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Por el Garraf, entre los atractivos de Sitges y de Sant Pere de Ribes

Os proponemos descubrir a fondo una de las poblaciones costeras más conocidas del país

Mirador del Museu Maricel Sitges
Por Xavier Amat |
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Tanto si ya habéis estado en alguna ocasión en Sitges como si no habéis pisado nunca sus calles, os recomendamos que la visitéis o la revisitéis porque está llena de atractivos, mucho más allá de sus playas y de sus museos más populares. Dedicaremos gran parte de nuestra escapada al Garraf a recorrer los rincones de la población, si bien también queremos dedicar un rato a las bodegas de Sant Pere de Ribes.

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Ruta dels Americanos Sitges

Tres itinerarios

Población acostumbrada desde hace décadas al turismo, en Sitges se programan varios itinerarios relacionados con su historia o patrimonio. Consultad los horarios a través de la red o en las oficinas de turismo. También podéis, claro está, id por vuestra cuenta. Nosotros hemos previsto tres rutas que nos permitirán descubrir gran parte de los tesoros que esconde la población.

La primera está relacionada con aquellos que, sobre todo en la segunda mitad del siglo XIX, se fueron al continente americano a buscar fortuna. En Sitges, como en otras poblaciones, se les conoce más con el nombre de "americanos", si bien el nombre más extendido en el país es el de "indianos". Muchos de ellos, cuando volvieron, levantaron valiosas construcciones con el dinero que habían acumulado. La Ruta de los Americanos recorre algunos de estos lugares y sirve para conocer anécdotas sobre los indianos que se han transmitido de padres a hijos. Las rutas tienen una duración aproximada de dos horas, y a buen seguro pasaréis por la calle de la Isla de Cuba, una de las más emblemáticas de aquellos tiempos, con varios palacios americanos, y veréis muchas de las casas modernistas del lugar, también impulsadas por los que volvían del otro lado del Atlántico. No es casualidad que a finales del siglo XIX y a principios del XX Sitges fuera uno de los centros neurálgicos del movimiento modernista, con artistas que montaban sus fiestas y que como herencia nos han dejado - entre otras muchas cosas - el magnífico Cau Ferrat o el Palau Maricel.

Una segunda ruta que queremos hacer es la de la Malvasía. El Hospital de Sant Joan Baptista de Sitges, construido en 1912 por Josep Font y Gumà, de estilo modernista, tiene la bodega en la que se elabora la Malvasía de Sitges, legado de la familia Llopis. En este itinerario también se visitan su casa y la bodega Llopis, en la actualidad sede del Museo Romántico. Y acabaremos con una caminata por el casco antiguo de la población, observando las huellas que ha dejado la historia, desde fragmentos de muralla hasta casas de pescadores.

Sant Pere de Ribes

Tierra de vino

La tarde la reservamos a Sant Pere de Ribes, junto a Sitges. La población también merece un buen paseo, pero queremos centrar nuestra visita de hoy en un tema concreto y que apasionará a los amantes del mundo del vino. No existe una D.O. Garraf, pero la comarca no carece de viñedos, integrados en la famosa D.O. Penedès. Y se elaboran vinos de todo tipo, blancos, rosados ​​y tintos, de una calidad excepcional gracias a las particularidades de la tierra y del clima. Pero además, conocer la producción de vino en un lugar como Sant Pere de Ribes tiene un valor añadido: las bodegas que ofrecen visitas se encuentran ubicadas en edificios históricos. Por lo tanto, disfrutaremos del vino pero también de la arquitectura. La Ruta de las Bodegas incluye cuatro espacios: la Torre del Veguer, una masía fortificada en un entorno privilegiado; Can Ramon, de una familia de viticultores que elabora vinos con las viñas de su propiedad; Vega de Ribes, con una bodega centenaria en la que producen vinos ecológicos; y Puig Batet, rodeado de las montañas del Garraf y con viñas antiguas y mucha historia que contar. No faltarán, por supuesto, las catas una vez finalizadas las correspondientes visitas.

Si os queda tiempo, dad una vuelta por las calles de Sant Pere de Ribes y saboread su pasado indiano.

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