Ni flores, ni funeral, ni cenizas, ni tantán
©Hodei Torres | Ni flores, ni funeral, ni cenizas, ni tantán
©Hodei Torres

Nuestras recomendaciones culturales

No te pierdas ninguna reseña sobre las nuevas exposiciones y obras de teatro de Madrid que hemos ido a ver recientemente en Madrid

Publicidad

Sabemos que el ritmo de inauguración de exposiciones y estrenos de obras de teatro en Madrid puede resultar apabullante. Por eso, para facilitaros el trabajo a la hora de elegir qué entradas sacar para este fin de semana, os recomendamos nuestras favoritas en esta lista que actualizamos semanalmente con lo mejor del panorama cultural madrileño. ¡No os lo perdáis! 

RECOMENDADO: Más planes culturales que puedes hacer estos días

Clica aquí si quieres más información sobre nuestros estándares editoriales y nuestras directrices éticas para crear este contenido.

  • Legazpi
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Hay un momento muy bonito en 'Guayominí' en el que Roi recuerda cómo veía Eurovisión con su madre y su hermana desde el salón de casa, jugando a repartir puntos entre países mientras sonaba Madonna de fondo y la vida todavía parecía algo sencillo. La escena dura apenas unos minutos, pero ahí está condensada buena parte de lo que propone la función de Laura Garmo y Pablo Martínez Bravo: hablar del éxito y del fracaso desde un lugar profundamente doméstico. Quitarle solemnidad al mito de la estrella para devolverlo al comedor familiar, a la habitación donde uno canta solo, a esa necesidad un poco absurda y muy humana de que alguien nos mire y diga "vas bien". La obra parte de una imagen poderosa. Un cantante español, Roi, se queda en blanco durante tres segundos durante su actuación en Eurovisión. Tres segundos que separan la gloria del meme nacional. El referente inevitable es el de Manel Navarro, aunque nunca se le nombre, el eco está ahí. Ese joven convertido de pronto en fenómeno nacional, triturado después por el mismo mecanismo que primero lo elevó. La obra toma claramente elementos de aquel episodio doloroso y los transforma en otra cosa más amplia, un relato sobre la industria del entretenimiento, la precariedad emocional y la velocidad salvaje con la que hoy fabricamos ídolos para después abandonarlos. 'Guayominí' tiene la inteligencia de no convertir aquello en caricatura ni en ajuste de cuentas. Lo que hace es algo más interesante. Toma ese episodio reconocible de...
  • Arte
  • Fuera de Madrid
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
En su propuesta como comisario para el Museo CA2M, el artista madrileño Antonio Ballester Moreno ha querido revisar cómo el paisaje como género artístico puede ir más allá de lo puramente estético para abordar temáticas antropológicas o sociales. 
 'El cielo y la tierra' forma parte del ciclo de invitaciones que el centro realiza a artistas para que realicen una lectura sobre las colecciones del museo, la Colección de Arte Contemporáneo de la Comunidad de Madrid y la Colección Fundación ARCO. Las obras seleccionadas por Ballester Moreno conviven en el espacio museístico con piezas que el artista ha desarrollado, a modo de escenografías, en colaboración con familias y alumnado del CEIP Federico García Lorca de Móstoles. Un acto que subraya su interés por el arte como gesto educativo y lugar de encuentro intergeneracional.
 Con unas originales y amplias cartelas, obras de Ibon Aranberri, John Baldessari o Ana Mendieta nos adentran en una escenografía que es obra y lugar de reflexión a la vez. Destaca la calidad de las piezas escogidas, que, además encajan a la perfección con la idea de Ballester Moreno y, de alguna forma, también con su producción artística a pesar de estar en muchos casos muy lejos de su estética. 
 Un acto que subraya su interés por el arte como lugar de encuentro intergeneracional Esta parte de la exposición cierra con la pieza de videoarte de Itziar Okariz 'Mear en espacios públicos o privados', un punto de partida para reflexionar sobre cómo el paisaje...
Publicidad
  • Arte
  • Madrid
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Gottfried Helnwein confunde, desafía y perturba con sus obras. El espectacular espacio de SOLO Independencia exhibe más de 40 obras del artista, algunas inéditas, realizadas en las últimas cuatro décadas. Pinturas y fotografías que invitan a adentrarse en el universo de Helnwein, nacido en 1948 en Viena y marcado profundamente por la posguerra europea y el imaginario nazi. 
 Helnwein utiliza un lenguaje cercano y asequible, con presencia de figuras procedentes de la cultura popular, como Mickey o el Pato Donald, protagonistas de las primeras salas junto a personajes como Marylin Manson o el propio Hitler, quienes trastornan el carácter infantil de los dibujos animados creados por Walt Disney y producen un choque de sensaciones.
 Sus obras generan una inquietante mezcla de desconcierto, placer visual y contradicción El artista también bebe de la Historia del Arte y son claras las referencias a otros creadores, como por ejemplo Edward Hopper, Andrea Mantegna o Francisco de Goya, cuya influencia lleva a crear la serie 'The disasters of war', pinturas hiperrealistas donde aparecen escenarios catastróficos inspirados en sucesos reales, pero exagerados como si se tratasen de videojuegos o películas de acción; en estas piezas aparecen en primer plano figuras femeninas, similares a las del manga o el anime, en poses sugerentes. En la misma sala se encuentran obras de Toshio Saeki, Keiichi Tanaami o Ai Wei Wei que subrayan estas ideas de hipersexualidad, fragilidad y violencia, un...
  • Arte
  • Chueca
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
La vida de Helen Levitt quedó marcada para siempre cuando conoció a Henry Cartier-Bresson en los años 30. La neoyorkina se quedó fascinada por su forma de fotografiar, con una pequeña cámara de mano, y la fuerza de sus imágenes. Levitt, influenciada también por el cine de vanguardia y el surrealismo, se lanzó a las calles de su ciudad para retratar su cotidianeidad desde un punto de vista documental pero también artístico. Esta muestra repasa la trayectoria fotográfica de Levitt de forma cronológica, desde los años 30 hasta los 80, una oportunidad excelente para observar la evolución de la artista. En la sección dedicada a sus inicios destaca la serie dedicada a los dibujos de tiza realizados por los niños de Nueva York en diferentes superficies públicas. Estos 'protografitis' proporcionan valiosa información sobre los juegos, los pensamientos o la manera de ver el mundo que los más pequeños tenían durante la Gran Depresión. La fotógrafa fue capaz de presenciar juegos y chiquilladas y capturarlos con una frescura inesperada Por otro lado, las fotografías de los gitanos neoyorkinos, son todo un alarde de encuadres perfectos y juegos de claroscuros. Fueron realizadas con un visor de ángulo recto por sugerencia de Walker Evans, ya que le permitía mirar hacia un sitio mientras la cámara apuntaba a otra dirección, de tal forma que Levitt podía capturar la cotidianeidad sin interrumpir la espontaneidad de las escenas.

 Pero, si algo caracteriza la fotografía en blanco y negro...
Publicidad
  • Arte
  • Centro
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Hace apenas unos días Vilhelm Hammershøi era un artista casi desconocido en nuestro país. Sus pinturas se habían expuesto pocas veces en España, a pesar de que a finales del siglo XIX gozó de fama y reconocimiento. Esta exposición en el Museo Thyssen es un necesario guiño al creador danés, fallecido en 1916 a los 51 años. 
 La muestra está organizada en seis secciones que recorren las primeras influencias y obras del artista, los temas más recurrentes en su producción y las piezas que marcaron el final de su trayectoria. Es destacable y disfrutable que la exposición incluya a artistas influyentes y coetáneos de Hammershøi, como es el caso de Whistler, o claros referentes históricos, como el holandés Pieter de Hooch (siglo XVII).
 Una de las grandes protagonistas de la muestra es Ida Ilsted, hermana de un compañero de estudios de Vilhelm y esposa del artista desde 1891. Ella protagoniza gran parte de esas inquietantes y silenciosas estancias que Hammershøi captura en sus obras. Su discreta pero decisiva presencia proporciona información sobre la vida cotidiana, el día a día de una mujer de finales del siglo XIX vista por su propio marido, quien traza casi un retrato psicológico de ella.
 El apartado dedicado a los paisajes impacta, después de pasar por el recogimiento de los interiores que caracterizan a Vilhelm. Si bien la calidad artística de estas obras es elevada, no se puede decir que conecten con el público de la misma forma que las anteriores.
La última sección...
Recomendado
    Últimas noticias
      Publicidad