Ciudades pequeñas y pueblos


¿Qué? Entre viñedos infinitos y masías centenarias, el Alt Penedès esconde cuatro paradas imprescindibles. Vilafranca del Penedès, capital comarcal, respira vino y modernismo. Muy cerca, Sant Sadurní d’Anoia presume de ser la capital del cava. El pueblo de Gelida, colgado sobre el valle, sorprende con su castillo medieval, su funicular centenario —en pausa hasta finales de 2026— y una calma que huele a viña y montaña. Y Castellet i la Gornal, con su castillo reflejado en el pantano de Foix, parece salido de un cuento. Cuatro destinos distintos, unidos por un mismo espíritu mediterráneo: viña, paisaje y buen vivir.
¿Cómo? Ampliad la información en el sitio web oficial de Turisme Penedès.























