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La Forquilla i El Ganivet
Foto: Ricard Martín La Forquilla i El Ganivet

Terrazas secretas de Barcelona en las que (seguramente) nunca has estado

Terrazas poco concurridas y escondidas para que te tomes tu caña y tapa en espléndida soledad y buena compañía

Ricard Martín
Escrito por
Ricard Martín
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"De acuerdo, vamos a cenar a la terraza, cari. Oye, pero ese de ahí al lado se pasa por el arco del triunfo la normativa del humo –lo tengo tan cerca que reconozco Bisontes– y esos 17 suizos de la mesa de al lado parece que se hayan bebido todo el aguardiente del abuelo de Heidi, por los gritos que pegan. Vaya, esto del terraceo es como estar apretujado en la barra de un bar, pero pagando un suplemento de aire libre. Mejor vamos al balcón de casa". Sí, El terraceo ha sustituido el criticar al prójimo como deporte nacional (dos modalidades que a menudo van juntas). Si estáis hartos de adocenamiento, apretujones y sablazos, poned los pies en estas discretas y (casi) secretas terrazas, y procurad ir con poca gente, que si no se corre la voz. Y si sois finos y de cartera abultada, aquí los mejores 'rooftops' de hotel

NO TE LO PIERDAS: Las mejores terrazas de Barcelona 

  • Bares y pubs
  • Bares de vinos
  • Gràcia

La Graciosa es la casa de la Debora (sarda, hija de viticultores) y Gianluca (sumiller milanés, ex Bar Brutal). En unos bajos de Gracia, estos apasionados del vino natural manejan unas cincuenta referencias de pequeños productores, expuestas con el precio pintado en la botella donde elegir, con el foco puesto en la selección afinada más que en la extensión.

Y al cabo de diez minutos de abrir, la gente se apelotona para encontrar lugar en un patio interior delicioso. El sitio es redondo: te explican qué bebes con todo el cariño del mundo, el lugar es una extensión de su casa, y por ídem de la tuya, y si tienes hambre, pues una degustación de delicatessen de Cerdeña con vinos naturales km 0.

  • Bares y pubs
  • Bares de tapas
  • La Barceloneta
  • precio 1 de 4

La gracia de sentarse en la terraza del Magatzem.03 -el bar del campo de fútbol de la Barceloneta- es que tienes una de las mejores terrazas de Barcelona, ​​a un tiro de piedra del mar. Esta a la sombra de la mole de cemento del campo y de una frondosa arboleda de pinos: una sombra a prueba de olas de calor, frente al majestuoso edificio de la Antigua Catalana de Gas y su gasómetro.

El café es bueno y las cervezas son baratas -tienen todo el catálogo 'mainstream' que os podáis imaginar y os podéis zampar desde un fenomenal bocadillo de tortilla de verduras a un capipota, de media mañana a cierre (que puede ser las once o las doce, según el día, me dicen). Aquí solo hay locales que se adueñan del bar: estudiantes de la residencia, obreros y trabajadores de los centros de investigación. ¿Y como es que no hay turistas? Pues por el motivo más viejo del mundo: no lo saben. Y tú, 'chanta la mui', siéntate y bebe.

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  • Museos e instituciones
  • Arte y diseño
  • La Font de la Guatlla

Quien no haya visitado esta antigua fábrica textil –diseñada por Puig i Cadafalch, una de las obras maestras del Modernismo– es un marciano. Y aparte de su potentísima oferta cultural, tiene una nada despreciable terraza interior deliciosa. Tomarse una caña entre sus venerables muros de ladrillo, a la sombra de un toldo, es una manera fenomenal de pasar la tarda (mientras tu pareja disfruta de la exposición de jarrones de la dinastía Ming de turno). Las tapichuelas, a 5 euros, son bastante decentes. Valor añadido: la majestuosidad del espacio –y la inquietud cultural de los visitantes– favorecen que no tengas que escuchar las chorradas habituales terraciles, que más que diálogos parecen letras de Georgie Dann.

  • Restaurantes
  • Venezolana
  • precio 1 de 4

El restaurante Cantero tiene una ubicación de lo más telúrica: justo al lado del desnivel de la vía del tren que históricamente separó Poblenou de Barcelona, justo debajo del puente, en un callejón sin salida. Lo que podría parecer arrabalero o sórdido, es todo lo contrario. Esta singular localización procura al restaurante una bendita terraza alejada de flujos turísticos, sin tráfico, y que solo conocen los residentes habituales o trabajadores de la zona (que suelen ser bastante modernetes). Y la comida esta a la altura. Este es un enclave de gastronomía venezolana tradicional. Tanto te puedes zampar un buen plato de pabellón criollo como unas arepas rellenas de pollo y aguacate de cremosidad brutal. Y por si fuera poco, este también es punto vermutero de primer nivel. Tienen tiradores de cerveza artesana y saben como utilizarlos. Y ojo al dato: todo lo que comerás es casero. Incluso la masa de las arepas, que hacen cada día. 

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  • Restaurantes
  • Mediterránea
  • Pedralbes

No es un restaurante de cocina india: Paula Ospina –fotógrafa y restauradora en Les Filles– se ha inspirado en la utopía urbana que Le Corbusier construyó en India. En una casa con jardín en Pedralbes y lejos de los tópicos del interiorismo reciente, esto es una fiesta del cromatismo alegre, con un patio de árboles maravilloso (¡por las copas corren ardillas!) y un interior lleno de diseño clásico, como sillas Chandigarh diseñadas por Jeanneret, colaborador de Le Corbusier. La terraza es una deliciosa sorpresa: una explosió de vegetación tupida, con palmeras incluidas, que emerge entre el aburrido ladrillo rojo de Pedralbes. El chef francés Hervé Escobar firma una carta tan elegante y precisa como el propio local. 

  • Bares y pubs
  • Coctelerías

Ahora ya no puedes entrar en el mundo de 'Alicia en el País de las Maravillas', pero a cambio os encontraréis con un jardín digno de cuento: después de un cambio de manos, el local que hasta ahora estaba decorado como el cuento de Lewis Carroll, acoge un nuevo proyecto con una terraza secreta perfecta para tomar un cóctel mientras te olvidas que estás en pleno centro de la ciudad.

En este patio interior, lleno de verde y piedrecitas en el suelo, os servirán un 'brunch', cócteles, 'smoothies' o un café con hielo de toda la vida. Entre las diversas formas de mesas, sillas y sofás, todo el mundo puede encontrar su rincón perfecto, tanto quien quiere ir a leer tranquilamente como quien prefiere pasar un rato con amigos en un pequeño oasis de la ciudad. Además, ¡cada jueves a partir de las 18 h hay música en directo!

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  • Música
  • Horta - Guinardó

Como quien encuentra un 'match' que dura más de una cerveza y un clavo, así te sientes cuando entras en Samba Brasil. Un bosque exótico y sin humo, donde puedes llenar los pulmones de aire, una sensación casi inimaginable entre los bares superpoblados de Barcelona.

La terraza te invita a tomar alguna de las especialidades de la casa: mojitos, caipirinhas o un combinado con frutas que no se vende en los supermercados. Los helechos, palmeras y la hiedra son un envoltorio perfecto para las mesas del jardín y la balsa llena de carpas, que se esconde en el centro del patio interior, donde los soñadores desorientados han tirado céntimos.

 

  • Restaurantes
  • Catalana
  • Sarrià - Sant Gervasi
  • precio 3 de 4

Donde estuvo el Mató de Pedralbes, ahora se levanta el Bistró Mató. Y el Grupo San Telmo aquí ha hecho las cosas bien, muy bien. La carta son unos grandes éxitos infalibles con todo el bagaje de este grupo de restauración, con especial énfasis en la brasa y el producto de temporada. Comida de alta gama y acabado fino sin grandes complicaciones.

Tan bonito por dentro como por fuera: la terraza de este precioso edificio modernista empieza allí donde termina Barcelona, ​​como quien dice, pero bien resguardada del ruido de la Ronda de Dalt. En una plaza vacía, con el monasterio de las monjas de Pedralbes justo en frente, te sientas a comer en una paz monacal. El viaje a lo más alto de la ciudad vale la pena.

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  • Restaurantes
  • Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

El positivismo del nombre nos gusta, y sobre todo su increíble patio, que ganó el primer premio en los Restaurant & Bar Design Awards del 2016 la categoría de interiores. Es una antigua casa noble del siglo XVI con un patio descubierto –los edificios que lo rodean nos recuerdan a las corralas– y una parte cubierta con techos selváticos, mucha vegetación por todas partes y unos cubículos de madera de inspiración nórdica a modo de privados. El diseño lo firma Jordi Ginabreda.

La propuesta gastronómica comprende tapas  y carnes de buen nivel, una buena carta de vinos y menú de mediodía. Dos pasitos para dentro, y hala, alejado del mundanal ruido, pero ves el mundo pasar. 

  • Restaurantes

Belbo Terrenal pone mucho énfasis en la temporada y la proximidad de sus vegetales: porque una parte del verde que comeréis se abastece del huerto urbano de la terraza; un impresionante espacio de 1000 m² que ocupa, como dice, todo un interior de manzana del Eixample. Puedes comer o tomar un cóctel a la sombra de árboles frutales y de la frescura de especias y lechugas. Belbo Terrenal se caracteriza por ofrecer una cocina mediterránea muy cuidada en el centro de Barcelona, ​​a precios asumibles.

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  • Restaurantes
  • Catalana
  • precio 3 de 4

Encontrar un lugar para comer alrededor de la Sagrada Familia es una tarea desalentadora para el local, si no estás dispuesto a someterte al pollo crujiente grasiento o las hamburguesas oreja de gato. Hay una opción, pero: Casa Madre es de Leo Chechelnitskiy, propietario del Babula Bar, y ha convertido el bar de tapas de su madre -que primero fue el Nazarovia, el primer restaurante ruso de la ciudad- en una taberna urbana de guisos a fuego lento y tapas tan aptos para el barcelonés como para los admiradores de esa especie de decorado de Batman que en un inicio proyectó Gaudí.

Además, tiene una terraza difícil de creer -desde la avenida Gaudí, que desciende, se domina todo el panorama- donde te llegan platos clásicos con un toque creativo: albóndigas, buenísimas, calamares a la romana, arroces (del señorito, sin trabajo, o el de butifarra negra con setas) y no arroces -hay probar el socarradet de quinoa con verduretes- y sobre todo un rabo de toro meloso donde te quedarías a vivir.

  • Restaurantes
  • Española
  • precio 1 de 4

En el lado más asilvestrado de Pere IV, el que roza con Sant Adrià, encontrarás este discreto bar-restaurante. Su terraza es maravillosa: está delante del centro de jardinería Ca l'Agustí –como quien dice, os llega el aroma de verde– y aunque la terraza sea una franja de acera, el paso de vehículos es anecdótico y disfrutas de una panorámica de toda la calle, de arriba a abajo, con todo el glorioso y decadente 'skyline' fabril del 'deep' Poblenou. Se desayunan bocadillos calientes y buenos a un precio ridículo y café bien hecho. Otro plus es que el local, impecable y limpio, parece que no tenga ninguna reforma desde 1983 (¡el calendario de chatarras Sánchez! ¡El karaoke en la tele!). Un buen plan de mañana del sábado es ir a por plantitas y desayunar aquí. 

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El 58
  • Bares y pubs
  • Bares de tapas
  • El Poblenou
  • precio 1 de 4

En Poblenou hacía falta un local de tapas de estilo creativo y joven, pero sin juegos de manos. Aquí encontraremos un buen producto y algunas recetas imaginativas como la brocheta de langostino con chile dulce, pero sobre todo buen producto a precio asequible como las gambas a la plancha. Y unas bravas fenomenales, que son homenaje-variación a las del Bohèmic. El local es muy, muy agradable, y como algunos de los establecimientos entre la Rambla y Marià Aguiló, tiene un patio interior. Pero este es espléndido: un amplio jardín que combina obra vista y plantas en abundancia, y en el que los niños pueden trastear tranquilamente.  

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