[category]
[title]

Reseña
Inaugurado en 2026, Lamun se ha convertido en el tailandés de referencia en Sant Antoni. Al frente hay un equipo originario de la provincia de Uttaradit con una idea clara: cocinar al momento y respetar el sabor auténtico, combinando producto fresco de aquí con ingredientes imprescindibles traídos de Tailandia —hojas de lima kaffir, citronela, chiles de todo tipo—. El resto, proximidad y proveedores locales.
En 2023, abrieron Lamai Thai Tapas en la Barceloneta (Sant Carles, 12). Misma calidad, pero en formato de tapeo inspirado en el street food tailandés.
La carta es concisa y va directa al grano: rollitos, curris variados, woks y, por supuesto, pad thai. Platos luminosos y coloridos, equilibrados en ese juego tan tailandés de dulce, salado, ácido, picante y amargo.
Entre los imprescindibles está el Pad Krapow Goong: ‘pad’ significa salteado y ‘krapow’, albahaca tailandesa. Aquí lo preparan en versión intensa y picante, siempre acompañado de arroz jazmín y coronado con un huevo frito de puntillas extra crujientes.
Otro acierto es el Khao Soi, un curry del norte del país con textura de sopa cremosa. Ligeramente dulce y especiado, parte de una base de curry amarillo y leche de coco, con fideos hervidos y un topping crujiente de fideos fritos.
El menú del día, por 14,90 euros (postre y bebida incluidos), es una opción redonda. Para empezar, ensalada, brochetas o sopita; de segundo, curris o woks de carne, pescado o opción vegetariana.
Si algo diferencia a Lamun es su carta de vinos, poco habitual en un tailandés. Predominan Sauvignon Blanc y Riesling, blancos que armonizan especialmente bien con los sabores thai. También hay lager artesana para los cerveceros y té helado para quienes prefieren una opción sin alcohol.
El comedor, luminoso y lleno de color, respira el aire contemporáneo 'typical' Sant Antoni: paredes blancas de ladrillo visto, madera en suelos y mobiliario, líneas limpias y una iluminación. Con terraza.
Discover Time Out original video