1. Castell de Montjuïc (Barcelona)
    Shutterstock | Castell de Montjuïc
  2. Castell de Montjuïc (Barcelona)
    Shutterstock | Castell de Montjuïc
  3. Castell de Montjuïc (Barcelona)
    Shutterstock | Castell de Montjuïc
  4. Montjuic castle
    © Olivia Rutherford / Time Out

Castell de Montjuïc

Ubicado en la montaña más carismática de Barcelona, el Castillo de Montjuïc ha sido escenario de pasajes cruciales de la historia de la ciudad
  • Lugares de interés
  • Sants - Montjuïc
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Time Out dice

El Castillo de Montjuïc, la montaña mágica, ha sido una instalación militar. Ahora, en cambio, es un espacio museizado que gestiona el Ayuntamiento de Barcelona. Los visitantes pueden pasear, subir a las almenas para gozar de unas buenas vistas de la ciudad e ir de pícnic al foso. Hay una cafetería en la plaza de Armas. El castillo acoge exposiciones temporales de temáticas relacionadas con la montaña y sus diferentes usos a lo largo de la historia.

Obviamente, es uno de los lugares más emblemáticos de Montjuïc. La entrada es gratis para los menores de 8 años. También hay acceso gratuito todos los domingos (a partir de las 15 horas, con la excepción del primer domingo de cada mes, en el que hay jornada de puertas abiertas durante todo el día).

El Castillo de Montjuïc, lugar de historia y de memoria

En el castillo y su entorno tuvieron lugar algunos momentos históricos dramáticos, como el bombardeo de Barcelona que tuvo lugar en el año 1842 o el fusilamiento del presidente Lluís Companys. Para potenciar que estamos ante un espacio donde hacer memoria, se restauraron los grafitis hechos por los detenidos que ocuparon algunas de las celdas de la antigua prisión. Se puede conocer el pasado del lugar y su valor patrimonial mediante las visitas guiadas que se organizan diariamente. Los horarios y las condiciones de estas se pueden consultar en su web.

¿Paseo por la montaña o vistas desde el teleférico?

Se puede llegar al Castillo de Montjuïc a través de diversos medios de transporte, pero el más especial es el emblemático teleférico que va desde el Puerto hasta Montjuïc y que es una de las actividades imprescindibles que hacer en Barcelona. También se puede acceder con el autobús 150, en bicicleta o en coche o moto (hay aparcamiento público para los unos y los otros).

Las personas que hagan el esfuerzo de subir a pie, en un paseo que supone unos 20 o 25 minutos, tienen recompensa: por el camino, encontrarán varios jardines de la montaña, como los que llevan los nombres de los poetas Joan Brossa y Jacint Verdaguer.

Cine al aire libre en Montjuïc

En el año 2002 se inició una tradición: proyectar películas al aire libre en los jardines del castillo durante el verano, mientras nos podemos cómodos y podemos estirarnos en tumbonas por un precio añadido. Este programa cultural, que es doble porque se celebra un concierto antes de cada filme, es uno de los grandes atractivos de la Barcelona estival. Se puede consultar la programación cinematográfica en la web de Sala Montjuïc. El programa puede ser triple si se aprovecha para visitar el Castell de Montjuïc.

Detalles

Dirección
Ctra. de Montjuïc, 66
Sants-Montjuïc
Barcelona
08038
Transporte
Espanya (L1, L3 i FGC) y despues bus 150 pera subir al Castillo. Tambien se puede subir mediante el Telefèric de Montjuïc.
Precio
Entrada general: 9 €. Entrada reducida: 6 €. Entrada gratuita el primer domingo de mes, y los otros domingos a partir de las 15 horas. Entrada libre para menores de 8 años
Horas de apertura
Abierto de lunes a domingo. Entre el 1 de marzo y el 31 d'octubre, de 10 a 20 horas (cierre de taquillas a las 19.30 hrs.). Entre el 1 de noviembre y el 28 de febrero, de 10 a 18 horas (cierre de taquillas a las 17.30 hrs.)

Qué ocurre

Sala Montjuïc: ‘Flores para Antonio’

Alba dejó de cantar cuando, con solo ocho años de vida, perdió a su padre. Han pasado tres décadas marcadas por el silencio, y ahora se dispone a hacer todas aquellas preguntas que tenía guardadas, para hacer las paces con un pasado doloroso y para recuperar la voz y la historia de un hombre que, tantos años después de su muerte, continúa vivo en la memoria emocional de millones de personas. La chica es Alba Flores y el padre, el gran Antonio Flores. Miembros de una saga de legendarios artistas que han marcado la historia de un país. Porque Antonio Flores sigue vivo en sus canciones, y esta película le rinde un homenaje que es, al mismo tiempo, un ejercicio terapéutico para su hija, la actriz Alba Flores (Nairobi en La Casa de Papel), y para su famosísima familia. Repleta de material de archivo y de grabaciones inéditas hasta hoy, Flores para Antonio abraza la mitología, no rehúye las sombras ya conocidas de un hombre de enorme fragilidad, de alguna manera víctima de su apellido, y, por encima de todo, apuesta por apelar a las emociones. Los espectadores acompañamos a Alba Flores en su viaje emocional porque, salvando las distancias, también es el nuestro. Más allá de esto, este documental cuenta con la firma de uno de los cineastas más importantes del país, Isaki Lacuesta, aquí junto a Elena Molina: la pareja de directores consigue que todos terminemos con un nudo en la garganta de extraordinaria belleza. Imprescindible. Dir.: Elena Molina e Isaki Lacuesta (España, 2025)....

Sala Montjuïc: ‘Marty Supreme’

Inspirado libremente en la figura de Marty Reisman, prodigio del tenis de mesa de principios de los años 50, el protagonista de esta película es un buscavidas que sueña con ser campeón del mundo con la pala, y no piensa detenerse ante ningún obstáculo. La arrogancia y el carisma del joven Marty, judío de clase trabajadora en plena posguerra, se convierten en un imán para todos aquellos que se le acercan. Tanta es su capacidad de seducción que pasa de vender zapatos a luchar por el campeonato mundial de tenis de mesa, convenciendo a todo el mundo de que le preste el dinero que necesita para viajar por medio mundo persiguiendo su sueño. Después de ver a Timothée Chalamet interpretando a Bob Dylan en A complete unknown, el joven actor vuelve a realizar un auténtico (y eléctrico) tour de force en una película adrenalínica con la que Joshua Safdie se revela como un discípulo que ha recogido la energía de un joven Martin Scorsese. Marty Supreme es capaz de jugar con los géneros y los tonos, de reconstruir una época (los Estados Unidos, pero también el Japón y el Egipto de los años 50) y de hacer una interesantísima relectura del sueño americano. Dir.: Joshua Safdie (EE. UU., 2025). 149 min.

Sala Montjuïc: ‘Los domingos’

Ainara tiene 17 años y, como cualquier chica de su edad, estudia en el instituto y escucha reguetón. Pero a diferencia de casi todas las demás chicas de su edad, ha recibido la llamada de Dios y ha decidido dejarlo todo para ser monja de clausura. La noticia provoca una sacudida en su familia, que no logra entender el camino tan radical que ha escogido y duda de si la chica es víctima de la manipulación de los miembros de la iglesia. Recibió la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián. El aval es bastante relevante, pero ya existía un enorme interés por ver la segunda experiencia en el largometraje de Alauda Ruiz de Azúa tras la magnífica Cinco lobitos (2022), que llega cuando todavía tenemos fresco el impacto de la serie que creó para Movistar Plus, Querer (2024). Como en estas dos producciones previas, cada una desde diferentes perspectivas, Ruiz de Azúa vuelve a radiografiar con perspicacia y mucho acierto los claroscuros de la sacrosanta institución de la familia. Y otra buena razón para ver Los domingos está en su pareja protagonista, la siempre excelente Patricia López Arnaiz y la debutante Blanca Soroa, toda una magnífica revelación. Dir.: Alauda Ruiz de Azúa (España, 2025). 110 min.

Sala Montjuïc: ‘Hamnet’

Hamnet, y no Hamlet, adapta el libro homónimo de Maggie O'Farrell, y no la obra inmortal de William Shakespeare. Aunque el escritor más famoso de la historia no es ajeno al relato que se cuenta, porque es su protagonista. Hamnet, que no Hamlet, fabula sobre el supuesto proceso, trágico y doloroso, por el que el autor y su esposa Agnes pasaron cuando uno de sus hijos murió por culpa de la peste. Fue entonces cuando, mientras Agnes se hundía por el dolor, Shakespeare se sumergió en el desarrollo de su obra más conocida, esta vez sí, Hamlet. Son motivos para disfrutar la belleza de las imágenes y el pulso narrativo empapado de emociones de una Chloé Zhao que cuenta con la complicidad en la producción de Steven Spielberg, y su fabulosa pareja protagonista, formada por Paul Mescal y una Jessie Buckley que centra el punto de vista de un conmovedor, y por momentos devastador, relato de amor y de muerte. Una de las mejores propuestas cinematográficas de la temporada. Dir.: Chloé Zhao (Reino Unido, 2025). 119 min.

Sala Montjuïc: ‘Sirât’

Ha sido una de las grandes sensaciones del último Festival de Cannes y, de hecho, se llevó el Premio del Jurado. No era la primera presencia del cine de Oliver Laxe en el palmarés del certamen, ya que antes había sido premiado por Todos vós sodes capitans (2010), Mimosas (2016) y O que arde (2019), pero el galardón conseguido este año por la explosiva Sirât es el primero participando en Sección Oficial. Los méritos del cineasta son indiscutibles: la potencia estética del filme va de la mano de una historia que mezcla elementos de road-movie con un aire de wéstern existencial, rematado con dos o tres escenas que dejan al espectador boquiabierto. La trama de Sirât nos presenta a un hombre (extraordinario Sergi López) que, acompañado de su hijo pequeño, llega hasta el desierto de Mauritania, donde se celebra una rave. El protagonista busca a su hija, desaparecida meses atrás, y las pistas lo han llevado hasta allí. No la encuentra a la primera, pero decide seguir a un grupo de participantes que conducen sus camiones hacia una segunda fiesta techno. Y es en este trayecto donde las vidas de todos ellos se transformarán de maneras que no imaginan. La radicalidad de la propuesta de Laxe y su capacidad hipnótica, tanto por las imágenes como por la música que las acompaña, consiguen que Sirât sea una de esas experiencias que van más allá de la sala de cine; y damos fe de que las imágenes y las sorpresas que se esconden en ella acompañan al público días, semanas, después de su...

Sala Montjuïc: ‘Una batalla tras otra’

Que Paul Thomas Anderson estrene una película siempre es noticia. Director de clásicos contemporáneos como Boogie Nights (1997), Magnolia (1999) y Pozos de ambición (2007), ahora vuelve a la literatura de Thomas Pynchon, a quien ya adaptó en Puro vicio (2015), para trasladar a la actualidad las páginas de Vineland. Si el escritor situaba su trama durante la presidencia de Reagan, a mediados de los 80, para mostrar las consecuencias de los movimientos radicales y contraculturales de la América de los 60, Paul Thomas Anderson ha decidido romper con su tendencia a hacer cine de época. El cineasta parece tener claro que, a día de hoy, muchas de aquellas luchas deberían seguir vigentes. Entre el thriller político y la aventura de espías y persecuciones, Una batalla tras otra supone el primer encuentro de Anderson con Leonardo DiCaprio, quien interpreta a un revolucionario fracasado que ha terminado apartando el idealismo y que intenta borrar su pasado, desaparecer y procurar vivir de manera normal criando a su hija. Sean Penn y Benicio Del Toro también forman parte del reparto de un filme que muy probablemente estará en todas las galas de premios del próximo año. Dir.: Paul Thomas Anderson (EE. UU., 2025). 170 min.

Sala Montjuïc: ‘Tres adioses’

Después de una discusión aparentemente trivial, Antonio y Marta lo dejan correr. O, más bien, él, un chef dueño de un restaurant que empieza a ponerse de moda, decide romper su relación de siete años con ella, exatleta que ahora trabaja en un instituto como profesora de gimnasia. Pronto, Antonio empieza a echarla de menos muchísimo; Marta, mientras tanto, encuentra en la tristeza de la ruptura la justificación de su pérdida de apetito y de unos problemas estomacales que pronto sabrá que tienen otro origen. El diagnóstico médico será una revelación para la protagonista, que decide abrirse a la vida y disfrutar de pequeñas cosas que antes pasaba por alto. Isabel Coixet adapta dos de los relatos que componen Tres cuencos, el testamento literario de la escritora italiana Michela Murgia, y con Tres adioses presenta un delicado y evocador canto a la vida muy alejado en el espíritu y las formas de aquella Mi vida sin mí con la que la propia cineasta se acercaba a un tema similar. También nos encontramos ante una mirada muy particular a una Roma poco transitada en la pantalla. Y ante un recital interpretativo de Alba Rohrwacher, la protagonista, muy bien acompañada por Elio Germano y el madrileño Francesco Carril (Los años nuevos). Conmovedora, luminosa, tierna y llena de esperanza, es una película fabulosa. Dir.: Isabel Coixet (Italia, 2025). 120 min.

Sala Montjuïc: ‘Bugonia’

Emma Stone rapada y extraterrestre: en Bugonia, interpreta a la ambiciosa y exitosa presidenta de una gran corporación que es secuestrada por uno de sus trabajadores (Jesse Plemons), traumatizado y seguidor de todo tipo de teorías conspirativas, convencido de que su jefa es la líder de una raza alienígena que desarrolla un plano para acabar con la humanidad. Con la complicidad de su primo, tan paranoico como él mismo, montan una especie de cuartel general de la resistencia humana que pretende hacer confesar a la supuesta invasora y obligarla a que reculen y se marchen de nuestro planeta. Por la brutal sintonía entre el cineasta griego Yorgos Lanthimos y su musa: después de La favorita, Pobres criaturas y Kinds of kindness, ahora vuelve a contar con Emma Stone para hacer un remake libre de una película coreana, Save the green planet! (2003), y dibujar una sátira delirante que radiografía la realidad en la que habitamos, marcada por los negacionismos, la desinformación a base de fake news, una polarización salvaje y una imbecilidad extrema. Grotesca y por momentos pasada de rosca, Bugonia reafirma la idea de la exageración casi surrealista como el perfecto retrato de un mundo condenado que avanza sin freno hacia la autodestrucción. Dir.: Yorgos Lanthimos (Irlanda, 2025). 120 min.

Sala Montjuïc: 'Fargo'

El vendedor de coches Jerry Lundegaard (William H. Macy) contrata a dos buscavidas, Carl y Gaear (Steve Buscemi y Peter Stormare), para que secuestren a su mujer, con la esperanza de que su rico padre pagará un rescate del cual Jerry podrá arañar una parte. El secuestro sale según lo previsto, pero los secuestradores cometen tres asesinatos mientras conducen de noche por los parajes nevados y desolados de Minnesota. La jefa de policía Marge Gunderson (Frances McDormand), una ama de casa embarazada, de hablar pausado y mente vivaz, se encarga de la investigación. Esta fascinante película de Joel y Ethan Coen es muy divertida y, a la vez, muy conmovedora. Interpretada a la perfección por un reparto reunido con gran imaginación, muestra las virtudes habituales de los Coen y, al mismo tiempo, aporta un núcleo emocional sólido que no se ve afectado por el lastre del mero virtuosismo técnico. Los diálogos son más reposados de lo habitual, la cámara es mayoritariamente estática y el foco se mantiene firme en las relaciones, los personajes y la ética. Por más banales que sean las vidas y las aspiraciones de los protagonistas, su humor no tiene nada de condescendiente. Marge y su marido son personas auténticamente buenas y ordinarias, atrapadas en unos acontecimientos extraordinarios de una maldad, para ellos, insondable. El suspense, la sátira, el misterio, el terror, la comedia y una aguda (aunque ligeramente surrealista) observación social se combinan para demostrar, una vez...

Sala Montjuïc: ‘La grazia’

En un determinado momento, la hija del protagonista le espeta que ha superado seis crisis de gobierno sin hacer nada. Mariano de Santis, presidente de la República Italiana, sabe que es el momento de posicionarse. Y tendrá que hacerlo tomando tres decisiones que se auguran trascendentales. Dos tienen que ver con la petición de indulto de dos condenados por asesinato ante circunstancias bastante singulares. Y la tercera es la de firmar o no una ley de la eutanasia, teniendo en cuenta que él es demócrata-cristiano. Porque cualquier película firmada por Paolo Sorrentino merece atención inmediata. Y, más aún, si supone el reencuentro con su actor favorito, Toni Servillo, quien ganó por este papel la Copa Volpi en el Festival de Venecia. El icónico Jep Gambardella de La gran belleza (2013) es aquí un respetado político de esos que hoy en día parecen extinguirse como los dinosaurios: inteligente y humanista, dialogante y reflexivo. La dupla actor-director (un Sorrentino menos felliniano que nunca) funciona como un reloj en una película que es un contundente alegato en contra de la equidistancia y a favor de la política en mayúsculas. Dir.: Paolo Sorrentino (Italia, 2025). 133 min.
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