Restaurantes

Desde la cocina más tradicional hasta las recetas más exóticas. Los mejores restaurantes de Barcelona seleccionados por nuestros críticos

Muy Buenas
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Muy Buenas

Reabre esta joya modernista con una excelente cocina catalana para todos los bolsillos

Aquí manda el picante
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Aquí manda el picante

Masala73 y Spice BCN, dos restaurantes que utilizan el picante sin complejos

Frankie Gallo Cha Cha Cha
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La nueva pizzería de la que todo el mundo habla

Ramen en Barcelona
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The Dirty South
Restaurantes

The Dirty South

La dictadura de la hamburguesa no ha subsanado una 'gastrodisfunción' gorda en Barcelona: no hay ningún restaurante de cocina norteamericana. Como si el pan con tomate y fuet hubieran conquistado los EE.UU., pero ni rastro de fricandó ni nada. Hasta que abrió The Dirty South. Los propietarios podrían ser personajes de Faulkner: los O'Donnell, un matrimonio formado por Katie, una mujer de Carolina del Sur, lugar de realismo mágico glosado en mil canciones- y Theo, un ex banquero irlandés.Katie explica que los sorprendió que "una ciudad con una escena de comida tan potente como Barcelona negligiera toda una gastronomía". Y que han hecho "una declaración de intenciones al no incluir ni hamburguesas ni 'nachos' en la carta. Theo habla con la fascinación del 'outsider': "La cocina del sur, la criolla, tiene fuertes raíces mediterráneas. Y es curioso que en Barcelona tengamos cocina peruana, con un fuerte rastro colonial español. Pero se desconoce la 'cajun'. El 'gumbo' es una sopa que se origina en la sopa de pescado catalana y la bullabesa francesa, enriquecida por las aportaciones de los esclavos africanos ", reflexiona.Son conscientes de que tendrán un arsenal de visitantes que han visto 'Treme'. Y para que la cosa no acabe en drama sureño, Katie ha recogido un puñado largo de recetas pantanosas, crujientes y picantes de la familia, vehiculadas por el cocinero Shaw Prescott, con un perfil ideal: su padre es de Atlanta y él tiene el culo pelado de hacer 'brunch', cocina vasca y

The Hip Fish
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The Hip Fish

A menudo oímos hablar de la apertura de restaurantes que ofrecen 'cocina típica californiana' en Barcelona. Y cuando te acercas comprobar qué es exactamente lo que comen en California que despierta pasiones en todo el mundo, puedes encontrarte hamburguesas, 'tacos', cócteles, crónuts o una gran explanada llena de 'food trucks' y luces de neón . Y llegas a la conclusión de que la cocina californiana es maravillosa precisamente porque coge lo mejor de aquí y de allí, a menudo con valentía e imaginación, y da lugar a creaciones como los 'poke-bowls' o los sushi burritos ( 'sushirritos' !).Estas dos piezas son las estrellas de The Hip Fish, un local de Gracia que nos ha robado el corazón con su 'fast food' saludable directo de la costa californiana, de la mano de tres socios venezolanos amantes del sushi. La propuesta es original y vistosa, y despierta pasiones entre 'healthy'-adictos, f'lexiterianos' y otros amantes de cuidar el cuerpo.Por un lado, podemos elegir uno de sus 'poke bowls', un plato de raíz hawaiana implantado en la costa californiana, que consiste en un pescado marinado con soja y jengibre, aderezado con especias y combinado con los más diversos ingredientes. Se pueden pedir personalizados (con ingredientes como kale, aguacate y semillas) o elegir recomendaciones de la carta. ¿Algunos ejemplos? El de salmón fresco, marinado con 'yuzu' 'ponzu', 'edamame', ralladura de limón y semillas de sésamo, o el de atún rojo, marinado clásico, cebollino, sésamo y 'chili flakes

Final Feliç
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Final Feliç

Casa Xica era el restaurante de dos cocineros que no tenían cocina, reflexiona Raquel Blasco. "Y por más que hagas platos fríos o marinados, te sale el fuego de dentro y te complicas de mala manera", añade. "La cocina de Casa Xica al final era la zona del fregadero", recuerda su pareja, Marc Santamaria. Los propietarios del restaurante de bolsillo con las ideas más ambiciosas de Barcelona –el 2014 la gente de buen comer se rindió a su naturalísima adaptación a Asia del producto catalán– crecieron de golpe. Ahora tienen un hijo, Máxim, y un segundo restaurante, Final Feliz, que en realidad es un principio, claro. En el proceso de buscar una cocina de producción, se encontraron con que Tonka cerraba y lo rehicieron de arriba a abajo: neón, oscuridad, cortinas, aires de China colonial y gángsters de 'Indiana Jones'. "Ya nos lo habían dicho, que recuerda un poco a 'Blade runner' ", ríe Santamaria.Lo importante, matizan, es que disponer de una cocina con todas las de la ley –se han inventado un ahumador conectando una cocina económica de carbón a una nevera de acero!– les permite "hacer platos más arriesgados y sutiles, y profundizar en las fermentaciones, curados y ahumados de una manera más seria ", dice Santamaría. Un ejemplo: una yema de pato curado con soja y guindilla china, sobre pies de cerdo finos  como papel de cebolla y navajas frescas, que han puesto medio en conserva con aceite ahumado al carbón.La acidez del vinagre se abraza a la grasa del pie de cerdo, y realza las

La Barra de Carles Abellan
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La Barra de Carles Abellan

Pongamos contexto: cuando Carles Abellan cerró el Comerç24, me dijo que nunca recuperaría ese nombre "porque es un lastre conceptual que no quiero cargar". Ahora bien, la cabra tira al monte y el cangrejo en a la Barceloneta: "Es un buen momento para hacer algo de prestigio", dice hoy, y ha abierto La Barra. Un restaurante encajado entre fritanga fotografiada, en un barrio que necesita eso: más prestigio 'gastro' (y ya de paso, un nomenclátor que no 'borbonee'). "Quería hacer un Tapas24. Pero nos empezamos a emborrachar con el proyecto. Y como quien quiere un niño y le salen trillizos, parimos La Barra ". Un local que "necesitaba un diseño adecuado con la comida", precisa. No lo puedo calificar de otra manera: el lugar es acojonante. Dos barras largas de madera que convergen y se ensanchan en un punto de fuga de cócteles, y donde te sientas en taburetes de cuero falsamente cutres. Entre las barras, una brasa japonesa, y en las paredes, baldosas de piscina o pescadería: versión reluciente del restaurante de playa de nuestra infancia. "Esto no es cocina creativa, no quiero que lo sea, pero sí que tenga su rigor, producto y ejecución", define. La carta se estructura en tapas, brasa y dos apartado de arroces y guisos marineros (Mar y Tierra y Alta Mar). Y cuando pruebas la comida, recuerdas que el Abellan tiene un personaje (motero, pico de oro, 'soyuntruhánsoyunsenyor') pero que queda en segundo término cuando se pone a cocinar (y aquí ha puesto toda la carne en el asador: lle

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La Palmera

La Palmera

Buen producto, platos bien elaborados y pocas sorpresas aunque los clásicos son presentados con alegría. La Palmera es un muy buen lugar para ir a comer con amigos o también solo. La Palmera es un local agradable. Yo voy acompañado.Pedimos cuatro platos para compartir. Unas croquetas con chipirones y tinta de calamar, unos huevos estrellados con foie gras a la plancha, y de segundo una torta de morcilla esparracada con setas y cebolla confitada y un carpaccio de morro de bacalao con salsa de almendras y tomate rallado. Lo que destaca de estas recetas que podrías encontrar en varios restaurantes de Barcelona es su buena elaboración. Por ejemplo, la morcilla de la torta es fantástica, magra y melosa a la vez, y las patatas de los huevos estrellados están muy bien fritas. El foie gras hace el resto.Si el carpaccio de morro destaca por la calidad de la carne de la bestia desmomificada, quiero decir maravillas de las croquetas con chipirones y tinta de calamar. La receta ya la he encontrado en varios restaurantes, por tanto -o 'pulutant', como diría un ex presidente del Barça- se puede pensar que están de moda. Las de La Palmera podrían desfilar en una pasarela de Armani. Buenísimas.De vino, DO Montsant. Se ha de hacer país, cada día lo tengo más claro. Para postre, compartimos un pastel Tatin con helado. No ayuda a bajar, pero endulza la vida.

Reserva
Casa Leopoldo
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Casa Leopoldo

"El peso de la historia hace que parezca más tiempo que nuestra Casa Leopoldo esté abierta", dice Óscar Manresa, copropietario con Romain Fornell del 'reload' de Casa Leopoldo. Del todo de acuerdo: esta quizás es el restaurante más mitificado de Cataluña. Manresa y Fornell anunciaron que respetarían la esencia. Pero han ido más allá, en su fidelidad: "Es exactamente la misma carta que había cuando cerró", dice Manresa. No reinventada -¡tarjeta roja para quien quiera "reinventar la tradición" una vez más! - sino "hecha a nuestra manera. hay mil recetas de rabo de buey, pero nosotros queríamos hacer la mejor, así como la mejor tortilla de langostinos posible". Restaurar obra vieja en lugar de demoler muro de carga: la impagable memorabilia taurina y artística tiene marcos nuevos, todo es limpio y la cocina se ha hecho nueva, pero todavía tienes la sensación de estar en la casa que glosaba Vázquez Montalbán.Y todo está en su sitio: albóndigas con sepia y langostinos, pies de cerdo con 'espardenyes', arroz del señorito, unos calamares a la andaluza como Dios manda ... La última vez que comí en Casa Leopoldo debía haber venido con mis padres de ver 'El retorno del Jedi '; y el jugo del guiso y la ternura de la albóndiga de ahora no desmerecen el recuerdo infantil. El 'capipota' con garbanzos, jugoso, mucha gelatina, picante, excita los sentidos. Esto es un museo donde se come, y la gente no para de entrar, buscando ilusionados con la mirada algún pedazo de su educación sentimental

Time Out dice
  • 4 de 5 estrellas
Tandoor

Tandoor

La primera vez que fui a un indio fue en un local de Kings Road y me entusiasmó. Todo sea dicho, tenía 19 años, era muy caro y iba con mi padre. Me invitó él. Hace tiempo que busco un buen indio aquí y voy al Tandoor con la emoción de la nostalgia. 'La mejor juventud', que escribió Pasolini. La experiencia del Tandoor resulta muy agradable, el local no está recargado, pero no me emociona. Quizás porque esperaba más, quizá porque los restaurantes trasplantados deben ser muy buenos para que uno un olvide que al norte tiene el Tibidabo, al sur Montjuïc. Voy con Oriol, un buen amigo, y compartimos los platos. Primero tomamos un 'dahi Papdi', una ensalada de yogur especiado con tamarindo, tomates cherry, tejas crujientes de trigo y flores de temporada, y un 'sheek kebab', un taco de cordero 'masala' con una base de iceberg con mango especiado y chutney de aguacate. Más que correctos ambos.De segundos, pollo 'tikka masala', pechuga de pollo al horno 'tandoori' con jengibre, cilantro y pimientos, un plato ligero a pesar de la salsa contundente, acompañado de un 'vegetable pulao', un arroz basmati con verduras y cúrcuma y un 'naan' de ajo. Nada pica en exceso, y lo digo en defensa de los amantes del picante. Para beber, dos Cobra, una cerveza ligera de la India. Hace calor y no hay nada mejor que una rubia de 4,7 grados bien helada.

Time Out dice
  • 3 de 5 estrellas
Reserva
El Bar
Bares y pubs

El Bar

El Bar es un lugar singular, con una muy buena oferta del joven y experimentado chef Ramón del Río y la exquisita atención de Sergi Giménez, reconocido sumiller. Singular es su propuesta, desde un menú de mediodía de cuatro entrantes, cuatro principales y cinco postres a elegir y un carrito de quesos sólo comparable al del Via Veneto. La carta está pensada para compartir y disfrutar a cualquier hora del día. Es muy recomendable, después del cine, sentarse en su terraza y disfrutar de un maridaje de buenos vinos y excelentes quesos.Sergi ha seleccionado unas 90 referencias de todo el mundo, y con el menú de mediodía se pueden tener sorpresas agradables como poder casarse con un borgoña blanco (en copas la mayoría de los vinos). La cocina de Ramón es particular, sencilla y sobre todo sabrosa. El día de nuestra visita habíamos encargado un menú de degustación. Iniciamos la comida con un gazpacho de cereza, cremoso de mascarpone y yogur con caviar Nacarii, que como apertura sonaba a aria milagrosa. Sorprendente el carpaccio de pies de cerdo con alpargatas. Y el canelón de ternera y foie gras no tiene nada que envidiar al de las abuelas.La propuesta de Ramón del Río no es pretenciosa, pero sí imaginativa: tradición y modernidad de la mano de un joven cocinero al que hay que tener en cuenta.

Time Out dice
  • 4 de 5 estrellas
Los usuarios dicen
  • 3 de 5 estrellas
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