[category]
[title]
Reseña
En un coqueto local esquinero del pasaje de Tubella, en Les Corts —uno de esos rincones que todavía conservan aire de barrio— se esconde este tailandés de dimensiones mínimas y carácter arrollador. El trajín constante de platos entre la cocina vista, la barra y las pocas mesas del comedor, la decoración y el murmullo incesante construyen una escena que nos remite al bullicio de Bangkok.
La carta gira en torno a los curris —verde, amarillo, panang y compañía— con el picante a la carta, según el temple de cada comensal. Para paladares más prudentes hay alternativas como los rollitos nam o de gambas, la ternera con salsa de coco o el wok de verduras con salsa de ostras. Tampoco faltan los imprescindibles: pad thai, pollo satay o pato con pak choi.
Al mediodía ofrecen un menú con muy buena relación calidad-precio que confirma su regularidad. Para muchos, está en el podio de los tailandeses de Barcelona. Mejor reservar: el secreto hace tiempo que dejó de serlo.
Discover Time Out original video