Durante los últimos 10 años, los precios de los hoteles de Barcelona se dispararon, pero ahora, por la crisis económica, se han visto obligados a ajustarlos. Todo el que visita la ciudad quiere que la relación calidad-precio de su alojamiento sea justa, aunque también existe un segmento de población que prefiere las opciones de lujo y tienen menos preocupaciones.
Cada vez hay más oferta de hoteles de gama media, con habitaciones que oscilan entre los 80 y los 150 euros por noche. Incluso es posible encontrar algunas gangas.
Los hotales son una buena opción para los presupuestos ajustados. Muchos están situados en bonitos edificios de fachadas antiguas y grandes escaleras, pero las habitaciones no siempre se corresponden con el exterior. También ha habido un aumento de Bed&Breakfast, espacios luminosos con baño privado, acceso a internet y otras comodidades.
Si os queréis asegurar una habitación con luz natural o vistas, pedid una habitación exterior, que normalmente darán a la calle. Muchos de los edificios de Barcelona se construyeron en torno a un patio central y las habitaciones interiores son más sombrías, aunque también más tranquilas. Pero si vuestro hotel está en El Eixample, estas habitaciones estarán orientadas a grandes patios interiores abiertos e incluso con jardines, que lo tienen todo. Tranquilidad y unas vistas bonitas.
No es necesario que os digamos que hay que ser muy cuidadoso con vuestras pertenencias, ya que los robos pueden ser un problema especialmente en los alojamientos de gama baja. La mayoría de hostales y albergues juveniles disponen de taquillas, muy útiles si se comparte habitación.
Los alojamientos en Cataluña se dividen en dos categorías oficiales: hoteles (H) y Pensiones (P). Para ser un hotel (de una estrella a cinco), el lugar debe contar con baños en cada habitación. Las clasificaciones se basan en las cualidades del alojamiento y de los niveles de servicio. Muchas veces la única diferencia entre un hotel de tres estrella y uno de cuatro es la presencia de una sala de reuniones.
Las pensiones son más baratas, suelen ser de gestión familiar, y tiene una estrella o dos. No están obligadas a tener baño privado, aunque muchos lo tienen.
Casi cada mes del año hay algún tipo de encuentro, feria o gran conferencia en Barcelona, por lo que reservar con antelación es lo más recomendable. En Barcelona es temporada alta todo el año y encontrar un lugar donde dormir a corto plazo puede ser difícil. Como en el resto de ciudades, los hoteles acostumbran a pedir un pago por adelantado para garantizar la reserva, ya sea con tarjeta de crédito o un depósito. No está de más llamar un par de días antes de vuestra llegada para confirmar la reserva y si os la pueden facilitar por escrito mucho mejor. Tampoco dejéis de consultar su política de cancelació para ahorraros sustos de última hora.
Por una habitación doble en una pensión o en un hostal os pueden pedir entre 50 o 75 euros, mientras que si es un hotel de gama media el precio oscila entre los 80 y 180 euros. Una habitación doble en un hotel de gama alta puede tener un precio a partir de los 200 euros.
Sin embargo, los precios varían dependiendo de la época del año, y es interesante mirar si el hotel dispone de ofertas especiales.
Verificar si la tarifa ya lleva el IVA incluido.
El mercado de alquiler de habitaciones y apartamentos está en expansión. Los que visitan la ciudad a menudo o desean pasar más de unos pocos días, optan por alquilar casas para pasar sus vacaciones.
Haced caso de vuestro sentido común y leed con atención la letra pequeña de los contratos de alquiler (formas de pago, depósitos, gastos de cancelación, etc) y todo lo que incluye (toallas, pequeños electrodomésticos) antes de reservar.
