Dejándole una comida en el microondas a su marido, Thelma (Geena Davis) se marcha con su amiga Louise (Susan Sarandon) a pasar un fin de semana de vacaciones. Pero en la primera parada, casi violan a Thelma en el exterior de un bar; Louise dispara y mata al hombre. El clima despreocupado se desvanece, y ahora su destino es México. Por el camino, las fugitivas, pistola en mano, se vuelven cada vez más osadas: roban en una tienda de barrio, destrozan a tiros un camión y encierran a un policía en el maletero de su propio coche. Dirigiendo con una energía arrolladora, Scott cumple con creces, mientras que Sarandon y Davis, junto con un comprensivo policía (Harvey Keitel), resultan totalmente convincentes en medio de un caos cada vez más profundo.
El guion de Callie Khouri es, a pesar de todo, simplista en la manera en que reduce a muchos de los hombres a estereotipos, mientras que las mujeres ganan fuerza no tanto a través del autoconocimiento como de las leyes de compra de armas americanas. En última instancia, esta road movie recurre a demasiadas reacciones automáticas: sus escenas chocantes y divertidas dependen directamente de la inversión de roles dentro de un género tradicionalmente masculino.
Dir.: Ridley Scott (EE. UU., 1991). 128 min.
