[category]
[title]

La Laietana es una churrería clásica de visita obligada desde 1962. José Ruz Martínez, con más de 40 años en el oficio, creció entre harina y aceite en la churrería de su padre en la calle Princesa, y desde los 14 aprendió que incluso un churro aparentemente sencillo requiere mano experta. A finales de 2025, él y su esposa Ana María Jiménez se jubilaron. Hoy, la gestionan nuevos propietarios que mantienen intacto el espíritu original del local. ¿Los únicos cambios? Han pintado las paredes de blanco y han puesto aire acondicionado.
Cuando bajan las temperaturas, es habitual ver colas de hasta 25 minutos esperando los churros de la Laietana. En invierno se llegan a preparar unos 100 kg diarios de churros, unas 5.500 piezas que vuelan. Cada media hora mezclan agua hirviendo, harina y una pizca de sal, dejan reposar la masa un par de minutos y luego la pasan por la máquina manual antes de freírla en aceite a 220 ºC. El resultado: churros recién hechos, dorados y crujientes.
El establecimiento es sencillo y acogedor, sin florituras. Atrae tanto a turistas curiosos —sobre todo japoneses y coreanos, y aparece en guías de viaje de la ciudad— como a vecinos y oficinistas habituales del barrio. Con carteles en catalán, precios de barrio y un trato cercano, es uno de esos sitios a los que siempre se vuelve.
Via Laietana, 46 (Ciutat Vella)
Metros Urquinaona (L1, L4) y Jaume I (L4)
De lunes a viernes de 7 a 21.30 h
Sábado y domingo de 8 a 21.30 h
Teléfono: 93 277 66 99
Instagram: @xurrerialaietana
Discover Time Out original video