Vermut de V de Vermut
Foto: V de Vermut | V de Vermut
Foto: V de Vermut

Vermut en Barcelona: los mejores lugares para tomar el aperitivo

Descubre los bares donde el sifón y el picoteo son casi una religión

Ricard MartínMireia Font
Colaborador: Anna Torrents
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Pocas cosas nos definen más que la liturgia del vermut. ¿Invento catalán? Pues no. La palabra viene del alemán wermut, que significa 'ajenjo', y ya Hipócrates se atrevió con un primer brebaje a base de vino, ajenjo y hojas de díctamo de Creta. Los italianos se cuelgan la medalla con el vermut rojo, los franceses con el blanco, pero el pistoletazo de salida de lo que hoy conocemos como vermut llegó en 1786, cuando Antonio Benedetto Carpano creó en Turín el primer vermut moderno.

Made in Catalonia

En Cataluña, la historia arranca con Perucchi, fundada en Barcelona en los años 1860 por un emigrante italiano. Al poco, Reus se convirtió en tierra vermutera: la industria echó a volar en la década de 1880 y desde entonces ya no hemos parado.

Aunque el vermut nunca se ha ido de Barcelona, lo que sí ha hecho en los últimos años es multiplicarse. Cada vez son más los que quedan al mediodía para compartir un buen vermut con amigos, acompañado de lo que manda la tradición: unas tapas, unas anchoas, una ensaladilla bien hecha, unas bravas. Hoy la ciudad está llena de bares que elevan el vermut a ritual, entre clásicos de toda la vida, templos de referencia y nuevas incorporaciones que merecen que les hagáis hueco en vuestra lista. Aquí os dejamos nuestra selección de imprescindibles para gozar del mejor vermut.

NO TE LO PIERDAS: Los 100 mejores bares de Barcelona

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Time Out Market Barcelona
  • Qué hacer
  • El Gòtic

Time Out Market es un concepto único que tiene el objetivo de celebrar los sabores más auténticos y reunir la mejor comida y cocineros de una ciudad bajo un mismo techo, y ya está presente en grandes ciudades del mundo como Nueva York, Montreal, Oporto y Ciudad del Cabo, entre otras. En Barcelona se encuentra en el Port Vell, en la terraza-mirador del Maremagnum, con vistas espectaculares al mar y la ciudad. El espacio, de 5.250 metros cuadrados, alberga una cuidada selección de 14 chefs, un restaurante de servicio completo y cuatro bares: dos de ellos al aire libre.

¿Vermut? ¡Por supuesto! A cargo del icónico Colmado Múrria, la joya modernista del Eixample abierta en 1898. Tienen los mejores productos, delicatessen gastronómicos, embutidos catalanes ibéricos excelsos, una cuidada selección de quesos, el 'foie' más fino, las conservas más delicadas y una selección extensa de vermuts, vinos, cavas y champán premium.

Vermut en Barcelona: los mejores lugares para tomar el aperitivo

  • Española
  • El Poble-sec
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

Local: Todas las guías de viajes lo repiten y sentimos insistir, pero Quimet y Quimet es de esos bares que emocionan hasta la lágrima. El espacio es diminuto, las colas eternas, pero la espera siempre tiene premio.

Oferta: Cuentan con cerveza propia, sirven el mejor vermut de grifo del planeta y almacenan una selección de vinos que literalmente toca el techo. Todo este festín acompaña a unas tapas capaces de despertar a un muerto. Sí, tendréis que hacer cola porque no aceptan reservas y pelear un hueco en la barra. Pero creednos: la recompensa lo vale.

  • Bares de tapas
  • Sant Antoni
  • Crítica de Time Out

Local: Los dueños de esta vermutería excelsa son Jaume Marambio y Vicky Maccarone, del aclamado restaurante japonés-mediterráneo Alapar. La dirige el hermano de él, Sergio, un virtuoso coctelero.

Oferta: Cervezas, vinos, cócteles y una veintena de vermuts catalanes, vascos, españoles e italianos. En lugar de sifón, los mezclan con tónicas. Para comer, platillos para compartir (ostras del Ebro con salsa ponzu, matrimonio, caballa marinada y ahumada, sándwich de rusa), y tres bocadillos planchados; de fricandó con pepinillos; de papada confitada, queso y mostaza; o de sobrasada, queso de Maó y miel. Sí, estáis en una vermutería, pero no os vayáis sin probar el flan con vermut Lustau.

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  • Bares de tapas
  • La Bordeta
  • Crítica de Time Out

Local: Pequeño y acogedor, con una terraza privilegiada en plena plaza Pasaje de Andalucía, lejos del bullicio del barrio. Al frente está Jordi Marzo (ex Roca Moo y Petit Comité), que gobierna este templo del tapeo fino y también el vecino Tramendu Restaurante y Tramendu El Caliu de la Brasa (al lado de Can Batlló).

Oferta: La carta no es kilométrica, pero tiene lo justo y necesario para hacerte extremadamente feliz: salazones, embutidos, latas y conservas para empezar fuerte, tapas frías y calientes para seguir, y platos de chup-chup: albóndigas con sepia, fricandó, bacalao con chanfaina… todo hecho a fuego lento.

  • Sant Antoni
  • Crítica de Time Out

Local: Es la embajada del vermuteo castellonense en Barcelona. El joven dueño aprovechó la estética futurista y minimalista del anterior negocio y le añadió su toque personal: botas de vino, tocadiscos, vinilos, pizarras y sifones antiguos. Organizan talleres y conciertos acústicos.

Oferta: La carta es, en gran parte, Made in Castelló: patatas fritas J. Garcia, rosquilletas Pastor, quesos y embutidos de Coves de Vinromà y cocas valencianas. También, un buen surtido de aceitunas y gildas. Para beber, vermut de la casa (un reserva de Reus), Macarrilla de Berga, Lo Bernat de Batea, Yzaguirre y, el más especial, el Rescat de Malaerba, elaborado en Benlloc con naranjas peladas a mano y uva forcallat.

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  • Bares de vinos
  • Vila de Gràcia
  • precio 2 de 4
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Los lustros de Agustí Camps como encargado de locales de ocio nocturnos (La Terrrazza, Pilé 43 ...) hacen que tenga mano izquierda para tratar con la gente. Pero el cariño con que recibe cualquiera que aposente nalgas o codos en estos 35 m² esquineros no se aprende. Encontraréis vermut de la casa por menos de 2 euros, caña bien tirada por poco más de uno y un repertorio de vino a copas, comida fría (carpaccio, sardina ahumada, rusa, empedrado) y caliente (galta, capipota ...) que explican la multitud en la puerta en fin de semana. Un Olimpo del aperitivo de Barcelona

Si la noche se anima, 'pomelada': pomada menorquina con pomelo. Ahora bien, para picar –o incluso montarse una comida o cena como Dios manda a base de aperitivos– recordad que Agustí trata tan bien la bebida como la comida. Por un precio muy módico, podéis devorar delicadezas, sobre todo frías, como montaditos de sardina ahumada con mantequilla, tablas de quesos catalanes de pequeños productores o una ensaladilla rusa modélica (no faltan los clásicos calientes de bodega, como la carrillera o tripa con capipota). En ración generosa, porque aquí el snack es, más que un aperitivo, una cuestión ética y estética. Y hablando de esto, ojo con sus pequeñas y curadísimas exposiciones de arte pop.

  • Taberna
  • La Barceloneta
  • precio 1 de 4
  • Crítica de Time Out

Local: El Lokillo es uno de los iconos de la Barceloneta pretérita, uno de los últimos bares donde los pescadores se repartían el dinero del día, y ha vuelto a la vida. Los responsables del milagro son cuatro socios que, con la connivencia del propietario, han decidido sanear, reformar y reactivar esta institución de la Barceloneta, respetando su esencia.

Oferta: Tienen el aprobado de los habitantes del barrio, y eso es muy importante. Y también tienen las míticas anchoas del Lokillo primigenio. De hecho, el propietario va regularmente al bar para prepararlas como antes. Y son unas anchoas increíbles, las estrellas de una carta con bocadillos (¡queso con boquerones!), conservas y salazones de calidad. No faltan los vermuts, tienen una docena de marcas, y tampoco los quintos y las cañas.

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  • Bares de vinos
  • El Raval
  • precio 1 de 4
  • Crítica de Time Out

Local: El chef Stefano Mazza, propietario del Last Monkey de Sant Antoni, está detrás del Superclàssic. Atención a la magnificencia de la terraza; detrás de la Boquería, en los jardines de Dr. Fleming al amparo de la biblioteca de Cataluña y la Real la Academia de Medicina, con un parque infantil al lado.

Oferta: En el apartado aperitivo, comida y bebida de primera división. Y no es que tenga vermut de la casa: es que los hacen ellos, con resultados tan excelentes como uno macerado con cerezas y pedro ximenes que tiene un grado alcohólico respetable, pero pasa como el agua, u otro exquisito y aromático con manzana y canela. Y la cañita, bien echada.

  • Bares de tapas
  • Esquerra de l’Eixample
  • precio 1 de 4
  • Crítica de Time Out

Local: El blog de los del Morro Fi fue una obra de referencia para todos aquellos que somos partidarios de un estómago feliz. Los pioneros del blog vermutero pasaron de exploradores de paraísos de anchoa y secallona a montar su propio oasis. En menos de un cuadrilátero de ladrillo, Marcel y su equipo sirven el vermut que siempre hubieran querido encontrar en un bar. La fórmula ha funcionado bien y ya tienen un segundo local en Londres 23, un tercero en Bonanova 105 y una tienda en el centro comercial Illa Diagonal.

Oferta: Para acompañar todo lo necesario y de mucha calidad; gildas, aceitunas, patatas, conservas y una salsa roja hecha por ellos que es una delicia. 

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  • Bares de tapas
  • Gràcia

Local: Abierto en junio del 2024, La Vivi es el bar que todo el mundo debería tener abajo de casa o justo en la esquina. Es uno de esos lugares que te reciben con un alegre y familiar '¿Qué te pongo, cariño?', y tú quieres quedarte a vivir allí mismo. Luz natural a raudales, alicatado blanco y rojo, barra de mármol y una imagen central de una virgen presidiendo el buen ambiente. Los baños también son una fantasía. Los perros son bienvenidos. Con terraza.

Oferta: Carta cortita y centrada en poder hacer un bocado por la mañana, mediodía, tarde o noche y cualquier día de la semana. Embutidos, bocadillos, clásicos del picoteo —ensaladilla rusa, gildas, anchoas— y alguna joyita poco habitual en las barras de la ciudad como el pastel de cabracho o las migas. El pincho de tortilla de patatas con cebolla —bien jugosita— ya se ha constituido como el 'hit' de la casa. Para beber, cañas bien tiradas, vermuts de cuatro bodegas diferentes, vinos mayoritariamente catalanes y gallegos, sidra, Spritz e incluso Fernet Cola, ese cóctel mítico argentino de amaro. 

  • Bares de tapas
  • Vila de Gràcia
  • precio 1 de 4
  • Crítica de Time Out

Local: Este es un espacio conceptual dedicado al vermut. Andrea Senna y Filippo Andriola se mueven con pasión en la barra, te ilustran, te aconsejan y descubren los secretos del desconocido universo de este líquido popular.

Oferta: El dúo italiano manipula un centenar de referencias de todo el mundo, tiene una colección de amaros despampanante y saca pecho con el vermut de la casa: El Cónsul. Hay botellas de culto de todo el globo. No sufras, que no beberás con el estómago vacío; tienen carta de tapas. Organizan catas, talleres y eventos de todo tipo. Tienen otros dos locales en Sant Antoni; Las Vermudas University y Consulado de Sant Antoni.

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