'Ànima' podía haberse desarrollado como todos los musicales de época, con príncipes azules, bellas durmientes, un sesgo de género maloliente y todo el azúcar que quisierais. Y, de hecho, el musical estrenado el TNC (ahora en el Tívoli), ambientado en los años 30 del siglo pasado, en EEUU, parece que tiene que ir por ahí. Porque tenemos a nuestra protagonista, Greta (Paula Malia), que se va de su pueblo para probar suerte en Hollywood, y dejar atrás la pobreza y una vida planificada. ¿La salvará un hombre caritativo? No, una historia creada en el 2024 no puede ser como 'Cantando bajo la lluvia'.
Y eso que tenemos todo el universo Disney por delante, el del nacimiento del imperio, el de la creación de 'Blancanieves', el primer largometraje animado y en color de la historia. El sueño de Greta es trabajar para el gran Walter (Oriol Burés). No lo conseguirá a la primera, como ya podíamos esperar. El argumento, sin embargo, irá adquiriendo toques de comedia de enredos, más allá de la historia de formación y superación de una mujer que lo tiene todo en contra. E incluso reiremos. En esta complejidad se encuentra el punto a favor de 'Ànima'. Y una dirección escénica de Gara Roda que sabe sacarle jugo a un giratorio capaz de transformar la escena en pocos instantes.




