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Corsés, enaguas y frascos de perfume en el 'boudoir': el espacio que abre la habitación propia de las mujeres del siglo XIX para mostrar todo lo que se escondía bajo el vestido

El Victoria Museum de Barcelona, para celebrar un año de vida, estrena la recreación de un boudoir, donde aparecen corsés, enaguas, peignoirs (término francés para referirse a batas o sobrevestidos), camisones de noche, cuellos de encaje, guantes… Todo aquello que se escondía bajo el vestido. El boudoir era una extensión de la personalidad de la mujer y, en este espacio privado, lejos de las miradas ajenas, también se guardaban frascos de perfume, fotografías de seres queridos, notas, pequeñas cajas y decenas de objetos cotidianos. Este espacio tan único se puede visitar en el museo, situado en la calle de la Junta de Comerç, 17.
Hace justo un año que la empresaria ucraniana Victoria Lysenko inauguró en Barcelona el Victoria Museum, un museo privado especializado en el estilo de vida y la moda victoriana, donde se exhiben más de un millar de piezas datadas entre 1860 y 1920. Aparte de descubrir la belleza de las prendas, este museo permite entender la historia y la sociedad de esta época, cuando triunfó el estilo impuesto por la reina Victoria de Inglaterra.
Y para celebrar el año que acaba de cumplir el museo, se acaba de inaugurar una nueva vitrina dedicada al boudoir, un término francés acuñado a finales del siglo XVIII para referirse a una estancia privada e íntima de la mujer que era mucho más que un dormitorio. En el boudoir victoriano, la mujer se vestía y se desvestía, se arreglaba, podía descansar, coser, leer o escribir cartas, además de recibir visitas de su círculo más cercano. En esta especie de habitación propia, las mujeres podían desenvolverse con cierta libertad.
El origen del Victoria Museum de Barcelona hay que ir a buscarlo a tres mil kilómetros de distancia, en Kiev. En 2017, Lysenko, tras formarse en gestión de museos en el Victoria & Albert Museum de Londres, fundó el Victoria Museum en la capital de Ucrania. Cinco años más tarde, fue nominado a Mejor Museo de Europa de 2022. El inicio de la guerra con Rusia obligó a Lysenko a trasladarse a Barcelona en 2023, donde quiso continuar con su proyecto en el Raval. Para conocer cada pieza a fondo, el museo dispone de servicio de audioguía en 5 idiomas, entre ellos el catalán y el castellano.
El Victoria Museum de Barcelona abre de miércoles a sábado, de 11 h a 18 h, y se recomiendan unos 45 minutos para disfrutar de la visita. Tiene un precio general de 15 euros y una opción para parejas (dos adultos) por 25 euros. También se ofrecen tarifas reducidas de 9 euros para estudiantes y mayores de 65 años, de 8 euros para los residentes del Raval que lo acrediten con documentación, y de 11 euros por persona para grupos a partir de ocho integrantes. Los menores de 12 años tienen acceso gratuito.
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