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Bares con nombres demenciales

Por
Ricard Martin
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A todos nos hacen gracia los nombres de bares con resonancias de 'Mortadelo y Filemón': Bar Eto, Bar Tolo, Bar Mentier... Nombres sin sentido que nos remiten a un universo de tira cómica absurda. Y nos recuerdan a nuestra patria indiscutible, la infancia. De hecho, en Barcelona hay unos cuantos bares y restaurantes con chiste incorporado en el nombre. Cuando paso por delante de un sitio con un nombre así, no puedo reprimir la sonrisa, y pensar que alguien que decide llamar así a su negocio al menos debe tener sentido del humor. Veamos algunos.

1. El Pollón (Aragó, 545). En el indiscutible top de mi lista no importa que esta pollería peruana de Glòries esté cerrada; todavía cuelga orgulloso el 'pollón' –más bien un pollito– motorizado. La lástima es que esto nos ha privado el hacer chistes recurrentes: "¿Está el sr. Pollón?" "¿Como te apetece el pollón?" "¿Sirven pollón a domicilio?".

2. Tasca Txondo (Passeig Maragall, 242). Sí, somos básicos. Nos hace una gracia enorme que un bar de pintxos se llame Tasca Txondo. Como los niños de cuatro años que se descojonan diciendo "caca, caca" durante diez minutos. Aquí llevamos una tarde animados repitiendo "Eiiii... Vamos a comer... ¿Tasca Txondo?"

3. Tomate Algo (Travessera de Gràcia, 413). Vas caminando por Travessera y de golpe ves el cartel: "Bar –dibujito de un tomate– Algo". Solo por este detalle ya vale la pena que entre a tomarte una caña y a picar algo.

4. Bar Baro (Clot, 191). Su lema era "Todo a lo grande" y damos fe que lo aplicaban. Este frankfurt hamburguesería se dedicaba a hacer bocadillos de proporciones descomunales. Y publicaban fotos con un objeto al lado del bocata para impresionar. Pero dejar un paquete de Marlboro encima de una hamburguesa para demostrar que es pequeño es de un mal gusto total. O bárbaro. Quizá cerró por eso.

5. La Burguesa (Dr. Fleming, 23) Esta hamburguesería gourmet, en su apertura, creó una pequeña polémica porque escogió como imagen corporativa a una 'maja' desnuda cortada a trozos, como si fuera el póster de una vaca en la carnicería: culata de contra, pechuga, jarrete (y ante las críticas, lo han quitado). Ahora bien, creo que tiene más gracia una imagen transgresora que sugiere subliminalmente una lucha de clases gore y caníbal que no el juego de palabras.

6. Bar Veider. (Travessera de Gràcia, 276) La 'crème de la crème' de los nombres de bar con juegos de palabras. Este bar estaba en los bajos de la antigua redacción de  Time Out Barcelona. Aunque entonces se llamaba Sawu y era una especie de bar de ambientación polinesia, oscuro y sórdido como pocos (un día fuimos a tomarnos un 'cubata' y salimos por patas). Renació (y murió) como Bar Veider, un bareto heavy que tenía una máquina del millón de 'Star Wars'. Doble gracia: juego de palabras con error ortográfico por el medio. Pero dudo que a la parroquia les importe: ellos lo que querían era que la bebida les acompañara.

7. In Memoriam. Este articulito está dedicado a estos bares y a otros con nombres graciosos que ya hace años que desaparecieron: Che Gue Bar, o La Tapilla Sixtina, no os olvidamos. Sea como sea, y en vistas del resultado, abrir un bar con un chiste en el nombre es una política de riesgo. Y aplaudimos a los valientes que tienen las narices de hacerlo.

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