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La historia se puede estudiar de muchas maneras, y hacerlo a través de la indumentaria es una de ellas. La ropa de una época concreta nos da una idea del momento socioeconómico y del contexto cultural en el que se encuentra, y por eso existen museos dedicados exclusivamente a explicar la historia a través de la vestimenta, como es el caso del nuevo Museo Victoria.
El pequeño local situado en el número 17 de la calle de la Junta del Comerç, en el Raval, esconde decenas de vestidos y complementos que son auténticas joyas de la moda urbana del período comprendido entre los años 1830 y 1920.
Entre el catálogo de obras expuestas hay auténticas reliquias, como el vestido diseñado por Charles Frederick –considerado el padre de la alta costura– como parte de la colección de House of Worth, su propia firma. Se trata de un vestido de novia confeccionado entre 1903 y 1904 que se ha convertido en una pieza única dentro de la alta costura.
Dentro de la colección del museo también hay piezas como un vestido de seda dorada de 1899, el vestido de novia de Marta Jokum de 1913 y un par de zapatos también de seda que datan de entre 1850 y 1870.
Si queréis visitar el espacio, podéis comprar las entradas en la taquilla que hay a la entrada del museo. Pero si solo queréis consultar las diferentes tarifas, podéis hacerlo a través de la página web del Museo Victoria.
Un museo de origen ucraniano
En 2017, Victoria Lysenko levantó la persiana del Museo Victoria en Kiev, Ucrania, con el objetivo de preservar la memoria histórica a través de los vestidos y el estilo. Este mes de septiembre, el museo aterrizó en Barcelona con el mismo propósito de ser un puente entre generaciones, países e historias culturales y colectivas.

