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Gelida
Foto: Scott ChasserotGelida

Los mejores restaurantes de Barcelona de cocina catalana

Disfruta de los platos más tradicionales de la gastronomía catalana

Ricard Martín
Escrito por
Ricard Martín
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'Capipota', buñuelos, escalivada, arroz a la cazuela, canelones, pies de cerdo ... ¡Seamos un poco chovinistas y cantemos las maravillas de la cocina de nuestra tierra! Tenemos la suerte de que en Barcelona hay un buen puñado de establecimientos que preparan con cuidado y buen producto los platos más típicos de nuestra gastronomía, desde restaurantes de altos vuelos hasta casas de comidas populares donde por un precio más que razonable se puede hacer un menú de mediodía o una cena sustanciosa y reconfortante. Y alerta a las nuevas generaciones de cocineros que han llevado el 'platillo' catalán –¡un tipo de guiso, no un plato pequeño!– un paso más allá. Los restaurantes de esta lista son muy diferentes entre ellos, pero todos comparten el respeto y el buen gusto por el recetario tradicional.

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  • Restaurantes
  • Catalana
  • Vila de Gràcia
  • precio 3 de 4

¿Alguien decía que el 'capipota' no queda bien en Instagram? No el de la Fonda Pepa: una exuberante elaboración en la que el colágeno de la ternera va con pulpo, y se baña en una bullabesa con hinojo marino y el recuerdo de mostaza de estragón fresco. Muy fotogénico, pero todavía mejor. Una delicia que marca el camino de Paco Benítez (Noma, L'Eggs) y Pedro Baño (Caelis, Lluçanès), gente de alta cocina que quiere trabajar de cara al barrio y con servicio de proximidad. 

Están en la 'deep' Gracia, donde hubo la fonda Cal Robert durante 27 años, y en 2021 abrieron allí. Son tres los cocineros que a la vez hacen el servicio. Benítez es mexicano del DF: "Hay un punto de conexión de México con la picada catalana y el guiso a fuego lento", dice, y esto se hace explícito en un concepto maravilloso como los pies de cerdo con mole, o unas carrilleras de cordero antológicas: deshuesadas y cortadas como piezas de brocheta, van marinadas en especies 'ras-alhanut' (el pincho moruno) y con un puré de Celerí, hechas al Josper, gran aliado de la fonda de altos vuelos. Platos abundantes por unos 14 euros, y los sábados aquí te esperan desayunos de tenedor tradicionales a precios de bar de abuelo. Y vinos a copas excelentes ... Por poco más de dos euros. ¡Viva la pepa!

  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • La Nova Esquerra de l'Eixample
  • precio 1 de 4
Un bar y restaurante de los que ya no quedan, con platos para presupuestos ajustados y buenos paladares. Su almuerzo de tenedor está para chuparse los dedos. Y a la hora de comer, preparaos para una comida comunitaria y unos primeros y segundos deliciosos. El capipota, el codillo y el bacalado son excelentes. Su carta de mediodía tiene casi 30 platos. Regadlo con un buen vino de Gelida.
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Cal Boter
  • Restaurantes
  • Catalana
  • Gràcia
  • precio 1 de 4
Restaurante de gran tradición en Gràcia, con un trato excelente y un bacalao a la llauna para chuparse los dedos. El menú de mediodía és de mucha calidad. Reservad los fines de semana, que está abarrotado. No encontraréis ninguna sorpresa, pero sí una excelente cocina catalana, y variedad de platos de butifarra: esparracada en un 'trinxat', colgada para secar o el más común y glorioso destino: a la brasa.
  • Restaurantes
  • Cocina creativa
  • El Poblenou
  • precio 3 de 4

Jordi Asensio (cocina) y Patricia Nieves (sala), pareja y residentes en el Poblenou, enarbolan el orgullo de barrio. Can Culleres era el nombre popular de la metalúrgica Platería Ribera, donde el abuelo de Nieves trabajó en los años sesenta. "Reivindicamos la esencia obrera del barrio, que ha quedado desdibujada por el 22 @", dice ella. El local es precioso y robusto: estética de ladrillo fabril, con nóminas, cubiertos antiguos y piezas de acero en exposición.

Asensio, con un CV más largo que un día a Manchester en 1897 (Berasategui, Gagnaire, AnGrup ...) reivindica una cocina de producto fresco y de gran calidad-precio. "Aquí no se come por 10 euros, pero todo está lleno de pequeños detalles de amor que marcan la diferencia", dice. Son platos de apariencia sencilla, pero cargados de complejidad: como unas habitas con huevo y 'guanciale', que aparte del sofrito esconden un pil-pil de jamón, para sumergirse en ellas. Y de artesanía pura: como un magret de pato hecho al Josper con un acompañamiento de 'capelletti', pasta rellena con queso de Mahón, que enrollan delante de ti. La parte más popular viene con un apartado de tapas y cócteles clásicos y bien hechos ... ¡A 5 euros!

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Can Culleretes
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • El Gòtic
  • precio 2 de 4
El restaurante más veterano de Barcelona, y uno de los más antiguos de España, todavía se mantiene al pie del cañón. La familia Agut-Manubens ofrecen una carta de cocina catalana y de precios ajustados, en la que destacan los canelones de brandada de bacalao, la dorada al horno y la escudella y carn d'olla. Os lo garantizamos, jamás os quedaréis con hambre. Un lugar ideal para comer un domingo, con poca ceremonia y mucha animación.
Ca l'Isidre
  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • El Raval
  • precio 4 de 4
A veces, un poco de lujo y placer no está obligatoriamente reñido con el bolsillo. Pensamos demasiado en el precio de la nota y no tanto en el placer de una buena velada con buena cocina y mejor atención como elementos fundamentales. El lujo no es lo que predomina en Ca l’Isidre, un restaurante único: son más bien los detalles, la atención, la buena cocina de siempre y una carta de vinos que hace soñar el paladar sólo con leerla: unas 300 referencias de lo más tentadoras, aunque hay algunas a precios reservados para grandes celebraciones. Ahora que el Raval está de moda, no está de más recordar que Isidre Gironés y su mujer, Montserrat, tuvieron el coraje, en 1970, de abrir un restaurante en un barrio que no era el de hoy. (leer más)
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7 Portes
  • Restaurantes
  • Española
  • La Barceloneta
  • precio 3 de 4

Los barceloneses quizá no hacemos mucho caso pero el 7 Portes es uno de los restaurantes más antiguos de Barcelona y, aún ahora, es uno de los lugares de referencia en cuanto a buena cocina tradicional de nuestra ciudad. A la hora de elegir qué plato es el más representativo de esta casa, afloran las dudas: ¡hay tanto para elegir! Los canelones trufados de fiesta mayor se pelean con los arroces de temporada y las sartenes para ver cuál es la receta de más éxito de este establecimiento. Pero no hay que llegar a este punto del recetario catalán para ver la buena cocina en el 7 Puertas: unos 'Sencillos' (no insustanciales) buñuelos de bacalao se vuelven un bien preciado en la mesa del comensal.

  • Restaurantes
  • L'Antiga Esquerra de l'Eixample
  • precio 2 de 4
Este clásico ofrece comida de calidad desde primera hora de la mañana hasta la madrugada. Con Jordi Vilà, uno de los cocineros más en forma de los fogones barceloneses, como chef ejecutivo, de su cocina salen incansablemente platos y tapas que nos hacen revivir, bocado a bocado, la herencia gastronómica catalana. Tanto si vais a primera hora de la mañana, como a última hora de la noche, podréis probar desde un cruasán, pasando por una ración de jamón ibérico hasta un buen capipota.
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  • Restaurantes
  • Catalana
  • Sant Antoni
  • precio 3 de 4

Maleducat tiene un explícito apellido: Casa de Comidas. Tres amigos de la infancia -en la cocina Víctor Ródenas (Caelis, Via Veneto) y los hermanos Marc y Ignacio Garcia en el apartado 'business'- han convertido al Maleducat en uno de los lugares más calientes de San Antonio en poco más de seis meses: abrió segundos antes de la pandemia. Maleducat (broma privada: "no te la atarás nunca, eres un maleducado!", se espetaban) practica "una cocina informal y cercana pero de producto muy trabajado", dice Ródenas.

Es de carta corta y pizarra larga, con seis sugerencias que cambian cada día. Y que son un homenaje lleno de técnica y frescura al hedonismo desvergonzado: platos como los guisantes frescos con tripa de bacalao, yema de huevo y butifarra negra, y un arroz seco con trompetas de la muerte y magret de pato salvaje. Y no tiene reparos en hacer platos de caza desenfadados, como unos rigatoni rellenos de liebre a la royale. Fiaos de los vinos a copas: los elige el sumiller del Àbac.

  • Restaurantes
  • Catalana
  • Sant Gervasi - Galvany
  • precio 3 de 4

La técnica culinaria moderna no se contradice con la tradición. Esto es precisamente lo que encontraréis en l'Avenir: platos de casa de comidas -capipota, carbanzos con salsa, mar y montanya- redefinidos bajo el prisma de profesionales de cocina y sala que han pasado por el Manairó de Jordi Herrera: Roger Viñas y Chesco Salrach.

Y la verdad es que las ganas de jugar y sorprender, pero también de ofrecer una cocina de cuchara y fondos sustanciosos, tan característica del maestro Herrera, se nota en una serie de platos buenísimos, incluso de matrícula en algunos casos. Como por ejemplo, un capipota asado extraordinario -sin guisado, crujiente y con su grasa- o un ravioli relleno... ¡de calamar relleno! O un arroz con oreja de conejo en que la muerdes y se funde, medio etérea medio cristal. O unos garbanzos con piel de cerdo. Se nota la iconoclastia de raíz a la hora del aperitivo: en lugar de aceitunas, ¡te llevan ajos asados ​​sin pelar! La verdad, si hay que ponerles una pega, sólo se me ocurre una: los platos son tan buenos que te los zampas a cucharadas, pero te llegan a la mesa en formato platito. ¡Yo quiero más!

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