Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Madrid icon-chevron-right Los pueblos nevados más bonitos de Madrid
Manzanares El Real con nieve
©Óscar del Río

Los pueblos nevados más bonitos de Madrid

Muchos de ellos parecen sacados de una postal de Navidad y son perfectos para visitar con nieve en invierno

Por Noelia Santos
Advertising

Porque el turismo rural está de moda y hay temporadas en las que el frío apetece. Igual que caminar entre pinos nevados, perderse por callejuelas empedradas flanqueadas por casas de tejados de pizarra y buscar refugio al calor de la chimenea. Es lo que ofrecen estos pueblos con encanto de la sierra y de los alrededores de Madrid, buenos destinos para desconectar de la ciudad por unas horas o varios días, si se puede.

RECOMENDADO: Los 10 pueblos más bonitos de Madrid 

Rascafría nevada
Rascafría nevada
©Pablo Sanchez Martin

Rascafría

Rascafría es una parada obligada dentro de la Sierra de Guadarrama. Perderse por el pueblo ya es una maravilla, pero es el cercano Monasterio de Santa María de El Paular la gran referencia turística del lugar. Construido en 1390, fue el primer monasterio cartujo en tierras castellanas y aún hoy cuenta con gran actividad gracias a los monjes benedictinos que viven entre sus paredes. Hablar de Rascafría también es admirar los bellos paisajes que la rodean, decorados con el omnipresente río Lozoya, y sus diversas rutas ayudan a descubrir, entre otras bellezas, el bosque de Finlandia, las cascadas del Purgatorio, el Puente del Perdón o sus piscinas naturales. Motivos, todos ellos, por los que ha sido finalista a mejor destino rural de 2020. 

La Granja de San Ildefonso nevado
La Granja de San Ildefonso nevado
© Shutterstock

La Granja de San Ildefonso

Fue Felipe V quien se enamoró de este lugar –perteneciente ya a la provincia de Segovia– a finales del siglo XVIII y decidió levantar en él un palacio y unos jardines de paisajismo afrancesado (al estilo del esplendor de las monarquías francesas de la época). Pero su encanto va más allá de la arquitectura real. Su rico patrimonio natural, declarado reserva de la biosfera, lo convierten en un lugar imperdible cuando se trata de salir de la capital para desconectar del bullicio y reconectar con la tranquilidad. El sendero de los reales sitios, las calderas del río Cambrones, la cueva del monje, el camino de las Pesquerías o los montes de Valsaín son buenos ejemplos de este entorno que se enmarca en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Importante llevar ropa abrigada (sobre todo en invierno), porque esta es una de las zonas donde más precipitaciones hay en comparación con los territorios contiguos. Unas condiciones que favorecen la existencia de sus bosques y pinares, pero también cumbres con pastos duros y formaciones de matorral adaptados a condiciones climáticas extremas que lo convierten en un lugar único en el que viven especies emblemáticas de la fauna peninsular, desde el águila imperial ibérica a la cigüeña negra, el buitre negro, la nutria o incluso algunas especies de murciélagos.  

Advertising
Cercedilla en invierno con nieve
Cercedilla en invierno con nieve
© Shutterstock

Cercedilla

Al noroeste de la sierra de Guadarrama y muy cerca del puerto de Navacerrada se encuentra este municipio, uno de los más transitados por los madrileños en fines de semana (sobre todo cuando nieva), quizá por su cercanía al centro de la ciudad en transporte público. Cercedilla está en el corazón del valle de la Fuenfría, rodeado de pinares, chopos, acebos, retama, tejo, serbal, enebro, brezo... un sinfín de especies vegetales que hacen olvidar el asfalto por un rato. Porque aquí el alquitrán se sustituye por las calzadas empedradas que todavía quedan en pie, antiguas vías de comunicación romanas, como la que aparece en la bifurcación del camino Schmidt hacia el puerto de la Fuenfría, uno de los senderos más conocidos. Pero Cercedilla es más que patrimonio natural: además de estos restos romanos (calzadas y puentes), son notables las iglesias que todavía quedan en pie, algunas de origen románico como la iglesia de San Sebastián que aguarda un secreto en su interior: un retablo churrigueresco de 1612. Ejemplos de arquitectura reciente son la Estación de Ferrocarril o la Fábrica de la Luz, de principios del XX, que también merecen una visita.

Patones con nieve
Patones con nieve
©Patones Turismo

Patones de Arriba

Calles empedradas, casas de pizarra y un entorno enmarcado por los paisajes de media montaña han convertido a Patones de Arriba en uno de los municipios más visitados y fotografiados de la región y en una de las opciones preferidas por los madrileños en sus escapadas de fin de semana, sea cual sea la época del año. Considerado como uno de los pueblos más pintorescos y con más encanto de España, Patones ofrece una de las muestras más representativas de arquitectura negra de la región, con la piedra de pizarra como principal elemento de construcción. Esta roca, muy abundante en la zona, es la gran protagonista de todos los edificios del pueblo, incluso de aquellos levantados en las últimas décadas del siglo XX. A unos cinco kilómetros de él, se encuentra la Dehesa de la Oliva, que acoge un importante yacimiento con restos arqueológicos que datan desde el Paleolítico hasta la Edad Media. 

Advertising
San Lorenzo del Escorial nevado
San Lorenzo del Escorial nevado
© Shutterstock

San Lorenzo de El Escorial

Entorno natural y patrimonio artístico se conjugan a partes iguales en San Lorenzo de El Escorial, el segundo municipio más visitado de Madrid tras la capital. Su histórico monasterio, Patrimonio de la Humanidad desde 1984, merece contemplarlo y disfrutarlo sin prisas, ya que la historia que guarda entre sus paredes explica mucho de la propia historia de España. Para no olvidar su Cripta Real, donde reposan los restos de la mayoría de los reyes y reinas del país. El pueblo, además, es un regalo que invita al paseo para descubrir sus rincones, su ambiente y su rica gastronomía. Abantos o La Herrería, con la famosa Silla de Felipe II, son los principales reclamos naturales de un pueblo imprescindible.

Manzanares El Real con nieve
Manzanares El Real con nieve
©Óscar del Río

Manzanares El Real

Este pueblo al pie de La Pedriza ofrece una de las visitas más atractivas que se puede hacer en Madrid y su capacidad para atraer turistas hace que sea una de las localidades más animadas de la sierra. Manzanares es muy conocido por su bello y cinematográfico Castillo de los Mendoza, una fortaleza medieval del siglo XV, muy bien conservada, que representa la postal más representativa del municipio. Además de otros puntos de interés en la localidad, su entorno paisajístico es único gracias al cercano embalse de Santillana y a las montañas que la rodean, casi siempre con nieve en las cumbres. Anima, sin duda, a tenerla como punto de partida para hacer rutas de senderismo. 

Advertising
Buitrago de Lozoya con nieve
Buitrago de Lozoya con nieve
©Turismo de Buitrago de Lozoya

Buitrago de Lozoya

Practicar senderismo, montar en bicicleta, disfrutar de una ruta a caballo, hacer piragüismo... son solo algunas de los variados atractivos que ofrece Buitrago del Lozoya para sacar el máximo partido a uno de los espacios naturales más espectaculares de Madrid. Enclavado en la Sierra Norte, a los pies del puerto de Somosierra y a unos 75 km al norte de la capital, Buitrago es el único pueblo de la comunidad que conserva íntegras sus murallas defensivas, que se alzan sobre el río del que toma su nombre. En este recinto amurallado, declarado Monumento Nacional y Bien de Interés Cultural, se sitúa la Iglesia de Santa María del Castillo, la Torre del Reloj y su conocido castillo (antigua residencia del Marqués de Santillana), conformando un entorno medieval que ayudan a conocer las visitas teatralizadas con las que cuenta el municipio. Buitrago es cita obligada también para los amantes del arte contemporáneo, ya que en él puede visitarse el Museo Picasso, que acoge 60 obras donadas al municipio por Eugenio Arias, barbero e íntimo amigo del pintor malagueño.

Navacerada
Navacerada
© Shutterstock

Navacerrada

Navacerrada es uno de los pueblos más emblemáticos de la Comunidad de Madrid. Su cercanía a la capital, a poco más de 50 kilómetros, lo convierten en un destino perfecto para una escapada de fin de semana, tanto en verano (muchos madrileños tienen aquí su segunda residencia) como en invierno, gracias al puerto de Navacerrada y sus pistas de esquí. Aunque el pueblo es en sí mismo un rincón con mucho encanto, de casas de piedra y tejados de pizarra tan típicas de la sierra de Madrid, enclavas en el entorno de alta montaña del Sistema Central. De ahí que el agua brote por doquier, procedente de los manantiales de aguas frescas que resultan del deshielo de las nieves de las cumbres. Por eso las fuentes son uno de los emblemas del pueblo. Caminando por sus callejuelas se pueden ver hasta 12, algunas con varios siglos de antigüedad, como la de la Canaleja o la de San Antonio.

Advertising
La Hiruela con nieve
La Hiruela con nieve
©Turismo La Hiruela

La Hiruela

En plena Sierra del Rincón, en el límte con la provincia de Guadalajara, se encuentra uno de los municipios más hermosos y menos conocidos de Madrid. Las viejas casas de piedra con ventanucos y puertas de madera y las calles empinadas de La Hiruela conservan la esencia y el encanto rural de antaño, con un tejido urbano que se ha mantenido prácticamente inalterable desde hace más de dos siglo y medio. El Museo Etnológico, que recrea el interior de una casa de pueblo; la Carbonera, donde los vecinos hacían el carbón vegetal para calentarse; o el antiguo Molino Harinero nos ayudan a recrear y hacernos una idea de cómo era hasta no hace mucho la vida en la sierra, nada que ver con el Madrid urbanita que conocemos. Situada en un entorno natural espectacular, declarado Reserva de la Biosfera, La Hiruela se encuentra a escasos kilómetros de otros preciosos parajes naturales muy recomendables como el Hayedo de Montejo y el Hayedo de Tejera Negra.

Recomendado More from Christmas

    More from Christmas

      También te gustará

        Advertising