L'òpera de tres rals
Foto: Alice Brazzit / Grec | L'òpera de tres rals

Reseña

L'òpera de tres rals

3 de 5 estrellas
El Teatre Lliure abre la temporada del cincuentenario con 'L'òpera de tres rals' de Brecht y Weill, en una versión de Marta Pazos dominada por el gris
  • Teatro
  • Teatre Lliure: Montjuïc, El Poble-sec
  • Crítica de Time Out
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Time Out dice

Dos meses y medio después del estreno, ya sin el calor del Teatre Grec, la controversia de L'òpera de tres rals de Marta Pazos llega al Lliure más ligera. A pesar del rodaje, la épica de la caída de Mackie el Navaja sigue sin cortar lo suficiente. En la obra que inaugura el cincuentenario del teatro, el gris se impone: domina la escenografía y el vestuario, impregna también las palomas, leitmotiv visual que acentúa la monotonía. La vedette Marta Bernal recibe al público con desparpajo cabaretero, pero la promesa de romper la cuarta pared se desvanece cuando el espectáculo se cierra sobre sí mismo.

En la Fabià Puigserver, la cercanía refuerza el magnetismo plástico de la propuesta. Pazos lleva a Brecht y Weill hacia un universo entre el expresionismo alemán y el formalismo escénico de Robert Wilson, con maquillajes arlequinescos y cuerpos de dibujo animado. Las coreografías de Mabel Olea, basadas en la deformación y los movimientos de autómata, completan un lenguaje corporal exigente que el conjunto no siempre resuelve con precisión.

No es nada fácil encontrar una manera propia de habitar una farsa que no hace reír y huye del realismo

No es nada fácil encontrar una manera propia de habitar una farsa que no hace reír y huye del realismo. Sale airoso Eduard Farelo, dibujado como un ventrílocuo grotesco, también Nao Albet, que convierte a Mackie en un Joker repleto de tics que deshumanizan el retrato. Júlia Truyol le pone más presencia terrenal, mientras que destacamos en el reparto a Clara Mingueza y Míriam Moukhles: ambas resuelven con solvencia el juego de la pantomima y la caricatura, también acertadas en la parte vocal. Lástima que la sexualización insistente de las figuras femeninas no permita aterrizar a los personajes en el presente.

"La pregunta sigue intacta: ¿qué es peor, atracar un banco o fundar uno?"

La seducción visual de Pazos funciona de entrada, pero las tres horas concluyen en reiteración esteticista. No ayudan las transiciones pesadas, tampoco la escenografía que casi no evoluciona. Se añade un guiño final al Lliure que parece más una ocurrencia que un desenlace narrativo. En cambio, la orquesta de Dani Espasa suena ahora más viva y hace cabalgar la partitura de Weill, aunque muchas letras se pierden entre el sonido y la dicción.

Cincuenta años después de que Fabià Puigserver y Carles Santos llevaran a Brecht al Lliure por primera vez, la pregunta sigue intacta: ¿qué es peor, atracar un banco o fundar uno? El distanciamiento brechtiano que hizo fortuna durante la Transición comparece hoy como una especie de filtro gris de Instagram que asegura muchos likes.

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Detalles

Dirección
Teatre Lliure: Montjuïc
Pg. Santa Madrona, 40-46
Sants-Montjuïc
Barcelona
08038
Transporte
Espanya (M: L1,L3); Espanya (FGC), Poble Sec (M: L3)
Precio
De 14 a 32 €

Fechas y horas

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