La mà
Foto: David Ruano   | La mà

Reseña

La mà

4 de 5 estrellas
Pau Carrió dirige un reparto magnífico en una comedia negra de Martin McDonagh marca de la casa
  • Teatro
  • Crítica de Time Out
Andreu Gomila
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Time Out dice

No son muchos los actores de nuestro país que puedan ponerse en la piel de Carmichael, un psicópata hosco e imprevisible, que perdió la mano hace 27 años y que, desde entonces, no ha dejado de buscarla. Pol López, con peluca y voz estrafalaria, con los pies bien plantados en el suelo, entra y sale de la habitación de hotel del pueblo de Ohio donde ha acabado en busca de la añorada extremidad. Dentro, tendrá a dos matones locales, Toby (Soribah Ceesay) y Marilyn (Mia Sala-Patau), que dicen que la han encontrado, y al recepcionista estrambótico del establecimiento, Mervyn (Albert Prat), ansioso por vivir una gran aventura.

La dificultad de la función reside en que tenemos una acción tensa en presente, la relación de los cuatro personajes, y lo que estos cuentan de su pasado. Hay mucha historia narrada, que no vemos, y que tendremos que imaginarnos en las condiciones en que nos la cuentan, con, por ejemplo, Toby y Marilyn esposados a un radiador y un bidón de gasolina a punto de explotar mientras Mervyn recuerda sus días de instituto.

En Estados Unidos, la crítica fue severa con la opción del autor

La mà (o A Beheading in Spokane, algo así como Una decapitación en Spokane) es una obra que nos resulta familiar. Aunque sea la primera que el británico-irlandés Martin McDonagh situó en Estados Unidos, arrastra muchos de los elementos que ya tenían La reina de la bellesa de Leenane o La calavera de Connemara, ambas vistas en Barcelona en la última década; es decir, un entorno rural, bajos fondos, clases empobrecidas y un lenguaje de banda que no es fácil trasladar al catalán. Aquí, sin embargo, todo suena con una naturalidad sorprendente, sin demasiados barbarismos ni frases fuera de lugar. Quizás mérito de la traducción de Martí Sales y del trabajo del director, Pau Carrió.

McDonagh no es muy políticamente correcto y nos presenta a un Carmichael racista que odia a los negros y a un Toby que no hace nada por contradecirlo ante el asombro de su novia, Marilyn. En Estados Unidos, la crítica fue severa con la opción del autor.

Carrió hace descansar la función en un tempo sin altibajos y en las interpretaciones, incluso me atrevería a decir en el propio lenguaje de la pieza. Es delicioso el momento, convenientemente subrayado, en que Toby nota que Mervyn ha recibido “una educación” por las palabras que elige.

Prat es el clown que irrumpe en escena para llevar la obra hacia otro lado. Sala-Patau, por su parte, confirma las buenas maneras demostradas en otras obras de batalla, mientras que Ceesay es todo un descubrimiento al que habrá que seguir de cerca, más allá de los papeles racializados. López, por supuesto, nos regala uno de esos personajes incómodos que él sabe hacer caminar sobre el mar.

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Detalles

Dirección
Precio
20-29 €
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