1. Jimbocho, Tokio


El punto de encuentro por excelencia de generaciones de intelectuales de Tokio, Jimbocho es un histórico enclave universitario y un nirvana para los bibliófilos que disfruta de una existencia privilegiada junto a los distritos empresariales más potentes de la ciudad. Alberga unas 130 librerías de segunda mano, la mayoría ubicadas en edificios algo anticuados que comparten espacio con cafeterías tradicionales y restaurantes de curry. Aunque es un barrio donde el pasado informa vivamente al presente, la constante afluencia de nuevos estudiantes le confiere una energía creciente. En los callejones, nuevos clubes de música íntimos, restaurantes auténticos de curry indio, cafeterías modernas y libreros independientes añaden capas frescas, convirtiéndolo en el remedio ideal contra las angustias y el ritmo implacable de la vida digital.
El día perfecto: Comienza explorando volúmenes raros y antiguos en Isseido Booksellers y Kitazawa Bookstore, o sumérgete en la colección de arte y fanzines de Stacks Bookstore. Haz como los locales y toma un café en Sabor, una cafetería de 70 años famosa por la pizza toast y su encanto retro. Si quieres algo más contemporáneo, acércate a Walkabout Coffee y prueba un Magic, una creación nacida en Melbourne con doble ristretto y leche vaporizada. Por la tarde, saborea un curry rico en especias y fruta en Curry Bondy o en Sangatsu no Mizu, ganador del concurso local de curry 2024, y termina el día con un cóctel de ginebra artesanal en Cocktail Works Jinbocho o una copa cultural en Yon, que combina galería de arte, bar y sala de escucha.
Planifica tu viaje: La mayoría de tiendas cierran temprano (y permanecen cerradas los domingos), así que lo mejor es visitar Jimbocho por la mañana. Para una experiencia literaria especial, ven a finales de octubre durante el festival anual del libro de segunda mano; el otoño en Japón es, al fin y al cabo, la temporada ideal para disfrutar de una buena lectura. – Shota Nagao



















