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Hay pocos bocados tan absolutamente ligados a la identidad gastronómica de Barcelona como el bikini. Sin embargo, durante décadas, este bocadillo de pan de molde ha quedado arrinconado en las cafeterías de barrio, tratado demasiadas veces como una opción rápida y sin pretensiones. Cambiar esta dinámica y elevar el sándwich planchado a la categoría de plato de culto ha sido la gran misión de Joan Gurguí, chef y propietario de La Bikineria. Después de empezar su camino en el año 2018 en el Mercat del Ninot y de consolidar su restaurante insignia en el paseo de Sant Joan, Gurguí da ahora un nuevo salto adelante con la apertura de su espacio en el Time Out Market Barcelona.
La filosofía detrás del proyecto es tan sencilla como exigente: cada propuesta culinaria debe valorarse en su justa medida. "Tú puedes tener el mejor bocadillo de fuet del mundo, o puedes hacer uno que sea un horror. Lo mismo pasa con los menús degustación", afirma el chef. Bajo esta premisa de cuidar hasta el último detalle, la Bikineria del Market se convierte en un punto de bocadillo planchado de primer orden. La clave del éxito reside en la precisión técnica: conseguir el punto dorado y tostado perfecto del pan, evitando por completo ese efecto blando y húmedo tan habitual de la sandwichera casera.
La carta diseñada para este nuevo espacio es un reflejo de las recetas más icónicas de la marca, estructurada con opciones que rompen la percepción del bikini como un bocadillo sencillo. El gran reclamo de la casa es, sin duda, el bikini A l'Ast. Una creación que nació como un fuera de carta y que se ha convertido en un icono indiscutible, imitado y reverenciado en Barcelona ciudad. Gurguí ha conseguido resumir todos los elementos del clásico pollo dominical en un sándwich: utiliza pollo a l'ast de leña –incluyendo la piel, que aporta un sabor adictivo, esa golosina carnívora–, queso Gouda fundido y un delicioso alioli suave de manzana al horno.
La oferta salada se completa con combinaciones tan tentadoras como el bikini Carbonara (bacón, mozzarella, queso Pecorino, cebolla caramelizada, orégano y yema de huevo gelificada) o el de Pastrami, que incorpora queso Cheddar, cebolla frita y mostaza de miel. Para quienes buscan sabores de siempre, el Clásico mantiene el listón alto con jamón dulce de alta calidad y queso Emmental, mientras que la línea verde cuenta con el Veggie, una receta de berenjena asada, mozzarella vegana, albahaca y pesto rosso. Todos los bikinis están disponibles en formato normal y doble, pensados tanto para un bocado rápido como para una comida completa.
Para acompañarlos, hay complementos como patatas asadas con mayonesa de hierbas y pimentón de la Vera, además de una opción dulce para terminar la visita: el bikini de Nutella con frambuesas naturales. Con esta apertura, el mercado del Port Vell certifica que, cuando se cuidan todos los detalles, un simple planchado de pan de molde puede convertirse en una experiencia gastronómica notable.
