Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Barcelona icon-chevron-right 6 playas de la Costa Brava para ir con niños

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 Santa Cristina
© holbox Santa Cristina

6 playas de la Costa Brava para ir con niños

Una selección de playas donde pasaréis un día genial en familia

Por Aída Pallarès y Esperança Padilla
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Hemos hablado de playas salvajes, de playas secretas y de piscinas naturales. Pero todas ellas tienen una cosa en común: no son precisamente fáciles para ir con niños. Por eso hemos elaborado este lista de playas donde las aguas son poco hondas, donde la mayoría cuentan con servicios como duchas y lavabos y, evidentemente, son de fácil acceso. Olvidaos de caminar durante dos horas ni bajar por un acantilado. En estas calas (algunas más masificadas que otras) solo deberéis tener en cuenta una cosa: ¡llevar protector solar y evitar el sol de mediodía!

NO TE LO PIERDAS: Con niños, con amigos, en pareja o solos, descubrid las mejores playas de la Costa Brava.

Platja de Sant Pol
© Esteban Abdala

Sant Pol

Bastante plana, arena perfecta (ni demasiado fina ni demasiado gruesa) y servicios básicos como duchas, lavabos e incluso bar. Las playas de Sant Feliu de Guíxols, y la de Sant Pol es un buen ejemplo, son ideales para los críos. Además, en verano encontraréis unos clubs infantiles con dinamizadores que entretienen a los niños con talleres, juegos, etc... De hecho, la de Sant Pol es la playa de la infancia de muchos de nosotros y, aunque fue asaltada por el ladrillo los últimos 30 años, todavía queda mucha belleza. Las casas de los indianos en primera línea, el elegante recinto de S'Agaró Vell, el suntuoso Hostal de la Gavina dando la entrada a unos de los tramos más espectaculares del Camí de Ronda.

Cala de Santa Cristina
©J2R - Shutterstock

Playa de Santa Cristina

Lloret tiene unas playas magníficas, pero no todas son aptas para las familias. La de Santa Cristina, en cambio, hace las delicias de los más pequeños: es amplia, poco profunda, de fácil acceso y tiene bastantes servicios. Además, ha sabido mantener el difícil equilibro entre la masificación turística y el carácter salvaje. De hecho, el pintor Joaquin Sorolla inmortalizó la luz, los verdes y los azules de Santa Caterina en uno de sus cuadros más rabiosamente mediterráneos.

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Platja d'Empuries
© Carles Palacio i Berta

Playa de Empúries

Arena fina, desnivel regular y un parque público ideal para hacer picnics. Solo por eso la playa de Empúries ya sería ideal para los niños pero, como todos sabemos, cuenta con un plus de interés que todavía nos emociona a todos: desembarcaron fenicios, griegos y romanos. De hecho, todavía podemos ver los restos del antiguo muelle helénico. Más tarde el románico también dejó huella en forma del poblado medieval de Sant Martí d’Empúries, y el siglo XXI nos procura cosas más pragmáticas pero necesarias, como quioscos y hoteles ‘belleépoque’ con huertecito.

Aiguafreda

Cala d'Aiguafreda

La cala de Aiguafreda no es de tan fácil acceso como el resto. Está situada entre las de Sa Tuna y Cap Sa Sal y tenéis dos opciones para llegar: caminar unos 15 minutos por el camino de Ronda o aparcar en el parking que está relativamente cerca. Se trata de una playa que tiene relativamente poco espacio con arena, pero las aguas además de cristalinas son poco profundas y está equipada con los servicios básicos: un chiringuito, un restaurante e incluso una zona de picnic. Además, cuenta con un centro de submarinismo donde podéis alquilar kayaks o participar en una excursión submarina. 

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Platja de Castell
Carles Palacio i Berta

Playa de Castell

Es una de la playas vírgenes más cómodas para ir en familia. Es fácil de llegar en coche, el aparcamiento está muy cerca y tiene dos chiringuitos. En verano, además, hay lavabos, quiosco y se alquilan kayaks. ¿Queréis más? Es la playa que vio nacer 'Mediterráneo' de Joan Manuel Serrat. Una movilización popular masiva salvó el paraje de la urbanización y en Castell pervive intensamente el paisaje virgen y la leyenda. Más anécdotas: las dos casas nobles que la flanquean a norte y sur alojaron a personalidades como Marlene Dietrich o Salvador Dalí. Y, para rematarlo, en el lado izquierdo de la cala hay un poblado ibérico del siglo VI Ac.

Cala Sant Francesc
© Aj. Blanes

Cala Sant Francesc

La Cala Sant Francesc, también conocida como Cala Bona, está situada en las afueras del centro de Blanes y año tras año ha sido galardonada con la bandera azul por la calidad de sus aguas y servicios (duchas, alquiler de patines y hamacas y un chiringuito). Se trata de una cala semi-urbana de tamaño medio, rodeada de bosque de pinos y viviendas. La arena es fina, pero suele entusiasmar a los niños porque está llena de grupos rocosos de diferentes medidas y las posibilidades de juego son infinitas. Por lo tanto, tranquilos, con suerte no llegarán a casa cargados de arena fina. También es ideal para practicar snorkel con poca profundidad. 

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