1. Taco Alto
    Foto: Taco Alto | Taco Alto
  2. Taco Alto
    Foto: Taco Alto | Taco Alto
  3. Taco Alto
    Foto: Taco Alto | Taco Alto
  4. Taco Alto
    Foto: Taco Alto | Taco Alto

Taco Alto

  • Restaurantes | Mexicana
  • Ciutat Vella
Mireia Font
Publicidad

Time Out dice

Poco (o casi nada) se sabía del universo del taco en Barcelona cuando el mexicano Antonio Luna y sus dos socios catalanes abrieron Taco Alto en 2016. "Nuestro miedo entonces era que la gente confundiera el trompo al pastor con un kebab", recuerda. En aquella época, los pocos restaurantes mexicanos de la ciudad tiraban hacia el tex-mex o proponían cartas larguísimas. Taco Alto hizo justo lo contrario: aterrizó en el Born con una propuesta centrada en los tacos de guiso.

Empezaron con una carta de solo seis tacos que fue creciendo a partir de lo que les pedía la clientela, como incorporar distintas versiones de totopos. La fórmula funcionó tan bien que las colas daban la vuelta a la manzana. Después llegaron un segundo local en el Raval, especializado en tacos veganos; un tercero en Universitat y un cuarto en la Barceloneta, dedicado a los tacos de pescado. En 2023 decidieron unificar las cartas con los grandes éxitos de cada restaurante. "Casi una década después, los barceloneses ya distinguían perfectamente un taco de guiso de uno de plancha. Había muchísimo más conocimiento y empezaban a aparecer taquerías en todos los barrios". Con el negocio consolidado, el trío optó por simplificar. "Preferimos centrarnos en un solo local y cuidarlo antes que lanzarnos a una expansión de franquicias sin sentido". Por eso conservaron el Taco Alto original y Chula Vista —también suyo— y bajaron la persiana de los otros tres establecimientos.

El décimo aniversario llega en 2026 acompañado de una reforma integral. "Hemos dejado atrás la estética callejera de los inicios para apostar por un aire más colonial mexicano, como una casona", explica Antonio. El cambio es total y, además, cien por cien DIY: aquí no ha intervenido ningún estudio de interiorismo. Paredes alicatadas en tonos terracota berenjena y ladrillo, suelos de azulejo, barras y mesas altas de acero inoxidable para quienes van con prisa y mesas bajas de madera para los que van con calma. La terraza se mantiene, así que sitio hay para todos. "El cambio ha sido tan radical que casi parece un local nuevo, aunque mantenemos intactos nuestros dos pilares: el servicio y el plato".

Y ahora sí, hablemos de comida. Aquí el producto manda, y se nota. Para empezar, la sección de 'platos pequeños' incluye esquites, tres tipos de totopos, jalapeño poppers e incluso una versión muy personal de las bravas con salsa macha casera. Pero esto sigue siendo, ante todo, una taquería. Hay diez variedades de tacos que van desde los clásicos —cochinita pibil, tinga de pollo o al pastor— hasta tres opciones marineras, con calamar, pescado o gambas, además de dos propuestas veganas, una de setas shiitake y otra de frijoles. Las tortillas se elaboran cada día únicamente con maíz nixtamalizado y agua, sin artificios. La carta se completa con un apartado bautizado como 'Más que tacos', donde entran flautas, quesadillas, burritos o enchiladas. Para beber, aguas frescas de tamarindo, jamaica y horchata, micheladas, cerveza local y Pacífico, además de seis cócteles: margarita, tequila colada, Jalisco Mule, paloma, mezcalita y charro negro.

Si le pedís a Antonio que elija sus imprescindibles, lo tiene claro. "Para compartir, cualquiera de nuestros totopos. De tacos, el Pirata con entraña de ternera y el Ensenada con gambas rebozadas. ¡Ah! Y las quesadillas, que son enormes". ¿Para beber? "La tequila colada". El tiquet medio se mueve entre los 16 y los 25 euros, según si el cuerpo os pide un agua fresca o brindar con uno de sus cócteles.

Detalles

Dirección
Portal Nou, 62
Barcelona
08007
Transporte
M: Jaume I
Precio
Publicidad
Últimas noticias