[title]
Después de confirmar lo que ya esperábamos, que los hermanos Tofe tienen (por todo el trabajo de estos años y la madurez/sensibilidad de su propuesta en Éter) ya su primera Estrella Michelin, esta zona sur de Arganzuela sigue en racha para los curiosos de la gastronomía. Han llegado malas noticias -cerró Lur, el proyecto de la prometedora chef Lucía Gutiérrez- pero vamos a quedarnos con lo bueno que viene. Acaba de abrir reservas el restaurante que más dará que hablar en el barrio (vaticinamos éxito), motivo ya para peregrinar hacia estas calles poco transitadas de Madrid Río.
Entre almacenes de otro tiempo, una enorme torre de pisos y el esqueleto en obras de lo que fue el Mercado de frutas y verduras (junto a Matadero), brota un pequeño gran restaurante, con una espectacular barra frente a la cocina y apenas un puñado de mesas, que comanda Cadu Gasparini (si buscáis referencias, situadle en los fogones de Gota). Mucha luz para una sala que sabe medir el equilibrio entre los movimientos del equipo y la comodidad del comensal.
Así se presenta Flor (Algete, 17), una cocina en la que se impone lo vegetal y la delicadeza. Aquí andan sobrados de criterio y de ganas y su intención es clara y trabajada no sólo en la parte sólida y en la líquida sino también en eso que no se ve pero que marca la diferencia, que te hace volver.
Los vinos y la banda sonora de este nuevo restaurante en Arganzuela
Es importante, y mucho, su selección de vinos, etiquetas especiales, hallazgos curiosos que van de Austria a Sicilia, del Jura a Castilla y León. Una bodega en mutación constante. Vinos que apuntan a lo natural, lo biodinámico, la mínima intervención, esas prácticas cada vez más visibles en las mesas de los pequeños y vibrantes proyectos que van alegrando la ciudad. Y lo que acaba de abrir Casparini y su equipo es uno de esos brotes verdes. Una flor a orillas del río.
Pero, siendo destacada la energía de su bodega, aún quizás sea más la de su banda sonora. Para ellos la música es uno de los pilares fundamentales del lugar. De hecho, tienen colgada en su web una primera playlist para que os hagáis una idea de la atmósfera que buscan. Un ambiente que cambia si vas al mediodía o por la noche. Lo que no cambia es que el hilo musical sale de un vinilo.
Precio, horarios y menú cerrado
Han apostado por un menú cerrado, nada de carta. Cerrado pero con opciones que se inclinan aún más hacia lo vegetariano. Cinco pases salados y un postre. 60 euros. Vinos, claro, aparte. No tardéis en reservar si queréis ir en fin de semana porque las mesas volarán. Este es su horario por ahora:
Jueves y viernes 20:00 / 22:30
Sábado: 14:00 / 16:00 y 20:00 / 22:30.
Domingo: 14:00 / 16:00
Si quieres saber con qué platos se han estrenado, seguid leyendo. Dejad el texto aquí si preferís que os sorprendan (que lo harán):
-Polenta Frita, Ricotta Fresca, Caviar
-Alcachofa alla Vignarola
-Ravioli de Pato Azulón in Brodo
*Ravioli de Grelos in Brodo
-Colinabo en Heno, Puré de Coliflor, Salsa de Oreja de Cerdo y Vin Jaune
*Salsa de Cebolla
-Acedera Escarchada “Ollie Dabbous”
-Postre: Pera, Helado de Leche de Oveja
NO TE LO PIERDAS: Nuevos restaurantes ahora mismo en Madrid

