Noticias

Cinco alimentos con nombres tan divertidos como ofensivos

¡Del bombón Puto al vino Follador!

Ricard Martín
Escrito por
Ricard Martín
Editor de Menjar i Beure, Time Out Barcelona
Pan The Kaka
Foto: Time Out Pan The Kaka
Publicidad

Sí, nos encanta el humor absurdo. Sobre todo nos partimos la caja de risa bobalicona ante nombres extranjeros que en nuestro idioma tienen un significado totalmente desvinculado a lo que para nosotros representan. La cosa mejora cuando el equívoco se refiera a productos de comer, es decir, que te llevas a la boca. Que tire la primera piedra al que no le entró la risa floja cuando se enteró de que mantequilla en italiano se llama 'burro'. 

1. Pan The Kaka. Estaba yo paseando por un supermercado de Estocolomo buscando algo para acompañar el jamón de reno, y me tropecé con este pan con forma de mollete. Pese a su aspecto apetitoso, el nombre me noqueó: ¡The Kaka! Mi primer impulso fue pensar que en un país tan ecológico y comprometido con el cambio climático –era un supermercado ecológico– la economía circular y el reaprovechamiento, estaría delante de un pan elaborado con masa madre fecal. Para mi alivio, comprobé que 'kaka' en sueco se refiere a todo tipo de bollos y masas. Estaba bien bueno, el pan de kaka. 

2. ¡Puto bombong! No, no estamos pidiendo una caja roja cabreados. El 'puto' es un pastel de arroz filipino. En realidad, 'puto' es un nombre genérico que sirve para  denominar cualquier pastelito al vapor en las Filipinas. A partir de aquí podemos hablar de la variedad navideña, el 'puto bombong', de color morado y hecho con un singular arroz glutinoso morado o de 'puto pao', si está relleno de carne. Yo ya tengo plan para este fin de año: reservar mesa en el único restaurante filipino que hay en el maravilloso pueblo normando de Putot-en-Auge. Y pedir a gritos: ¡puto bombong! 

Puto bombong
Foto: WikipediaPuto bombong

3. Pepero 'sticks'. El otro día fui al colmado asiático de mi barrio a buscar 'sichimi togarashi' para las costillas 'teriyaki', y me divirtió el nombre de unas galletas en forma de bastoncito: los 'pepero sticks', fabricados en Corea del Sud, que vienen en sabores de chocolate, frambuesa o té verde. Lo más divertido es que si buscas la marca, en la Wikipedia hay la opción de desambiguación ("para miembros del Partido Popular, clica aquí"). Me imagino a la sra. Villalobolos jugando al 'candy crush' comiendo 'peperos'.

¡Palitos peperos!
Foto: Time Out¡Palitos peperos!

4. Viejo Pajero. Aquí el problema lo tenemos nosotros. En el resto del mundo hispanohablante, un pajero es "una persona que conduce o lleva paja a vender de un lugar a otro". El cineasta y fotógrafo argentino Daniel Ortega se metió a viticultor y le salió un vino espléndido Malbec. E ilustró la etiqueta con un dibujo de su propia mano: un anciano cargando paja. A partir de aquí, podéis empezar con las bromistas. "El Viejo Pajero tiene notas lácteas". Por cierto, no sé si recordáis que el Mitsubishi Montero en realidad se llamaba Mitsubishi Montero. 

5. Prosecco Follador. ¿Habéis visto 'Los Padres de Ella'? Los Follen (¡Gaylord Follen!) tienen su contrapartida en la familia veneciana Follador, una estirpe con dos siglos de tradición vitivinícola. Ellos son los creadores del espumoso Follador, uno de los proseccos con más fama y prestigio de Italia. Quizás os entre la risa floja, pero googleadlo y veréis que todos los resultados indexados son de compra, no de cachondeo. El Follador hacer honor a su nombre: el prosecco le gana la partida al cava catalán y al champán francés en vendas mundiales. Siempre podéis llamar a bodegas Follador y pedir una visita guiada... hasta el fondo de la bodega. 

Prosecco Follador: lo peta desde 1769
Foto: FolladorFollador

NO TE LO PIERDAS: Bares con nombres demenciales  

Lee el número de octubre de Time Out, con entrevistas, reportajes y las mejores recomendaciones de ocio y cultura de la ciudad.

Últimas noticias

    Publicidad