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Ya era toda una referencia para comer por la zona de Plaza de España y ese comedor con mesas llenas a diario ha traído la expansión de la casa. El restaurante de raíz asturiana, famoso por su cachopo y sus menús del día, ahora tiene un hermano. Y no se han ido muy lejos. Al contrario. Están pegados. La diferencia respecto a la conocida taberna es que la nueva apertura del Grupo Asgaya, un valor seguro de la cocina norteña en Madrid, se presenta más refinada (aquí el cachopo es a su estilo pero de solomillo y las anchoas son 00) y se enfoca en platos a la parrilla, en las brasas... La bodega, claro, también crece (casi un centenar de referencias) y sube el nivel.
Nueva parada para reservar mesa en Plaza de España
Así que para esta nueva temporada La Charca (Álvarez Mendizábal, 7) no es una sino dos. Tú eliges lo que te quieres gastar yendo a una u otra. La nueva ronda los 60 euros de ticket medio y abren todos los días de la semana. Manuel Fernández, el empresario detrás de este reconocido sello hostelero, sabe bien que la zona está en plena ebullición desde la remodelación de Plaza de España y el agradable corredor que va del Templo de Debod hasta el Palacio Real pero quería elevarse por encima de la media porque en muchas propuestas gastronómicas que se han ido instalando por estas calles prima lo económico (de Beata pasta a Saona). Aquí hay mantel, buena cubertería y servicio atento.
Qué se puede comer en La Charca Restaurante
A la mesa llegan de un rodaballo o un chuletón de vaca a la parrilla a unas las mollejas de ternera ahumadas con parmentier, unas verduras de temporada que pasan por las brasas o unas almejas en su propio jugo que salen del horno de carbón de encina. A eso siempre le podrás sumar todo su buen hacer con la cuchara sea un plato de fabada asturiana o unas verdinas con bogavante. Este es el plan si te sientas tranquilamente a la mesa pero el local también cuenta con una pequeña barra y un espacio de mesas altas para ir a tomar el aperitivo y atacar, entonces, la ensaladilla rusa, las croquetas de carabineros o una tabla de quesos asturianos.

