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Samba Brasil
© Maria Dias Samba Brasil

Terrazas secretas de Barcelona en las que (seguramente) nunca has estado

Terrazas poco concurridas y escondidas para que te tomes tu caña y tapa en espléndida soledad y buena compañía

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Escrito por
Ricard Martín
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"Deacuerdo, vamos a cenar a la terraza, cari. Oye, pero ese de ahí al lado se pasa por el arco del triunfo la normativa del humo –lo tengo tan cerca que reconozco Bisontes– y esos 17 suizos de la mesa de al lado parece que se hayan bebido todo el aguardiente del abuelo de Heidi, por los gritos que pegan. Vaya, esto del terraceo es como estar apretujado en la barra de un bar, pero pagando un suplemento de aire libre. Mejor vamos al balcón de casa". Sí, El terraceo ha sustituido el criticar al prójimo como deporte nacional (dos modalidades que a menudo van juntas). Si estáis hartos de adocenamiento, apretujones y sablazos, poned los pies en estas discretas y (casi) secretas terrazas, y procurad ir con poca gente, que si no se corre la voz. Y si sois finos y de cartera abultada, aquí los mejores 'rooftops' de hotel

NO TE LO PIERDAS: Las mejores terrazas de Barcelona 

  • Bares y pubs
  • Bares de tapas
  • La Barceloneta
  • precio 1 de 4

La gracia de sentarse en la terraza del Magatzem.03 -el bar del campo de fútbol de la Barceloneta- es que tienes una de las mejores terrazas de Barcelona, ​​a un tiro de piedra del mar. Esta a la sombra de la mole de cemento del campo y de una frondosa arboleda de pinos: una sombra a prueba de olas de calor, frente al majestuoso edificio de la Antigua Catalana de Gas y su gasómetro.

El café es bueno y las cervezas son baratas -tienen todo el catálogo 'mainstream' que os podáis imaginar y os podéis zampar desde un fenomenal bocadillo de tortilla de verduras a un capipota, de media mañana a cierre (que puede ser las once o las doce, según el día, me dicen). Aquí solo hay locales que se adueñan del bar: estudiantes de la residencia, obreros y trabajadores de los centros de investigación. ¿Y como es que no hay turistas? Pues por el motivo más viejo del mundo: no lo saben. Y tú, 'chanta la mui', siéntate y bebe.

  • Restaurantes
  • Venezolana
  • precio 1 de 4

El restaurante Cantero tiene una ubicación de lo más telúrica: justo al lado del desnivel de la vía del tren que históricamente separó Poblenou de Barcelona, justo debajo del puente, en un callejón sin salida. Lo que podría parecer arrabalero o sórdido, es todo lo contrario. Esta singular localización procura al restaurante una bendita terraza alejada de flujos turísticos, sin tráfico, y que solo conocen los residentes habituales o trabajadores de la zona (que suelen ser bastante modernetes). Y la comida esta a la altura. Este es un enclave de gastronomía venezolana tradicional. Tanto te puedes zampar un buen plato de pabellón criollo como unas arepas rellenas de pollo y aguacate de cremosidad brutal. Y por si fuera poco, este también es punto vermutero de primer nivel. Tienen tiradores de cerveza artesana y saben como utilizarlos. Y ojo al dato: todo lo que comerás es casero. Incluso la masa de las arepas, que hacen cada día. 

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  • Restaurantes
  • Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

El positivismo del nombre nos gusta, y sobre todo su increíble patio, que ganó el primer premio en los Restaurant & Bar Design Awards del 2016 la categoría de interiores. Es una antigua casa noble del siglo XVI con un patio descubierto –los edificios que lo rodean nos recuerdan a las corralas– y una parte cubierta con techos selváticos, mucha vegetación por todas partes y unos cubículos de madera de inspiración nórdica a modo de privados. El diseño lo firma Jordi Ginabreda.

La propuesta gastronómica comprende tapas  y carnes de buen nivel, una buena carta de vinos y menú de mediodía. Dos pasitos para dentro, y hala, alejado del mundanal ruido, pero ves el mundo pasar. 

  • Música
  • Horta - Guinardó

Como quien encuentra un 'match' que dura más de una cerveza y un clavo, así te sientes cuando entras en Samba Brasil. Un bosque exótico y sin humo, donde puedes llenar los pulmones de aire, una sensación casi inimaginable entre los bares superpoblados de Barcelona.

La terraza te invita a tomar alguna de las especialidades de la casa: mojitos, caipirinhas o un combinado con frutas que no se vende en los supermercados. Los helechos, palmeras y la hiedra son un envoltorio perfecto para las mesas del jardín y la balsa llena de carpas, que se esconde en el centro del patio interior, donde los soñadores desorientados han tirado céntimos.

 

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El 58
  • Bares y pubs
  • Bares de tapas
  • El Poblenou
  • precio 1 de 4

En Poblenou hacía falta un local de tapas de estilo creativo y joven, pero sin juegos de manos. Aquí encontraremos un buen producto y algunas recetas imaginativas como la brocheta de langostino con chile dulce, pero sobre todo buen producto a precio asequible como las gambas a la plancha. Y unas bravas fenomenales, que son homenaje-variación a las del Bohèmic. El local es muy, muy agradable, y como algunos de los establecimientos entre la Rambla y Marià Aguiló, tiene un patio interior. Pero este es espléndido: un amplio jardín que combina obra vista y plantas en abundancia, y en el que los niños pueden trastear tranquilamente.  

  • Museos e instituciones
  • Arte y diseño
  • La Font de la Guatlla

Quien no haya visitado esta antigua fábrica textil –diseñada por Puig i Cadafalch, una de las obras maestras del Modernismo– es un marciano. Y aparte de su potentísima oferta cultural, tiene una nada despreciable terraza interior deliciosa. Tomarse una caña entre sus venerables muros de ladrillo, a la sombra de un toldo, es una manera fenomenal de pasar la tarda (mientras tu pareja disfruta de la exposición de jarrones de la dinastía Ming de turno). Las tapichuelas, a 5 euros, son bastante decentes. Valor añadido: la majestuosidad del espacio –y la inquietud cultural de los visitantes– favorecen que no tengas que escuchar las chorradas habituales terraciles, que más que diálogos parecen letras de Georgie Dann.

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