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Platos internacionales contra las bajas temperaturas

Echamos un vistazo más allá de nuestras fronteras para traer de vuelta varios platos que te harán entrar en calor

Fabada asturiana, caldo gallego, cocido madrileño, sopa castellana, escudella i carn d’olla, arroz caldoso… En nuestra gastronomía encontramos muchos platos (de cuchara) que por su aporte calórico pedimos sin dudar estos meses invernales. Sin salir de Madrid, hemos mirado fuera para seleccionar algunos buenos exponentes contra el frío de otras culturas, de otras latitudes. Recetas que ya se comían mucho antes del Imperio austrohúngaro o que nacieron en un pequeño estado mexicano.

Platos internacionales contra las bajas temperaturas

Sopa Laksa

Sopa Laksa

Del sudeste asiático, coordenadas que siempre nos hacen salivar, ha llegado este suculento bol, un plato muy popular en países como Malasia, Singapur o Indonesia. Noodles, gambones, huevos de codorniz, chiles y setas shimeji. Así, con un fondo alegre y bien ligado y una colorista presentación, la ha diseñado el chef Luis de los Ríos para la nueva carta de Sasha Boom. A partir de una base de leche de coco y fideos, las combinaciones se disparan. Por ejemplo, en Tuk tuk también tiene su versión callejera, la Malay Curry Laksa. ¿Picante? Por supuesto, pero en un nivel agradable. Para disfrutar.  

Borsch caliente

Borsch caliente

No hace falta leer a Tolstói o Dostoievski ni viajar a Siberia para hacerse una idea de las raíces culturales de este guiso. De hecho, su origen, nada claro, lo sitúan en Ucrania, donde el pertiguista Bubka es más conocido que el autor de ‘El maestro y Margarita’. Los ingredientes son opcionales pero en la cazuela se cuecen col, judías, patatas, zanahoria, cebolla y carne pero su color burdeos característico se lo da la remolacha. Si esto no funciona para aclimatar el cuerpo, siempre quedará el vodka. Ambas soluciones en Las noches de Moscú, uno de los pocos representantes rusos por aquí.  

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Ramen

Ramen

¿Tenéis ya vuestro favorito? Que mejor que estos meses para hacerse una ruta y probar o repetir todo lo que ponga a tiro. ¿Sois de los de Chuka? ¿Preferís los que preparan en Ramen Kagura? ¿O el black ramen de Hattori Hanzo? ¿Habéis probado el ‘Jackie Chan no es Bruce Lee’ de Lamian by Soy Kitchen? ¿Qué os parece el de pato de Ramen Shifu (suman ya tres locales)? ¿Conocéis el de cocido de Latasia o de Gran Clavel?

Sopa Tom Yam

Sopa Tom Yam

Ya no hace falta ir a Tailandia de viajes de novios. Al menos, no a comer. Tenemos un puñado de buenas direcciones en la ciudad. El lujo asiático en versión gastro lo podéis encontrar en sitios como El Flaco. Andy Boman, que suena poco thai porque es sueco pero fanático de aquellos sabores, arranca la carta con esta sopa de langostinos picante y aromatizada a partes iguales con ese punto cítrico que la refresca y la hace adictiva.

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Chilpachole de camarón y chicharrón de bacon

Chilpachole de camarón y chicharrón de bacon

Uno de los platillos incluido, tras abandonar la carta, en el menú Evolución natural de Punto MX. El chef Roberto Ruiz deja su personalidad en una de las elaboraciones más típicas del noreste mexicano, del estado de Tamaulipas concretamente. Si el bolsillo no os llega para cenar en el mejor mexicano de la ciudad, cualquier taquería te ofrecerá los suficientes niveles de picante para quitarte el frío de estos días. ¿Una opción intermedia? El pozole, plato especial de fin de semana, en Mestizo.

Sopa de miso

Sopa de miso

En 99 sushi bar tienes una traducción mejorada del clásico nipón. Se llama capumiso y es una base de soja fermentada con algas, trufa, cebolleta y espuma de tofu. Aquí lo tomamos como si fuera un primero o un entrante. Allí habitualmente lo sirven para cerrar la comida. Fiel a la tradición, sin hacer ni medio guiño a fusiones contemporáneas, tenéis la que prepara Hiroo Miki en su propio restaurante o, en un plano más informal pero igualmente sabrosa, la que sirve Yoka Kamada; sí, la última ganadora de televisivo ‘Ven a cenar conmigo’. ¿Para qué hacerse en casa una versión de sobre por importada que sea?

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Goulash

Goulash

Hay un sitio donde no solo no falla sino que es uno de esos platos que tienen su espacio de honor en la historia del local. Hablamos de Horcher. En esta casa el goulash de ternera, un estofado húngaro –con salsa de tomate, cebolla y pimentón- que se extendió rápidamente a otros países centroeuropeos, se acompaña de pasta y chucrut. Una receta legendaria que puedes encargar y comértelo como un señor en el salón de tu casa.

Jambalaya

Jambalaya

Fuera de hamburgueserías (que las hay para todos los gustos) y otros direcciones carnívoras (Jimbo Smokehouse), poco más sabemos de los fogones estadounidenses. Pero ahí resiste la cocina de Nueva Orleans, después de algún revés, de Gumbo. Apostaron por la gastronomía cajún y no han cedido. Entre sus especialidades, este arroz con pollo, langostinos y un Ford Ranger cargado de pimienta. Si quieres luchar contra el frío a base de bocados picantes, este es tu plato.     

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Sopa de cebolla

Sopa de cebolla

Que no falten nuestros vecinos al otro lado de los Pirineos. No vaya a ser… Y eso que no sobran los candidatos cuando se busca comida francesa tradicional. Entre sus icónicos platos invernales –de la garbure a la bouillabaisse-, está la sopa de cebolla. Aunque su fuerte sea la carne, como uno de sus propietarios es francés, en SQD barren para casa y la sirven con queso comté de 24 meses de maduración fundido. También la hemos visto en la carta de Guito’s, un espacio de aire nórdico en Aravaca que promete buenas sensaciones. Salvo su interiorismo, todo lo firma Iñigo Verdugo, mitad sueco, mitad español. Algo sabrá para neutralizar las bajas temperaturas. 

Estofado de ternera

Estofado de ternera

No digáis que no huele desde aquí. Mira que llevan años y desde que abrieron siempre que pasamos está animadísimo. No es para menos. Los chuchis ofrece verdadera comida casera y un ambiente acogedor. Su menú sigue el ritmo de las temperaturas y estos días puedes encontrarte este estofado a la cerveza inglesa acompañado de un puré de patata o un guiso especiado con salchichas inglesas artesanas y alubias. Si vives en Lavapiés, igual ya has curado la resaca con alguno de estos contundentes platos.

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Cordero estilo indio

Cordero estilo indio

Cada maestrillo... ya se sabe. En Benares, el proyecto que Atul Kolchar abrió en Madrid, hacen un estofado de las piezas del cordero -lo hacen con jarrete- con... chile, cilantro, cúrcuma y garam masala, ajo y jengibre picado. No contentos con este despliege de especias reducen la salsa a la mitad. Y vuelven a incorporar la carne para que se integren todos los aromas. Vale, el nivel de picante se adecúa a nuestros paladares y se reduce con yogur pero eso no minimiza el poder catártico del plato. 

Huo Guo

Huo Guo

Basta que lo posen en el centro de la mesa para notar sus efectos restaurativos. Este hot pot chino, que funciona a la manera de una fondué suiza, enseña su mejor cara en Casa Lafu. Tienes que escoger la olla, el caldo, las salsas y los ingredientes (algunos crudos, otros ya preparados). Y listo. Los vas cocinando a tu gusto mientras charlas. Lo milenario se convierte en una experiencia entretenida, no exenta de sorpresas;  atentos al nivel de picante porque aquí llevan la provincia de Sichuán por bandera. Si esta olla no os calienta… nada lo hará.   

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Sancocho

Sancocho

Propuesto varias veces como plato nacional colombiano, todo lo que tiene de calorías y grasa, lo tiene de suculento y reconstituyente. Un plato fuerte a base de maíz, varios tubérculos, plátano macho, frijoles, verduras al gusto, carne o pescado y condimentado con distintas especias. Hay, obviamente, tantas variantes como departamentos regionales. En Patacón pisao, toda una referencia para quienes extrañan su tierra, preparan uno de gallina que aguanta cualquier celebración por tarde que acabe.

Sopa agripicante

Sopa agripicante

El nombre despeja cualquier misterio. A partir de ahí, suma un recetario de ejemplos interminable. Suma a su sabor que este caldo espeso suele llegar a la mesa directamente de las llamas del infierno y tendrás el antídoto más barato contra el resfriado que asoma. Te abre en canal las vías respiratorias; según tu resistencia, puede que incluso se te salten las lágrimas. No hay un restaurante chino que no la prepare pero como esto va de dar pistas, apunten algunas de las últimas aperturas del gigante asiático: Kanbun, Shanghai Mama o The One (ojo, su gozoso consomé de ternera también puede subir un grado tu temperatura corporal).   

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