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Los zapatos colgados en cables significan que se vende droga: ¿mito o realidad?

Hemos pedido a Verificat que lo investigue y nos lo cuente

Escrito por
Verificat
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Dos zapatos con los cordones entrelazados cuelgan de un cable en medio de una calle. Seguro que lo primero que piensas es: droga. Casi nadie sabe por qué se hace esta asociación ni cómo se ha enterado ni quién le ha dicho que estos dos hechos están relacionados, pero se trata de una leyenda urbana muy extendida. Urban Dictionary, el referente de la cultura popular no verificada, da varias explicaciones. Uno es que los zapatos colgados están muy por encima del suelo, lo que simboliza el estado de una persona que ha consumido droga, en inglés, que está 'high'. Otra versión es que simbolizan un punto de venta de droga. O que, simplemente, no significan nada, que no hay ninguna razón para que los zapatos estén ahí. Pero, ¿cuál es la más plausible?

En Barcelona, ​​esa relación entre los zapatos colgados y la venta de drogas u otras formas de delincuencia tampoco existe, según cuentan los departamentos de prensa de Mossos y de la Guardia Urbana a Verificat. A la Policía Nacional tampoco le consta que exista una relación entre ambos hechos. Por tanto, no hay pruebas sobre la veracidad de este mito urbano en la ciudad. El ayuntamiento de Barcelona, ​​desde el servicio del teléfono de civismo, sostiene que tampoco existen datos públicos sobre si se han presentado solicitudes de vecinos para retirar zapatos de los tendidos eléctricos.

Un razonamiento que desmonta fácilmente esta relación es que nadie expondría lo que está haciendo si se trata de un acto delictivo, según explican desde el departamento de prensa de Mossos.

El entonces alcalde impulsó un programa para quitar los zapatos colgados de los cables de la ciudad

En la ciudad de Los Ángeles, por otra parte, sí se ha demostrado esa relación, pero es la única. El alcalde de la ciudad en 2003 afirmó: "una forma de vandalismo común en el este de L.A. es el lanzamiento de zapatillas atadas a los palos y cables eléctricos". Indiferentemente de si esto estaba relacionado con la venta de droga o no, James Hahn, el entonces alcalde, impulsó un programa para quitar los zapatos colgados de los cables de la ciudad.

'Shoefiti': una expresión artística

Más allá de si hay un significado detrás de los zapatos colgados en los cables, hay quien lo interpreta como una forma de arte, lo que en inglés se conoce como 'shoefiti', una fusión de las palabras 'zapato' y 'graffiti' que según el libro 'What happens next? Contemporary urban legends and popular culture' "es el acto de lanzar un par de zapatos atados con los cordones hasta quedarse colgados o enrollados en los cables eléctricos o de teléfono" y "es considerado un ejemplo de comportamiento ostentoso global".

Según una investigación de la Universidad Central de Ecuador, esta práctica se puede interpretar como un gesto poético o artístico, ya que atrae la curiosidad de quienes la observan y causa percepciones diferentes e inconclusas, además de traspasar fronteras y convertir en una manera de ocupar el espacio urbano de diferentes ciudades.

En Chicago las contaron

En 2015, en Chicago se hizo un recuento de las solicitudes que había recibido el ayuntamiento para retirar zapatos colgados de cables. El artículo de la radio local de Chicago Wbez cita a un portavoz del ayuntamiento que explica que entre 2008 y 2014 las demandas por retirar zapatos de cables eléctricos se redujeron un 71%. En el mismo artículo, una portavoz de una compañía de mantenimiento de las líneas eléctricas argumentaba que era más probable encontrar calzado colgando en la zona sur de la ciudad, es decir, en la periferia. En estos barrios "suele haber mercados de droga al aire libre, gente asesinada y zapatos colgados de los cables", por lo que la gente hace esta asociación, aunque una cosa no sea la causa o el efecto de la otra, explica en el mismo artículo un trabajador social y doctorando de la Universidad de Illinois de Chicago que analiza las dinámicas de las bandas establecidas en estos barrios.

Sabates penjades en un cable
Foto: Shutterstock

La expresión "colgar las botas"

Una de las primeras referencias que encontramos en internet sobre los zapatos colgados es a finales del siglo pasado, en 1996, en una popular columna de preguntas y respuestas del Chicago Reader llamada The Straight Dope. El columnista Adams Cecil respondía a las preguntas de los lectores al diario que, en este caso, eran sobre qué podía significar esta práctica. Para ello, Cecil puso la pregunta en un foro en internet y las especulaciones se repiten: que se puede comprar crack, que un niño ha terminado el curso escolar, que los jóvenes lanzaban los zapatos que menos les gustaban o que era una forma de hacer bullying a compañeros de la escuela… de todo.

Colgar unos zapatos en los cables eléctricos puede significar también un homenaje a alguien que ha muerto o una forma de marcar el territorio de una banda urbana, como explican el artículo de una radio local de Chicago y una verificación de Snopes, la primera página web destinada a desmentir rumores de que en 1999 ya consideró esta práctica como una "leyenda". Otro posible significado que también recoge el artículo de Snopes es que los soldados lanzaban las botas como un ritual después de terminar el servicio militar. En este sentido, y de forma más literal, en castellano y en catalán existe la expresión popular "colgar las botas" que, según el diccionario de neologismos NEOMA, significa "abandonar la carrera deportiva, especialmente de jugador de fútbol".

¿Por qué zapatos?

No tenemos claro su origen ni su significado y tampoco hay pruebas de una posible relación causal entre hechos, pero lo que sí podemos intentar contestar es por qué se lanzan zapatos y no otro objeto.

El doctor en Antropología Social y miembro del Observatorio de Antropología del Conflicto Urbano José Mansilla cuenta a Verificat que no es casual que la sociedad interprete los zapatos como algo negativo o rechazable. "Los zapatos están en contacto con el suelo y, por tanto, son una muestra de suciedad, quiere decir que todo lo que está en contacto con ellos es sucio, poco higiénico, desechable. Simbólicamente, implican una percepción negativa", argumenta Masilla.

Los zapatos están en contacto con el suelo y, por tanto, son una muestra de suciedad, todo lo que está en contacto con ellos es sucio, poco higiénico, rechazable

En este sentido, tenemos ejemplos en los que los zapatos se han utilizado como una forma de protesta pública o con una significación negativa, por ejemplo cuando David Fernández amenazó con lanzarle una sandalia a Rodrigo Rato en una comisión del Parlament de Catalunya o cuando un periodista iraquí, Muntazer en el Zaidi, le lanzó dos zapatos al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en una rueda de prensa en 2008.

Masilla cuenta que la interpretación social de las cosas es cultural y que tanto por la tradición judeocristiana como dentro del mundo árabe los zapatos tienen un significado malo o de impureza. Por eso, señala en conversación con Verificat, que a la gente que no le gusta este tipo de comportamiento (venta de drogas) lo relaciona con los zapatos colgados, que son considerados también como algo negativo.

Referencias audiovisuales

En 1997, en la película 'Wag the dog', Robert De Niro y Dustin Hoffman lanzan zapatos a un árbol en memoria de un supuesto sargento muerto en una guerra en Albania. Esta no es la única referencia audiovisual a la leyenda urbana. Tim Burton también lo utilizó en 'Big Fish', donde en el idílico pueblo de Spectre todo el mundo va descalzo y una niña pequeña coge los zapatos del protagonista y los lanza a un cable eléctrico.

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