Bar Cañete es uno de esos establecimientos que, a pesar de figurar en todas las guías turísticas, mantiene intacta el alma de una casa de comidas. Un clásico indiscutible del Raval que muchos barceloneses (y turistas) consideran ya parte del patrimonio gastronómico de la ciudad.
Desde sus inicios, Cañete ha hecho bandera del tapeo de alto nivel y de la fritura ejecutada con precisión. La clave es la materia prima: pescado fresquísimo, rebozado con harina de arroz y frito en aceite bien caliente hasta conseguir una textura ligera y crujiente impecable. Las cañas, por supuesto, están a la altura de la reputación de la casa. La barra, siempre animada, es un espectáculo en sí misma.
Dónde: Unió, 17 (Raval)


















