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Can Fisher
Foto: Can Fisher Can Fisher

Los mejores chiringuitos y restaurantes de la costa de Barcelona

Los mejores locales para comer en la playa entre Vilanova y Montgat con los pies en la arena

Ricard Martín
Escrito por
Ricard Martín
y
Laura Conde
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Comer bien con un pie en la arena, sin que la VISA se te quede temblando, es posible. Hemos peinado el litoral entre Vilanova i la Geltrú y Montgat de manera exhaustiva, en busca de los mejores chiringuitos y restaurantes a un tiro de piedra del mar, o con los pies en la arena directamente. Algunos en la playa, otros escondidos entre los árboles. Algunos son arroces de lujo, otros son de paella, tapas y sardinada a precios populares: opciones para comer de cara al mar para todos los bolsillos. Y ríete de la típica noticia del merluzo al que clavan 700 pavos por una ídem en un chiringuito pijo. 

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La Marabanda: Vilanova i la Geltrú
  • Restaurantes
  • A la brasa
  • precio 2 de 4

La sencillez acompañada de calidad es una fórmula infalible. Y esta es la opción de La Marabanda, el espacio de restauración de La Daurada, un espectacular club de playa en la última punta del espigón del puerto de Vilanova y la Geltrú. La ubicación es inmejorable: una fenomenal terraza con vistas a una playa natural -nada que envidiar con las mejores situaciones de la Costa Brava- equipada con piscina y tumbonas. Han optado por una cocina de brasa con producto marinero –trabajan con parrillas Josper, un hecho que garantiza un punto de cocción inmejorable– y tapas de toda la vida preparadas de una manera cuidadosa y con un toque autoral. 

  • Restaurantes
  • Catalana
  • precio 3 de 4

La vez que me senté en este restaurante, creía que me dejaría la visa temblando, y no. Basta con alejarse un poco de Barcelona (y saber a dónde ir) para que aflojen la masificación y los precios. Solraig tiene unas prestaciones inmejorables: primera línea de mar y una carta arrocera magnífica: dos especialidades de su carta –el arroz trufado con gamba roja, setas y piparra, y el de conchas con calamares y guisantes del Maresme– merecieron el tercero (2018) y el segundo premio (2019) en el concurso de Mejores Arroces de España. Ningún arroz (y son de alta gama) pasa de los veinte euros: algo que en la Barceloneta es ciencia ficción. Las tapas y los platos enteros también valen mucho la pena.

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  • Bares y pubs

Este chiringuito todo terreno es versatilidad pura, y tiene el rollo que probablemente imaginó el amigo Georgie Dann cuando compuso su 'hit' más conocido, con permiso de 'Mami qué será lo que quiere el negro'. Aquí circulan los mojitos como si fueran agua, la gente sale al mar por la noche a refrescarse después de una sesión de dancings con DJ Frank Nicolás, tienen un mago invitado y es una fuente de buenas vibraciones y de aproximaciones nocturnas de estilo romántico o sexual. De día, no nos malinterpretéis, también mola.

Kauai: Gavà
  • Restaurantes

Huir de la amalgama de gente curiosa e inquietante que suele invadir Barcelona en verano es siempre una buena idea. Y es tan sencillo como reservar mesa en el siempre espléndido Kauai ubicado en la playa de Gavà, el sitio ideal para cenar tapas de gran nivel en un sitio versátil y siempre con ambiente. Podéis ir con los niños, con la pareja o los suegros, hacer una comida de trabajo e incluso atreveros con un proyecto de aventura romántica: un bañito después de cenar en una playa prácticamente desierta hará el resto. Y recordad: espetos.

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El Calamar: El Prat
  • Restaurantes
  • Marisco
  • Fuera de Barcelona
  • precio 1 de 4

En este chiringuito, situado en un espacio natural del Delta del Prat, encontraréis una buena oferta gastronómica: ensaladas curiosas, bocadillos bien hechos, y también pescado y marisco a precios que no son ni mucho menos abusivos. Y sobre todo cuentan con una programación de música en vivo y proyecciones de películas que vale la pena tener controladas. Las noches de fiesta en el Calamar son toda una institución. Consultad su programación

  • Bares y pubs

Los alrededores de Barcelona nos dan cosas gastronómicamente tan interesantes como este chiringuito del Prat de Llobregat, una localidad con algunos restaurantes que nos tienen enamoradísimos: desde la cocina km 0 de Ona Nuit hasta las pizzas de Can Pizza. Este Duna enlaza con esta feliz conjunción entre local 'hipster' y de barrio, y nos ofrece desde bocadillos hasta tapas, sesiones de vermut musical los sábados y una selección de menús para grupos la mar de interesantes: el menú de paella a 20 euros por persona es un buen ejemplo.

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  • Hoteles
  • Hoteles de lujo
  • Ciutat Vella
  • precio 4 de 4

En los magníficos bajos del W Hotel, rodeados de cuerpos esculturales, macrohamburguesas, cócteles de colores imposibles y 'guilty pleasures' gastronómicos os podréis descalzar sobre la arena de la playa y contemplar el horizonte mientras, en vuestro interior, suenan los Beach Boys. Yes que este fantástico chiringuito que destila glamour ha encontrado la fórmula perfecta: hamburguesas gourmet –que van de la ternera al wagyu o el cerdo ibérico, entre otrosy cócteles originales, con sus correspondientes 'smoothies'.

  • Bares y pubs
  • Bares de tapas
  • La Barceloneta
  • precio 1 de 4

La gracia de sentarse en la terraza del Magatzem.03 –el bar del campo de fútbol de la Barceloneta- es que tienes una de las mejores terrazas de Barcelona, ​​a un tiro de piedra del mar. Está a la sombra de la mole de cemento del campo y de una frondosa arboleda de pinos: una sombra a prueba de olas de calor, frente al majestuoso edificio de la Antigua Catalana de Gas y su gasómetro.

El café es bueno y las cervezas son baratas -tienen todo el catálogo 'mainstream' que os podáis imaginar y os podéis zampar desde un fenomenal bocadillo de tortilla de verduras a un capipota, de media mañana a cierre. Y es un seguro de vida: porque abre todos los días de mañana por la noche, y la calidad de las tapas y el menú de mediodía es más que decente

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  • Restaurantes
  • La Barceloneta
  • precio 3 de 4

La incorporación más reciente a la saga de Ca La Nuri es Sal Mar, una actualización de los postulados de este grupo de cocina marinera que en 2022 cumplió 60 años y pasó a llamarse Familia Nuri. En pocos restaurantes en la arena encontrarás una propuesta tan enfocada al público local: arroces y pescado fresco a precios no abusivos, con toque maestro del chef David Noguera, hijo de la casa.

Entre semana, baja a la Barceloneta para disfrutar de un menú de mediodía, a 16 euros, impecable; te traen una paella para uno con sepia, calamares y tirabeques, que por sabor y generosidad te recuerda el arroz de la madre. Y por lo de añadir un toque internacional, hay un apartado de la carta con gyozas y tacos, pero aquí lo que emociona es el pescado fresco, o arroces superlativos invención de la casa, como por ejemplo un arroz de pato confitado con tomates cherry asados ​​a la miel. Y si no queréis experimentos, pues la clásica paella del Senyoret. Cabe decir que en Barcelona no se puede comer (bien) más en primera línea de mar que aquí.

  • Restaurantes
  • Mediterránea
  • La Barceloneta
  • precio 3 de 4

Los que dicen que la cocina marinera es más sabrosa cuando más cerca se está de las olas del mar tienen toda la razón del mundo. En Platja Ca La Nuri lo podréis comprobar a pie de playa. Deliciosas tapas de calamares a la andaluza, buñuelos de bacalao, mejillones a la plancha, platos principales de peces a la brasa, fideuá y arroces clásicos (paella, negro, mar y montaña); todo servido con la brisa del mar y rayos de sol. Mediterráneo en vena y buena vida

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  • Restaurantes
  • Mediterránea

El Xiroi es el hermano más desenfadado de Ca La Nuri. La carta es fresca y ecléctica y conviven platos internacionales (ensalada César, hummus de curry, fingers de pollo) con platos clásicos de mar muy nuestros (calamares a la andaluza, paella, fideuá). Para abrir el apetito; cócteles clásicos, sangrías y aperitivos. Y por supuesto, toda la sapiencia arrocera de la casa, vehiculada en un restaurante encima de la playa, que es un gozo de luz y espacio abierto. Y todo ello, con vistas al mar y amenizado con buena música.

Vai Moana: playa del Bogatell
  • Restaurantes
  • El Poblenou

Este chiringuito inspirado en la isla de Pascua es el lugar perfecto para imaginar que el Mediterráneo es en realidad el Pacífico, y que las olitas minúsculas que, con mucha suerte, te encuentras en la playa son en realidad imponentes olas gigantes ideales para sacar a pasear la tabla de surf. Y disfrutar de una cocina de vocación 'healthy' y de unos cócteles increíbles en un lugar sofisticado y 'cool', frecuentado por personas felices y atléticas que no sufren por cosas mundanas como que se le llene de arena el interior del bañador.

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Can Fisher: playa del Bogatell
  • Restaurantes
  • Mediterránea

Pardiez, qué rebuenos que son los arroces de Can Fisher. Que el cocinero sea un crack y del barrio –Cesc Roca es del Clot– seguro que influye. Consigue algo tan complicado como que cerca del mar te apetezca un arroz con carne. El de pollo del Prat y costilla de ternera con alcachofas es un festival de sabor, aroma y potencia, con un socarradet impregnado de caldo de pollo y colágeno de la ternera (los de mar son igual de buenos, pero con fumet de pescado de lonja y zumo de cabeza de gamba es fácil acertarla).

Si el típico valenciano te dice que esto es arroz con cosas, responde: sí, con cosas buenas. Los platos de la carta están elaborados con productos de proximidad, como el pescado y el marisco fresco del día y las verduras ecológicas. El emplazamiento, justo encima de la arena, ofrece una inmejorable perspectiva del litoral barcelonés.

Xiringuito Escribà: playa del Bogatell
  • Restaurantes
  • El Poblenou

Este establecimiento mítico ha llegado para gritarle al mundo que un chiringuito de playa es mucho más que un sitio donde sirven bocadillos de 'lomo de queso', que dea Van Gaal, a señoras con biquinis estampados XXL y a hombres que se rascan en público los pelos del pecho. Xiringuito Escribà es aquel sitio 'classy' que sirve unos arroces de nivel, pescado y otras tapas marineras (su parrillada de marisco es muy top) y alguna rareza deliciosa como unas bombas de marisco buenísimas.

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  • Bares y pubs

Be Gay es aquel chiringuito gay donde siempre seréis bienvenidos si sois heteros, un sitio ubicado en una playa, la nudista de la Mar Bella, donde tampoco os mirarán mal si os da la gana presentaros en bañador. Este es el carácter de un chiringuito donde una serie de hombres que no saben qué es la grasa corporal comen batidos de proteínas con hamburguesas, ensaladas o bocadillos mientras alguien en pelota picada pide unas cervezas para llevar. Delicioso.

La base by Farré: Be Gay: playa de la Mar Bella
  • Restaurantes

Restaurante de playa en la Mar Bella (junto al espigón). Allí encontraréis una terraza nada 'cool' con medio centenar de mesas donde beber unas cañas, picar unas bravas y acabar con un arroz no es un acto suicida. Te retiras un metro atrás en la arena, y la consumición cae dos euros. Tomad nota, aves nocturnas: en verano abren hasta las 3 h.

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  • Restaurantes
  • Marisco
  • precio 2 de 4

Primera línea de mar también significa puerto. Y en Capitanía de Sant Adrià del Besòs encontraréis la Cantina Marina Seca, entre toros hidráulicos, yates y cemento: un restaurante familiar de camioneros para marineros. Y se come de narices. La abrió en 2007 Toni Vilaró. Consigue el pequeño milagro de ofrecer un excelente arroz con cangrejos, a 13,50 euros (el precio medio de cada arroz en carta). Esta receta valenciana va con una mayonesa picante servida dentro (y hecha con) la cabeza del buey de mar, y tiene un punto meloso milimétrico, ni caldoso ni seco. Las Bravas –homenaje a Tomás– y calamares también son buenos y caseros.

Ahora bien, Vilaró no se limita a hacer arroces de toda la vida: en su carta hay creaciones como arroz con vieiras y espárragos trigueros con romesco. Pueden sonar poco ortodoxos, pero te puedes fiar. Vilaró ha trabajado, por ejemplo, con Berasategui. Sabe lo que se hace. La terraza, donde puedes disfrutar del sol y el movimiento de los yates y la carga y descarga, es un espectáculo.

  • Restaurantes
  • Pizza
  • precio 2 de 4

Si todavía seguís en Badalona –¡el tramo de playa merece varias visitas!–, la opción de comer en Can Pizza es una jugada segura. Encontraréis una terraza inmensa y mesas espaciadas, sin barreras ni coches ni guerrillas de patinetes eléctricos. Nada más sentarse, os vendrá una descompresión mental auspiciada por placeres primarios y asequibles: como un jarrón de litro de cerveza a ocho euros, y zamparte la Jerry Tomato (la mejor pizza del 2021 en Madrid Fusión). Que no deja de ser una crujiente carta de amor al Mediterráneo y que te comes donde toca.

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  • Restaurantes
  • Catalana
  • precio 3 de 4

Xavi Alba, ex-jefe de sala de Tickets y propietario de la Bodega Pasaje 1986, tiene su versión de restaurante de playa. Está en ese rincón tan privilegiado –y poco visitado por los de Barcelona– de la playa de Badalona, que parece el paseo marítimo de una postal del Ampurdán. En Amura encontrarás tapas marineras de altos vuelos y elaboración extrema, como por ejemplo unos increíbles boquerones con licuado de aceitunas y naranja rallada. O unas bravas hechas en tres cocciones picantes y alioli celestial. Los arroces, servidos en lata cuadrada, también son de traca y producto superlativo: gamba roja mediterránea, sepia y cigalas frescas. 

  • Restaurantes
  • Catalana

“Sólo puedo hacer cuatro paellas en media hora, decírselo al cliente es complicado”, explica Miquel Bueno, propietario de la Mar Brava. El emplazamiento es una maravilla: primera línea de mar, ves todo el litoral barcelonés, desde el hotel W a la cordillera del Montnegre.

Y la comida es de notable alto: sólo dispone de un menú, de tres platos el fin de semana (mejillones, gambas a la plancha, ensalada) y hay que escoger paella marinera, arroz negro o de verduras. El fin de semana sale por 19,50 €. Por este precio no te pondrán gamba fresca, pero Bueno cocina con maña y se toma el tiempo que hace falta. Y que frente al mar comas bien por ese precio, no tiene ídem.

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  • Restaurantes
  • Española

En la playa de Badalona, después de un paseo marítimo de postal, encontraréis el restaurante con chiringuito La Donzella de la Costa. Marc Fonollar, uno de los propietarios, explica que el valor principal es que "esto es un restaurante familiar. Lo abrió el tío de nuestro abuelo en 1929 y hasta ahora". Asumieron toda la gestión del restaurante -recordemos los notables arroces del Mala Vida- y han juntado la parte de chiringuito con la de restaurante. Este último cuenta con unas vistas acristaladas tremebundas del litoral barcelonés. 

La carta es clásica de chiringuito, pero con las prestaciones de restaurante: unas tapas muy bien hechas (para recordar los calamares a la andaluza y las croquetas de pollo asado) y sobre todo siete modelos de arroz excelentes, de alta gama y producto noble, como por ejemplo un arroz seco de cabra de mar, o el de la casa, una paella marinera con gambas, cigalas y chipirones (el chef es el badalonés Jordi Armada, con mili en Jean Luc Figueras, por ejemplo). El plus, claro, es el apacible roce entre modernos de playa y abuelos que llevan 60 años alquilando las casitas de baño: generaciones diversas de badaloneses viene, se bañan, se duchan y se toman una caña.

  • Restaurantes
  • Marisco
  • precio 2 de 4

Una excursión hasta la playa de Montgat tiene recompensa: los Baños Virgen del Carmen. En temporada alta, reserva: tanto la oferta como el lugar son maravillosos. Silvia Capo dirige un establecimiento abierto en 1928 por su familia, paradigma de los deliciosos baños de la Segunda República, de los que tan pocosquedan. “No trabajo para los turistas, sino para el local. Pero todo el mundo es bienvenido, por supuesto”, dice.

La comida es sencilla, variada y cuidada: pescadito fresco frito a la andaluza, sin huevo (a 10,70 euros el platazo, buenísimo), unas sardinas a la plancha de dimensiones míticas, tapas marineras, ensaladas y bocadillos. Y calamares, croquetas de jamón ibérico, cazón adobado... Un rato de cielo con vino, a orillas del mar, no te llega ni a los dieciséis euros. Y recalco, el sitio vale una visita: un merendero con casetas de los de antes de Franco, conservado como hace casi cien años, en primera línea de la fantástica playa de Montgat, desde donde disfrutas de un arco de paisaje litoral despampanante.

Y en la montaña...

Xiringuito Aigua
  • Restaurantes
  • Horta - Guinardó
  • precio 1 de 4

El Aigua es uno de esos sitios perfectos para hacer el vermut, una mañana de fin de semana, comer la mar de bien entre semana o tomarse unas cañas por la tarde, lejos de esta peli de terror que suele ser el centro de Barcelona en verano. Jardines, vegetación, un lago y la sensación –falsa, pero y qué– de haber huido de la ciudad.

  • Música
  • Espacios de música
  • Sants - Montjuïc

Los que conocen La Caseta del Migdia antes de que fuera 'mainstream' siempre tratarán a los que no con la condescendencia típica de 'solo molaba el primer disco'. Pero saben que este chiringuito de Montjuïc, donde sirven carne a la brasa y unos mojitos lamentables, no ha perdido con los años ni un ápice de su encanto.

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Club Panoràmic
  • Qué hacer
  • Ubicación

El off-Barcelona tiene su apuesta 'indie' en este chiringuito de montaña, con bonitas vistas al mar, donde tienen lugar un buen número de actividades culturales durante el verano, desde música en vivo hasta cine al aire libre. Su notable cocina elaborada con productos de proximidad es un reclamo incuestionable.

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