[category]
[title]

Abierto en 2020 y gestionado por una pareja tailandesa-catalana, Thai Erawan demuestra que muchas veces las joyas gastronómicas no se encuentran en el centro de la ciudad. Este pequeño tesoro thai se esconde en una callecita entre Plaza Espanya y la estación de FGC Magòria La Campana. La pareja se conoció en Tailandia y, antes de instalarse en Barcelona, regentó un restaurante en la isla de Koh Chang. A Aom (ella) le sobra la experiencia en los fogones.
La carta es amplia, lo que hace imposible no encontrar algo que os apetezca: entrantes variados, ensaladas, sopas, curris, woks, noodles y arroces.
Entre los imprescindibles está el moo namtok, una ensalada originaria del noreste de Tailandia y Laos, con láminas de cerdo a la plancha, chili picante, chalotas crujientes, arroz tostado molido, zumo de lima, salsa de pescado y hierbas frescas. Otro plato que nos enamora es la sopa tom kha kai, un clásico tailandés con pollo, leche de coco, setas, citronela, hojas de kaffir, galanga y lima: posiblemente una de las sopas más aromáticas de la gastronomía mundial.
En cuanto a postres, solo ofrecen dos, pero son memorables: el clásico arroz glutinoso con leche de coco y mango (imprescindible si nunca lo habéis probado) y la tapioca con leche de coco, ambos perfectos para rematar la comida.
El menú de mediodía, que cambia semanalmente, cuesta 15,50 euros y las raciones son generosas; difícil salir con hambre. Para beber, la inmersión tailandesa se completa con una cerveza Singha o Chang, o un té cha gen o cha manao.
Olvidaos del lujo asiático y de los interioristas: aquí los esfuerzos no se ponen en el continente, sino en el contenido del plato. El local es sencillo, casi espartano, muy de barrio.
Discover Time Out original video