Mellizos: Por humor al arte

Comedia
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Mellizos: Por humor al arte
Mellizos: Por humor al arte

Francisco Rodríguez Iglesias, Arévalo, se hizo famoso entre finales de los años 70 y principios de los 80 con una serie de chistes sobre "mariquitas y gangosos" (literalmente) con los que grabó una treintena de casetes. ¿Qué podemos decir de Norberto Juan Ortiz Osborne, alias Bertín, empresario, estrella televisiva, cantante de rancheras, seductor nacional sólo superado por el mítico Julio Iglesias y ahora también presentador de un programa de pseudoentrevistas por donde han pasado personalidades de la política, el cine y el deporte español? Tras recorrer (y llenar) los teatros de toda la Península con el espectáculo '2 Caras Duras en crisis', Arévalo y Osborne han vuelto a unirse a los escenarios con 'Por humor al arte', hora y media de chistes y batallas en compañía de un pianista al estilo Cine de Barrio que pone el 'jingle' final a los chistes de la pareja.

'Por humor al arte' es un viaje al pasado, pero no porque sus protagonistas hablen de su juventud, sino porque para ellos no ha pasado el tiempo en absoluto. La tónica sigue en la misma línea de los "mariquitas y gangosos", el público es el de entonces, ahora septuagenario. Como único rastro de modernidad se habla en un momento de la webcam, que se inventó a finales de los años 90. Tampoco brillan por su elocuencia. En un intento de comentar la política actual sólo consiguen rimar 'Podemos' con 'jodemos', relacionar el apellido Colau con el acto de colarse (en el Ayuntamiento), o comentar hasta qué punto son feas las hijas de Hugo Chávez, que fueron a ver el espectáculo de Los Mellizos, como se hacen llamar Bertín y Arévalo.

El único salvavidas al que agarrarse en este mar de miseria son los gritos de placer de las abuelas ante sus ídolos. -Maria Junyent

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