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Tenemos el placer de anunciaros una noticia que nos hace mucha ilusión: The Fish & Chips Shop, el restaurante y concepto gastronómico que hizo que el emblema británico del plato de pescado frito con patatas acabara arraigando en Barcelona, acaba de abrir un establecimiento en el Time Out Market.
Y llega al food hall del Port Vell en su versión más inclusiva y ligera posible: ¡todo sin gluten! Mani Alam me explica que en 2019 instituyeron esta versión en el restaurante de la calle Casanova "después de ver que una parte de la clientela, celíacos o con intolerancias al gluten, había dejado de venir". Y han decidido trasladar el mismo concepto al Port Vell porque "era la opción más sensata y apta para todo el mundo".
Una tempura todavía más ligera
La receta que utilizan para replicar el delicado rebozado de tempura ahumada –que los hizo triunfar en 2015– surgió de una manera de lo más natural: siendo los hermanos Alam, Mani y Magid, de origen indopaquistaní, se ingeniaron una tempura mezcla de harina de garbanzos –un elemento muy común para las pakoras de su Baby Jaleby–, harina de maíz y copos de cereales sin gluten.
Y el resultado, creedme que sigue valiendo mucho la pena. La suave tempura crujiente –sin gluten todavía es más ligera– envuelve una merluza fresca del país, que se deshoja en cada bocado, al punto de cocción exacto, ni cruda ni seca, y que ya rota se mezcla con trozos del rebozado que sumergimos con deleite en la salsa tártara y el chutney.
Las patatas fritas, con especias indias, no se quedan atrás. El plato está en las antípodas del grasiento chippie británico que fue el pan con jamón york de la clase obrera inglesa –ojo, que en Londres ahora hay fish and chips muy buenos, también, claro– pero sin perder el espíritu popular: una ración muy generosa aquí cuesta 13,95 euros (Mani subraya que cocinar sin gluten siempre sale más caro, claro). Te lo llevas a la mesa caliente como un demonio, y está buenísimo: comedlo poco a poco.
También encontramos un buen puñado de platos de la casa que han instituido con el paso de los años: unas 'bravas' hechas de pulpo tierno rebozado, sobre un lecho de patatas con salsa brava muy picante y mayonesa suave, sus gambas thai, rebozadas con panko y salsa de cacahuetes, o bocadillos tan apetitosos como el de calamares con salsa chipotle y el bocadillo de gamba frita de Nueva Orleans, el Po'Boy, con col confitada y mayonesa de pimentón. Todo sin gluten: tienen su propio obrador de pan.
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