'Permagel'
Foto: Sílvia Poch | 'Permagel'
Foto: Sílvia Poch

Las obras de teatro recomendadas de la cartelera de Barcelona

Seleccionamos las mejores representaciones de teatro, danza y comedia que hay actualmente en la cartelera de Barcelona

Andreu Gomila
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Desde espectáculos más pequeños a grandes producciones, de monólogos a musicales alucinantes... La cartelera de teatro de Barcelona es potente y ofrece shows para todo tipo de público. Si te preguntas cuáles son las mejores obras que se pueden ver en nuestros escenarios, hemos hecho una selección de las piezas que no hay que perderse de ninguna de las maneras. Tampoco te pierdas los mejores musicales y las mejores obras de teatro infantil en Barcelona.

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Las mejores obras de la cartelera de Barcelona

  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Cuando Marcel llega a casa de Clara, su mejor amiga de la adolescencia, hace años que no la ve. Ella celebra su cumpleaños y está arriba con los amigos. Él, sin embargo, tarda en subir. Y se entretiene en la habitación de ella mirando un corcho lleno de fotografías. Donde él no está. Han pasado los años y han pasado muchas cosas. Ya no son jóvenes-jóvenes y la realidad a menudo tiene poco que ver con el deseo del pasado.

Cesc Colomina ha escrito una obra tierna y viva sobre el descubrimiento del amor y el paso del tiempo, sobre lo que quisimos ser y lo que somos. Su protagonista está encarnado por un Roc Bernadí que interpreta todos los papeles de esta pieza que es como un susurro (no es exactamente un monólogo, ya que hay nada menos que media docena de personajes, sino una obra para un solo intérprete). El actor mira al público en todo momento, buscando la complicidad de los espectadores, que pasan buena parte de la función con las luces de platea encendidas. Nos habla a nosotros.

  • Fort Pienc
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Convertir las tragedias tebanas de Sófocles (Edipo rey, Edipo en Colono y Antígona) en un montaje de dos horas y pico con personalidad, sin sobreentendidos, con dinamismo, sin que todo parezca demasiado rápido, como ha hecho Ferran Dordal es una proeza. El público no tiene la sensación de ver tres obras, sino una sola. El clásico ateniense ya las escribió siguiendo un hilo temporal, que comienza con el pueblo rogando para que Edipo libre a Tebas de la peste y termina con Creonte descubriendo los cuerpos muertos de Antígona y de su hijo Hemón. En medio, una gran historia.

Carlota Subirós se ha apropiado de el paisaje desértico de las afueras de Atenas (Colono) para centrar su pieza. Un espacio inmenso, salpicado con cuatro matorrales, por donde hace circular a sus personajes durante la función. Solo en lo que podríamos considerar el primer acto, el que corresponde a Edipo rey, sucede ante el desierto, en lo que representa el palacio del soberano de Tebes, aunque ya nos lo deja ver a través de un gran ventanal. Subirós dirige a la decena larga de actores y actrices de manera convincente, con un corte clasicista que hacía tiempo que no le veíamos. Pero tiene un problema.

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  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

No era fácil llevar Permagel a escena con una forma que fuese teatral. Victoria Szpunberg y Albert Pijuan podrían haber tirado por el camino más corto y hacer como la autora, Eva Baltasar, y empezar por el preludio del final y seguir la prosa hasta el capítulo de cierre. Pero afortunadamente se han complicado la vida y han deshecho la novela para rehacerla, para darle la vuelta, con añadidos de presentación de los personajes y una línea temporal clara. Para, en definitiva, transformar un artefacto literario en un artefacto teatral.

Maria Rodríguez Soto asume el reto de encarnar a esta mujer a punto de cumplir los 40, lesbiana, solitaria, con instintos suicidas, tía, hermana e hija. Tampoco es nada sencillo meterse en esta piel, dentro de este mundo, y salir victoriosa. ¿Cómo se interpreta a alguien que quiere matarse, que no soporta a la familia, que no encaja, pero que adora a la sobrina? ¿Cómo se mantiene la mirada, la respiración, cuando te pintas una raya en el brazo por donde querrías que pasara la cuchilla de afeitar? ¿Cuando escarneces a madre y hermana?

  • El Raval
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Las cenas, en el teatro, las carga el diablo. Colocar en escena a unas cuantas parejas alrededor de una mesa es sinónimo de comedia, de confesiones y de juerga asegurada. Y, en este sentido, Perfectes desconeguts no es muy diferente a algunos de los clásicos, teatrales o cinematográficos, de los últimos tiempos, como El sopar dels idiotes, The party o Els veïns de dalt. El tema siempre es qué provoca que la comida descarrile. Y aquí Paolo Genovese decidió hacer que sus comensales, amigos desde hace dos décadas, aceptaran la apuesta de abandonar los móviles en la mesa y compartir todo lo que les llegara mientras cenaban.

Estamos en casa de Mònica (Marta Bayarri) y Ferran (Eduard Farelo) la noche de un gran eclipse de luna. Los primeros en llegar son Toni (Albert Prat) y Carlota (Vanessa Segura), seguidos de Edu (Cristian Valencia) y Alba (Júlia Molins). Pep (Biel Duran), el divorciado del grupo, viene solo. Todos son profesionales liberales, excepto Edu, que conduce un taxi, y todos representan un cierto estereotipo: la madre agobiada, el padre despreocupado, la taciturna, el buenazo, la divertida... Todos, también, tienen algún secreto. Y el juego del teléfono, propuesto por Alba, les pone nerviosos: algunos aceptan enseguida, confiados, otros se resisten, sospechosos.

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  • Musical
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

'Ànima' podía haberse desarrollado como todos los musicales de época, con príncipes azules, bellas durmientes, un sesgo de género maloliente y todo el azúcar que quisierais. Y, de hecho, el musical que ha estrenado el TNC, ambientado en los años 30 del siglo pasado, en EEUU, parece que tiene que ir por ahí. Porque tenemos a nuestra protagonista, Greta (Paula Malia), que se va de su pueblo para probar suerte en Hollywood, y dejar atrás la pobreza y una vida planificada. ¿La salvará un hombre caritativo? No, una historia creada en el 2024 no puede ser como 'Cantando bajo la lluvia'.

Y eso que tenemos todo el universo Disney por delante, el del nacimiento del imperio, el de la creación de 'Blancanieves', el primer largometraje animado y en color de la historia. El sueño de Greta es trabajar para el gran Walter (Oriol Burés). No lo conseguirá a la primera, como ya podíamos esperar. El argumento, sin embargo, irá adquiriendo toques de comedia de enredos, más allá de la historia de formación y superación de una mujer que lo tiene todo en contra. E incluso reiremos. En esta complejidad se encuentra el punto a favor de 'Ànima'. Y una dirección escénica de Gara Roda que sabe sacarle jugo a un giratorio capaz de transformar la escena en pocos instantes.

  • Dreta de l'Eixample
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Lorca, el hombre, es una metáfora triste de lo que es España. Nacido en 1898 y asesinado en 1936, entre la gran derrota colonial y la guerra más cruel. El autor es, seguramente, el mejor y más influyente del siglo XX al sur de los Pirineos y es el único de su estirpe en Europa, la de los genios, de la que debemos estar orgulloso, cuyos huesos permanecen todavía enterrados en una cuneta. Acercarse a su figura, a lo que fue, siempre es problemático. Y Juan Diego Botto lo sabía.

Pero después de ver 'Una noche sin luna' podemos afirmar que nunca nadie, al menos en lo que llevamos de siglo XXI, se había aproximado al Lorca hombre con el tacto, la soltura, el conocimiento y el saber estar del actor. Porque esta obra es una lección de interpretación bestial, de cómo un ser humano se transforma en otro y nos deja boquiabiertos desde el minuto 1 al minuto 105, a esa hora y tres cuartos en que Botto camina hacia Lorca y Lorca pasa a la piel de Botto y de cada uno de los espectadores.

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