas. Ninguna existencia es ordinaria, de eso va el humanismo.

Ambientada en una Nueva York de postal, la obra remonta la vida de Charley McBride (Míriam Iscla), también la de su madre y su hija. Tres generaciones de mujeres corrientes (contadas por hombres en la autoría y la dirección) que atraviesan un siglo como testigos de la historia, del sida al 11-S; ya lo sabemos, lo personal es político.

La Charley de Míriam Iscla vibra en una intensidad constante que nos acaba por perforar

Tejida como una polifonía de voces, la narración cabalga sin trama dominante, fragmentada en pequeños acontecimientos y personajes que nos enganchan por los detalles seleccionados, con una economía narrativa precisa. La dirección de Pau Roca se aleja de artificios para exprimir el jugo de la cotidianidad, con soluciones imaginativas que aportan dinamismo, pero también otras composiciones de escena que se repiten y restan ritmo.

Cualquier excusa es buena para disfrutar de Iscla en la corta distancia de una sala como La Villarroel. Su Charley vibra en una intensidad constante que nos acaba por perforar, sin estridencias ni lucimientos innecesarios, un festival de emoción contenida. Raquel Ferri aporta, como hija, una mirada sobre la fragilidad de los vínculos afectivos, con algún acento interpretativo demasiado marcado en personajes oscuros como Brian.

El rol de la madre resulta efectivo, pero Anna Güell brilla con fuerza en la gran variedad de registros que afronta. Imposible no enamorarse de personajes suyos como Eddy, bondad y ternura como forma de resistencia. Solo se puede calificar de magia lo que hacen, lograr rompernos de emoción a través de la épica de la gente sencilla. A pesar de todo, las abundantes toses y algún móvil que rompe la función nos recuerdan que la maldad también existe. 

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Detalles

Dirección
La Villarroel
Villarroel, 87
Eixample
Barcelona
08011
Transporte
Urgell (M: L1)
Precio
A partir de 21 €

Fechas y horas

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