Bares

Las mejores cervecerías, bares de vinos, coctelerías, bares de copas, de pintxos, de tapas y para hacer el vermut de Barcelona

Bar Local

Bar Local

De los creadores de Els Pescados, llega el Bar Local, un paradigma de bar sencillo y exquisito

Reservar en línea
Cócteles espectaculares de Barcelona
Bares y pubs

Cócteles espectaculares de Barcelona

Las bebidas más originales de la ciudad. Creaciones espectaculares que os alegrarán la vista y el paladar

Cocina andaluza en Barcelona
Restaurantes

Cocina andaluza en Barcelona

La buena tapa andaluza por fin tiene su sitio en Barcelona

El Flako
Bares y pubs

El Flako

¡Llegan los bares de cereales a Barcelona!

Las mejores bodegas de Barcelona
Bares y pubs

Las mejores bodegas de Barcelona

Patrimonio material y líquido de una ciudad con exceso de culto a la novedad

Bares recomendados

El Sifó d'en Garriga
Bares y pubs

El Sifó d'en Garriga

La Cuina d'en Garriga ya no está solo. A su lado ha brotado un nuevo espacio que conecta con el restaurante por un pasillo medio escondido; un alter ego juguetón, informal y de visita rápida. Se llama El Sifó d'en Garriga, tiene la cocina abierta todo el día y vive en una dimensión donde las etiquetas se colapsan: es un bar, un café, un restaurante, una vermutería ...Bueno, básicamente es una trinchera donde refugiarse a cualquier hora del día. Un espacio que combina la baldosa blanca de toda la vida con ladrillos a la vista y paredes inacabadas, de inspiración industrial. Este choque estético entre pasado y presente funciona y genera la atmósfera casual perfecta para engullir los platillos y bocadillos del joyero.Sí, he dicho joyero. Porque cada tapa es un diamante comestible: un rosbif pecaminoso, una patata con sardina ahumada de traca, un hummus de guisantes que se come con los ojos, un 'mollete' de papada con kimchi que se volatiliza en segundos, un híbrido de ensaladilla rusa y escalivada que hace llorar ...Y lo acompañan con la priba adecuada: zumos naturales, destilados, cañas, vermuts y una bodega de vinos impecable. De hecho, Helena Garriga nos recomienda un negro delicioso que nos llega a la mesa en un pequeño porrón. Que no os dé miedo usarlo. Porrón arriba, a disfrutar de la vida, diantre: lugares como el Sifó están hechos para ello.

Time Out dice
5 de 5 estrellas
La Vinoteca Torres

La Vinoteca Torres

La Vinoteca Torres, el bar de vinos del gigante vitivinícola de alma eco, ha readaptado su oferta culinaria hacia la cocina catalana con un fuerte componente de autor. Antes dedicado a la tapa selecta, ahora han confiado en Merced Solernou -propietaria y directora del excelso catering Mercès- la dirección del restaurante. Que, según explica Solernou, "ofrece una gastronomía relajada, muy honesta y en la que destacan las verduras, gran tendencia culinaria actual".Miguel A. Torres, presidente de Torres, añade que quieren que el bar-restaurante –44 plazas en sillas altas– "se perciba como un lugar agradable y acogedor, que destaque por la excelencia de la gastronomía y la buena armonía con los vinos ". Y es así: la carta no presenta grandes complicaciones, pero sí llena de platos fáciles de casar y muy meditados -como verduritas crocantes de temporada sobre un lecho de samfaina- y muy sabrosos, con guiños al producto del Penedès: todo un éxito el gallo guisado con un suave escabeche de vino blanco.Y, claro, la posibilidad de tomar, en horario ininterrumpido de 12 a 1 h (cocina hasta las 23 h), todos los vinos de la casa, la mayoría de ellos en copas, y también los de las otras grandes bodegas del mundo. No os perdáis la carta de vinos, una demostración de potencia y conocimiento pero didáctica y afable fuera medida.

Reservar en línea
Ventilador
Bares y pubs

Ventilador

Binifadet, Menorca, una noche de verano. Después de unas cuantas copas de buen vino (Merluzo, autóctono), Laia (joyera y fotógrafa) convence a su novio, Johnny (que había trabajado en La Paloma y en mil lugares más), de montar su propio negocio. No tardan en encontrar un pequeño local en la Gràcia este, que antes había sido una peluquería, una fontanería, el restaurante Ot, una crepería y un frankfurt. Eligen Ventilador como nombre porque están en el barrio gitano y por la idea de dinamismo, modernidad y frescura.El bonito logotipo con las aspas rojas se lo hace el diseñador Angel Uzkiano, las lámparas son del gran Martí Guixé y los tapizados están hechos en el barrio, como las potentes letras de cemento, de Michael Roschach, que tiene el taller en la misma calle. El Ventilador es un espacio diáfano y claro, con barras de mármol sobre pie de Viroc –un material industrial grisáceo, ignífugo, antibacteriano y que absorbe el sonido– y un toque de rojo en los taburetes. Tiene la entrada al aire libre, donde se puede fumar y tomar una caña –tienen Mahou de tirador, rubia y también negra, que ya es más insólito y se agradece. Recuperan el concepto de bar: un lugar donde abrevarse y sacar el vientre de penas sin más pretensiones.Tienen una carta escrita a mano sobre cartón donde proponen una serie de platitos para compartir y que todos puedan probar unos cuantos: hay bastante oferta vegetariana –las verduras ecológicas se las sirve Pau Santamaria, hijo del chef– como por ejemplo el

Time Out dice
3 de 5 estrellas
Orion
Bares y pubs

Orion

Seguro que cuando entréis en el Orion su aspecto os resultará familiar. Os recordará a otros lugares que quizá no acabéis de precisar, con su aire cuqui-nórdico con personalidad propia, hasta que descubriréis que, evidentemente, el Orion tiene genes del Cosmo, en Enric Granados, y del bar Cometa, en Parlament. El Orion es, sin embargo, un poco más sobrio que sus hermanos, y su ubicación no tiene ni mucho menos el encanto de las otras, ya que se encuentra en la Gran Vía, "una de las calles más feas de Barcelona, lo sabemos, pero que tiene un punto que nos gusta y queríamos reivindicar", afirma el danés Thomas Noerby, propietario del local con su socia, la mexicana Regina González. Y es que la Gran Vía, dice, es una calle viva y transitada, con muchos vecinos "que también quieren tener su cafetería bonita con zumos naturales, ensaladas saludables y bocadillos km 0", dice Thomas, que define su Orion como "un lugar para quedarse, no sólo para tomar algo".El problema de quedarse en el Orion es que los golosos tendrán problemas a la hora de resistirse a todos los pasteles caseros que les llaman desde la barra, porque aquí encontramos la pastelería –Thomas la llama "banco de pruebas pasteleras"– donde se elaboran artesanalmente las delicias que encontramos también en el Cosmo y el Cometa.Vuestra fuerza de voluntad no resistirá, creednos, maravillas como el 'cheesecake', el 'cupcake' Red Velvet, el 'brownie' y un carrot cake que levanta pasiones. Si sois más de salado, tienen un boca

Más bares recomendados

Últimas críticas

Buenavista Bar
Bares y pubs

Buenavista Bar

La ensalada rusa de la casa es suprema. De las mejores que he probado en Barcelona. No se queda atrás la cecina: sabrosa, generosa, sensual. ¿Las cañas pequeñas? Vuelan. La muñeca de Jordi las clava. Si pedís una, no será la última. ¿Patatas gruesas con boquerones? Festival en la barra. Y no cae un plato de 'dako' (una ensalada griega que hacen a la perfección, según voces autorizadas) porque tenemos una cena. Aún así repasamos los ofrecimientos en una pizarra con tapas que es casi un reclinatorio.Esto es lo Buenavista, amigos, un bar de verdad. Un señor bar. Un lugar que ha sabido mantenerse en la sintonía de Sants y, con sólo quince meses de vida, convertirse en un referente del barrio. Porque el Buenavista es un bar que combina materia prima excelente con un estilo moderno, pero a la vez de barrio, definido por una barra metálica con baldosa, un mobiliario retro y un maravilloso cartel en la entrada que te transporta a otros tiempos .Vinos, vermut, cañas, gin con limonada (¡xoriguer!)... Cualquier vaso con alcohol será bienvenido en este mirador de Sants, un lugar milagroso donde la gentrificación y los guiris todavía suenan a ciencia ficción. Buenavista: el nombre no podía ser más acertado.El escritor Sebastià Portell lo corrobora: aquí preparan el mejor 'dako', una especie de ensalada griega, del Barcelonès y parte del extranjero. Un local con un aire muy de Williamsburg, el barrio de moda en Nueva York, pero en medio de Sants. Jorge, el propietario, nos tiene un poco co

Time Out dice
4 de 5 estrellas
La Sonora de Gràcia
Bares y pubs

La Sonora de Gràcia

Marta es una histórica de la escena musical barcelonesa: DJ Marta en Bikini, DJ Martilla en La Boîte, DJ Mamayé en Apolo: ¡empezó a pinchar en 1989! Es una melómana incombustible y la música siempre ha sido su motor. Todos los géneros le apasionan: el folk, el soul, el funk, la rumba, el indie... En noviembre de 2013, cansada de los horarios extenuantes de las discos, con su novio, Jordi, decidieron abrir La Sonora, un local dedicado en cuerpo y alma a los conciertos de pequeño formato. Al final de una barra larga y sinuosa está el espacio de los directos, lo que da sentido a La Sonora. Los domingos por la tarde hacen bluegrass, dos martes al mes, jazz manouche, y dos noches al mes, cantautores.Los miércoles organizan una jam session con micro abierto para no profesionales que es todo un hallazgo: el ambiente distendido de hermandad de los apasionados por la música permite que pasen cosas sorprendentes cada vez. En La Sonora, la mediana cuesta tres euros o dos y medio si te animas a actuar. Si tienes más sed, artesanas a cuatro euros o 'zuritónics', medios combinados en vaso de zurito, a tres. Han tocado El Sobrino del Diablo, Daniel Higiénico, A Ciegas y The Peregrines. Después de los conciertos, pinchan Marta o su hermana, DJ Cuixaforta  ¡Y entonces quien no baila es porque no quiere!  

Los usuarios dicen
5 de 5 estrellas
Bar del Sidecar
Bares y pubs

Bar del Sidecar

La ciudad tiene esquinas clásicas y esta de la plaza Reial es una de ellas: en 1982 se instaló el Sidecar y desde entonces es uno de los templos más queridos del rock barcelonés. En este subterráneo alargado han tocado las mejores bandas locales e internacionales y miles de personas nos lo hemos pasado teta bailando sin parar. Es un local clásico, lleno de historia, con guitarras en las entrañas. Desde la calle se entrevén mesas forradas de carteles de conciertos pasados a través de los ventanales de un rojo translúcido que contrasta kúbrickamente con la blancura de bancos, escalera y barra. Hace un tiempo que el bar de arriba de la sala tiene entidad propia: con Pablo, Wookie y Juan de encargados, el bar del Sidecar también programa conciertos, exposiciones, sesiones de DJs y hacen buenos cócteles. Empezaron con actuaciones de una sola persona, pero también han tocado Nueva Vulcano. Y lo han llenado de fotos de conciertos que se han hecho, un mes, un fotógrafo: de Xavier Mercadé en febrero a Rosario López y Aitor Rodero en julio. Pinchan desde Wences a Eneida y Mike Mariconda y te puedes tomar un buen Tom Collins por 6 euros. Esta esquina de la plaza Reial es un bastión barcelonés.

Time Out dice
4 de 5 estrellas
Lord Byron
Bares y pubs

Lord Byron

Murió joven y dejó un cadáver exquisito, como las estrellas de rock pero un siglo antes. Tuvo una vida escandalosa, y escribió una serie de poemas que lo convertirían en una de las principales figuras del romanticismo: Lord Byron.En la esquina de la calle de Valencia con el paseo de San Juan, cerca de la obra alargada de mosén Cinto Verdaguer y su figura encorvada, hay un bar que abre hasta tarde. Un secreto a voces. Tiene pinta de casa de citas pero Lord Byron es un clásico de los noctámbulos barceloneses con más conocimiento, porque te acoge con los brazos abiertos cuando el resto de los locales te echan a patadas.El interior es de madera, como la entrada, y un camarero experto te da la bienvenida y enseguida te hace sentir como en casa: es de aquellos que se la saben larga y han visto de todos colores. En el Lord Byron, la desazón de la última copa se disolverá amablemente y podrás irte a dormir sin aquel desazón de no haber apurado la noche hasta el final. Encontraréis a algún turista despistado, pero sobre todo a fauna local que acaba tarde de trabajar y quiere fiesta.La música no está mal y no la ponen muy alta, todo el mundo es bastante civilizado y el espíritu del poeta inglés plana, opiáceo, entre aquellos que van a beber y olvidarse del hoy y el día siguiente.

Time Out dice
3 de 5 estrellas
Más críticas