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Comida italiana para llevar: 'fast food' de calidad

El ‘slow fast food’, es decir, la comida rápida pero de calidad, se anima con establecimientos italianos

Polpa Burger
Polpa Burger
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El tópico no deja de ser cierto: el gran nivel de la cocina italiana en su vertiente popular. Sí, usan nuestro aceite –la operación Mamma Mia requisó 2.000 toneladas de aceite español y griego etiquetado como 100% italiano– y la primera salsa 'di pommodoro' documentada se llamaba 'salsa al estilo español'. Pero el incipiente 'fast-food' italiano pinta bien, la verdad.

PolentOne
© Maria Dias
Restaurantes, Comida rápida

PolentOne

¿Vale la pena, el 'fast-food' italiano? Sí, si entra una cadena como PolentOne, un local de comida rápida que exporta al mundo 'fast' lo 'slow', la polenta (pasta hecha de maíz, típica del norte de Italia): "Es comida buena, barata y que llena", explica Jordi Bofill, copropietario del local con Gigi, italiano de Lombardía.En el país de la bota hay 11 polentones, pero sólo funcionan para llevar: los dos socios tomaron un local de la Avenida de Gaudí –¡acumulando polvo durante 40 años al lado de la Sagrada Familia!– y lo han reconvertido en un acogedor restaurante rápido donde curran los propietarios.Del despreciado maíz –aquí fue directo de América a los cerdos– salió un plato popular que ellos preparan en dos versiones: la 'polenta bramata', la más común, y la' taragna', que incluye queso en la cocción y lleva también trigo sarraceno. El menú, con ensalada caprese o verde (todo el producto base es italiano) sale por 10 euros, bebida y tiramisú incluidos.El plato de polenta se puede aliñar con una quincena de salsas: en verano es bueno, pero en lo más crudo del invierno, un tazón caliente de polenta, puré semisólido y de sabor suave, cubierto de salsa de ciervo, de liebre o de jabalí, reaviva el espíritu. Y por cierto, por si os la lleváis a casa, debéis saber que con la polenta recalentada se produce el efecto paella: ¡la del día después es deliciosa! Si queréis una comida de postín, pedid la polenta y antes la ensalada de bresaola con rúcula y pecorino, un sencillo pecado.

Polpa Burguer
© Maria Dias
Restaurantes, Hamburguesas

Polpa Burger

icon-location-pin Esquerra de l’Eixample

Polpa Burger es una cadena de hamburgueserías italiana que ha tenido el buen tino de aplicar producto y recetas de su tierra al sobreexplotado panecillo cárnico. "Preferimos la 'pancetta' el bacon o el gorgonzola al clásico cheddar", explican los propietarios, orgullosos de ofrecer "cortes de 170 gramos de carne sin grasa ni aditivos, a la plancha y sin quemarlos". Y el concepto es un acierto: la hamburguesa Casale, con berenjenas fritas, tomates cherry, mozzarella y mayonesa balsámica, redime un poco la acumulación de grasa sin sentido que hemos sufrido en el último lustro. No toman el pelo: el menú (bebida y patatas) sale muy bien de precio.En Polpa Burger no encontraréis ketchup ni mayonesa Heinz –marca, por cierto, propiedad de la mujer del secretario de Estado de Estados Unidos, Teresa Heinz– sino una fórmula casera hecha con vinagre balsámico, y sobre todo la 'salsa rubra', con base de tomate, vinagre, apio, ajo y cebolla.

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Tiendas, Tienda especializada en comida y bebida

Emporio Mandarosso

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Se pedía a gritos: Le Cucine Mandarosso ha abierto un colmado italiano, El Emporio, donde te puedes llevar a casa los platos del restaurante que no están salteados al momento, como la pasta al horno, su aclamada especialidad: por decir un plato, una gran lasaña lujuriosa (placas firmes que aprisionan ricotta, carne picada y tomate), y otras variantes como la lasaña con pesto, la vegetariana o la blanca. Pero también todos sus postres caseros –de dominio público que son de lo mejor de la repostería italiana en la ciudad (¡aquella sublime crostata!)– y un arsenal de salsas de tomate y pasta seca, de las que usan ellos para cocinar.Sin olvidar el tema bebercio, claro. Disponen de una comprensible, bien elegida y económica selección de cervezas y vinos del país de la bota. ¡Por seis euros, tenéis 'nonna'!

Restaurantes, Italiana

Ro.Magna

icon-location-pin El Gòtic

Si la hamburguesa se ha vuelto gourmet, ¿por qué no la piadina? En este pequeño y cuco local de comida para llevar (el único 'fast food' decente cerca de Sant Jaume, con permiso de Conesa y Wok to Walk) han mejorado el 'street food' de la Emilia-Romaña con productos regionales con DO (con salami de Romaña, queso pecorino de Fossa) y también lo han adaptado al producto local (no os perdáis la de romesco). También disponen de seis tipos de pasta artesana muy bien de precio: unos capelleti al ragú, mantequilla y salvia os saldrán por 5,50 euros.

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Maccaroni
© Maria Dias
Restaurantes, Italiana

Maccaroni

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Pasta de primera calidad, elaborada artesanalmente, con recetas y productos cien por cien italianos. Sólo son tres mesas y un obrador, pero de ahí salen recetas tan suculentas como los Spumone con ragú de ternera. Tienen un menú muy económico, y también podéis pedir un muy recomendable plato del día.

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