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Los hermanos Sergio y Javier Torres ya han puesto fecha a su inminente desembarco en Ciutat Vella. El restaurante Parada Torres, ubicado en el mercado de Santa Caterina, abrirá sus puertas el próximo 20 de mayo. Este establecimiento se aleja de la propuesta de alta cocina de su triestrellado buque insignia para centrarse en la cocina de mercado y el producto de proximidad, consolidando así su colaboración con el grupo Pantea, con el que ya sumaron fuerzas para abrir Eldelmar a principios de 2024.
El local ocupa un espacio de 440 metros cuadrados diseñado por el estudio Genialidades, responsables de éxitos como Los Tortíllez o Little Andaman. El interiorismo estará presidido por una gran barra central que sigue la estética clásica de una parada del mercado, y tendrá capacidad para unos 150 comensales. Complementará este espacio una terraza exterior de 24 plazas frente a la fachada del emblemático mercado de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera. El restaurante ocupará parte del espacio que ha dejado libre el puesto de Congelados Gabarró, que cerró por jubilación poco después de la pandemia.
Con este formato, los chefs buscan recuperar el vínculo familiar con la zona, inspirándose en los recuerdos de su abuela Catalina, quien ejerció de cocinera en el barrio y a quien acompañaban a hacer la compra. La propuesta apuesta por la sencillez y el uso intensivo de la brasa y la plancha, con un ticket medio estimado entre los 35 y 40 euros.
La carta, con un carácter informal y pensada para compartir, tendrá platos como la ensaladilla de lubina en escabeche o las migas de bacalao. En total, la oferta se compone de unas cincuenta referencias que incluyen desde pescados y mariscos hasta embutidos, aves y vegetales, todo ello dentro de una atmósfera que quiere conectar con la cultura popular y los ritmos de la rumba catalana.
La empresa Cocina-Dos Barcelona, sociedad que integra a los hermanos Torres y al grupo Pantea, se hizo con la adjudicación tras presentar el proyecto mejor valorado de los tres que concurrieron al concurso público. La operación ha supuesto una inversión de 458.127 euros para obtener una concesión, otorgada por el Instituto Municipal de Mercados, que se extenderá durante los próximos 24 años sin posibilidad de prórroga.

