[title]
No diremos lo de "reabre el Sidecar", porque en realidad jamás cerró. A finales del 2023, la sala Sidecar, una de las plazas fuertes de la contracultura y la música rock en Barcelona, anunció que se despedía, con una serie de conciertos en enero del 2024, de amigos de la sala como Azucarillo Kings, Josele Santiago o Ladilla Rusa. Después de más de 40 años funcionando bajo la propiedad y la gestión de Roberto Tierz –y la también muy valiosa labor de programadores como el desaparecido Quim Blanco, Fátima Mellado o Xavier "Wookie" Zahera– Tierz anunció que se jubilaba y cerraba el chiringuito.
El Sidecar fue, primero, una puerta de entrada de la modernidad a Barcelona, donde se hacían mil cosas, como por ejemplo proyecciones de cine underground, y después se convirtió en una emblemática sala de conciertos por donde pasaron grandes artistas internacionales, de Nick Lowe a los New York Dolls (y al mismo tiempo, daba la alternativa a artistas de la escena local a subir a su minúsculo pero selecto escenario). Estuvo cerrado seis meses. A finales de julio del 2024, un grupo de empresarios de la restauración de Barcelona, encabezados por la propiedad de las coctelerías Creps al Born y Bar Sauvage, lo reabrieron.
Una reforma profunda
Bajo el nombre de Club Sauvage, la reapertura conllevó una reforma profunda, sobre todo en términos de imagen, estilo de coctelería y mejoras sustanciales en lo que respecta a la sonorización de la sala subterránea de conciertos (como pude comprobar en el primer concierto de la nueva era, una abrasiva actuación de Kid Congo Powers; una programación que, como a día de hoy, elabora el equipo que dejó Tierz, encabezado por Zahera).
El cambio suscitó opiniones de todo tipo, sobre todo por el cambio de nombre y de bebida en la barra: pasamos de cervezas normales, bien tiradas, y gintónics decentes, a coctelería sofisticada de alto nivel, más cara, y una estética de aterciopelada oscuridad de club neoyorquino. Y hoy la noticia es que la propiedad del club ha dado un paso atrás y ha decidido volver a la antigua denominación de Sidecar. La cuenta de Instagram del Club Sauvage y su sitio web –que conservaron las antiguas URL's de la era Tierz– se vuelven a llamar Sidecar.
View this post on Instagram
Lo vemos en este post del uno de agosto, en el que el community manager de la sala anunció el cambio de nombre, con un nuevo logo y este texto: "Barcelona no necesita otro club. Necesita lugares que todavía tengan algo que decir. El escenario donde las bandas favoritas de mañana tocan hoy. Un bar donde cada cóctel forma parte de la historia. Una pista de baile con cuarenta años a sus espaldas y la mirada puesta en lo que viene. Sin nostalgia. Sin fingir. Sin atajos. Solo música en directo. Noches de verdad. Una nueva generación. La misma dirección icónica. Sidecar escribe su próximo capítulo".
El problema es que el texto original publicado estaba en inglés, y los seguidores barceloneses de la cuenta, asistentes veteranos de la sala o incluso artistas que ha actuado en ella, tiraron de ironía para cuestionar este retorno a los orígenes. "If you speak english, you don’t speak to us", les argumenta el guitarrista de Mishima, Dani Vega. "No nostalgia". Y le hacen un rebranding con el nombre clásico", señala el periodista Toni Esteban. "Will the expats be still well received? Thanks. My friends and I are very concerned right now", pregunta, guasón, el también periodista Roger Seró, de Els Experts de iCat FM.
La propiedad del Sidecar, preguntada por este movimiento, ha confirmado a Time Out Barcelona que el cambio de nombre es efectivo, y que el mes de septiembre harán un comunicado oficial explicando las razones del retorno a la marca anterior. Si no lo han hecho al momento, explican, es porque está todo el personal de la oficina de vacaciones.
Sea como sea, independientemente de las opiniones de cada cual, quien escribe –asistente habitual desde 1997 al Sidecar– opina que hay que celebrar que la sala todavía tenga una programación de conciertos muy nutrida, variada estilísticamente, para todos los gustos, y a precios muy, muy asequibles: cerrará el año con un triple cartel punk encabezado por el mito UK Alvin Gibbs & The Disobedient Servants + Radioactivas + Durchfall (¡20 euros!), y por el camino, actuaciones de Baloncesto (indie rock), Luca Fogale (folk pop) o Carmen y María, flamenco pop.
¿Ganas de música en directo? Chequea los mejores conciertos del mes de agosto en Barcelona

