Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Barcelona icon-chevron-right Los mejores restaurantes de cocina tradicional de Barcelona
Xandri
Foto: Ivan Moreno Xandri

Los mejores restaurantes de cocina tradicional de Barcelona

Famélica legión, levantad el puño y afilar el cuchillo

Advertising

En Barcelona aún quedan casas de comida donde se dignifica la cocina popular, donde patata y judía son un placer y no un castigo, y donde los guisos hechos a fuego lento hacen domingo de lunes a viernes. Los restaurantes que os proponemos, os harán disfrutar de una variedad de platos tradicionales (como los mejores canalones) en un entorno familiar que se explica a través de varias décadas de historia: desde el fricandó de ternera con setas del restaurante Mà de Morter  hasta los canelones de la cocina de María del Xandri del Poble-sec. Y si con estos lugares tan auténticos aún no tenéis suficiente, echad un vistazo a los restaurantes que representan la mejor cocina de Barcelona.

NO TE LO PIERDAS: los 50 mejores restaurantes de Barcelona

 Xandri
Foto: Ivan Moreno

Xandri

Restaurantes Catalana El Poble-sec

Desde finales de la década de los 70, Maria Xandri está a cargo de unos fogones que siguen fieles a los platos y a la esencia de una casa de comidas clásica, e incluso los precios son del siglo pasado: tres platos y postres por sólo 8,5 euros. Son versiones humildes, pero dignísimas de clásicos de la cocina catalana: canelones, capipota, lentejas guisadas... En consonancia, también la decoración y el mobiliario nos dan una sensación pretérita absoluta y, sin embargo, la estricta limpieza hace que parezca recién inaugurado. Hijo y nuera reparten platos con familiaridad y proyectan el negocio hacia un futuro mestizo: ahora los domingos nos proponen cocina peruana.

Cal Boter

Restaurantes Catalana Gràcia

Cerca del centro del mundo que, según el 'místico' Víctor Nubla, se encuentra en la plaza del Raspall, este restaurante gracienco ofrece comida catalana de primera desde hace más de 30 años, con un bacalao grata colloni (cubierto de una espesa capa de alioli) que está espectacular, y unas albóndigas con sepia que te hacen tocar el cielo. En el menú de mediodía, a unos escasos 12 euritos, puedes encontrarte, como quien no quiere la cosa, unos huevos estrellados con trufa y patata confitada, entre otras delicias. ¡Debería ser patrimonio nacional!

Advertising
Dirty Duck
Foto: Dirty Duck

Dirty Duck

Restaurantes Catalana Eixample

Por el nombre puede parecer el último lugar de moda, una cadena americana o un pub decadente. Todo lo contrario: el Dirty Duck tiene casi 40 años, hacen cocina casera y de mercado, y lo llevan Emilio y Raquel, con ayuda de su hija. En el menú hay primeros como unas lentejas estofadas (¡deliciosas!) servidas con cucharón, pies de cerdo, callos y, por cuatro euros más, un cordero asado que se deshace como el chocolate. Raquel nos explica que las raciones de tortilla (3,80 euros) que se sirven a partir de las 8.30 h han controbuido a crear una clientela fija. Y ahora, la respuesta al misterio: Dirty Duck era el nombre del restaurante, donde iba a menudo un familiar del propietario que había vivido en Inglaterra. 

Portolés
© Maria Dias

Portolés

4 de 5 estrellas
Restaurantes Dreta de l'Eixample

Comida sencilla, popular y perfecta si se deben coger fuerzas el mediodía para volver al trabajo. Todo lo que hay del día está escrito en una pizarra. Una oferta amplia, con primeros como gazpacho, fideuá, alcachofas al vapor o un arroz a la cubana, o unos segundos que van desde unas galtas de cerdo o una escalopa con vinagre de Módena, hasta un magret de pato o un bacalao con tomate, pasando por unos salmonetes de roca fritos o una trucha a la navarra.

Advertising
Mà de Morter
Foto: Maria Dias

Mà de Morter

Restaurantes Les Corts

Josep Bonavida, jefe de Mà de Morter, fue cabeza de la partida de pescado de Fermí Puig y ha trabajado en varios restaurantes de clase y chup-chup. En junio de 2018, abrió Mà de Morter, un rincón cálido y sin ningún artificio muy cerca del Camp Nou. Dentro se juega al mismo nivel que el Barça en gastronomía, y con un menú de 11 euros con dos platos, bebida y café o postres. Entre las estrellas de la propuesta de comida: un fricandó de ternera con setas con salsita para mojar una barra entera y un arroz a la cazuela insuperable en jugosidad. Es tan bueno, que vale la pena recorrer media ciudad solo para ir a comer.

Bodega d'en Rafel

5 de 5 estrellas
Bares y pubs Sant Antoni

Se respira simpatía, alegría, barrio, buen humor. Desde San Antonio, Rafel, originario de Lleida, ya hace muchos años que lleva las riendas de este bar, hasta hace poco sólo lleno de ancianos que hacían el vermut al mediodía. Ahora, también de jóvenes que van a pasar las tardes o hacer el vermut el fin de semana. Y ¡qué contento que está en Rafael de ver juventud entre los clientes! Señal que la cocina casera aún interesa y tiene adeptos entre las nuevas generaciones. Buena teca y buenos tragos en can Rafel.

Advertising
Bar Andalucía
© Iván Moreno

Bar Andalucía

Bares y pubs Bares de tapas El Poblenou

“Tenemos un pequeño don, que no se puede fingir”, dice Antonio Gutiérrez, en el Bar Andalucía. Se queda corto: en términos de bonhomía, Antonio es una fuerza de la naturaleza. Si tiene tiempo, al cabo de tres minutos ya te estará explicando que sus hijos no comen fruta porque no quieren pelarla. Este barazo, nada de barecillo, abrió en 1969, en el corazón del Poblenou fabril, y ha visto todas las transformaciones del barrio, siempre dando de comer y de beber a los currantes.

Bar Casi

Bares y pubs Bares de tapas Vila de Gràcia

Paseando por la Gràcia empinada y desértica, a un paso de Travessera de Dalt, te sumerges en un bar de puerta opaca, repleto hasta los topes, en una calle desolada. Alucinas: paletas y familias japonesas comparten la barra de Casi, abierto en 1978. No tengáis prisa: disfrutar la atención de Xavi Montes –“Tete! Hace seis años que no venías pero te recuerdo”–y uno de los mejores menús de Barcelona en la franja de los 12 euros –sección cocina tradicional, guisados a fuego lento, potajes y dos entrantes siempre de verdura bien hecha– no tiene precio.

Advertising
Gelida
Foto: Scott Chasserot

Gelida

3 de 5 estrellas
Restaurantes Catalana La Nova Esquerra de l'Eixample

Un bar y restaurante de los que ya no quedan, con platos para presupuestos ajustados y buenos paladares. Su almuerzo de cuchillo y tenedor está para chuparse los dedos. Y a la hora de comer, preparaos para una comida comunitaria y unos primeros y segundos deliciosos. El capipota, el codillo y el bacalao son excelentes. Su carta de mediodía tiene casi 30 platos. Regadlo con un buen vino de Gelida.

Bar La Fusta
Foto: Iván Moreno

Bar La Fusta

Restaurantes Catalana El Poblenou

Abierto desde hace 30 años por Pilar Ruiz y Manuel Baena, el Bar La Fusta está congelado en el tiempo, en el buen sentido. ¿Queréis saber cómo era un bar de menú impoluto en el 1988? Visitad este bar. Es un club social: la clientela fija cada día, la comida es humilde, pero honesta y bien hecha. Hacen un menú de medio día generoso y equilibrado: habas a la catalana, caldo, puré de verdura, boquerones frescos y una carrillera de cerdo excelente. Todo casero y hecho desde cero, postres incluidos. "Puede ser que tengamos poco márgen de beneficio, pero ofrecemos un servicio público", dicen. 

Advertising
Romesco
Foto: Romesco

Romesco

Restaurantes Catalana El Raval

Os cuesta encontrar un buen restaurante de cocina casera por el centro? Normal, pocos han sobrevivido. Romesco, a pocos metros de la Rambla, os dejará boquiabiertos con su ritmo frenético y una profesionalidad de bar madrileño. No os preocupéis por la falta de menú del día, con los platos hechos y la carta podéis pedir lo que os apetezca sin sufrir por la colleja. Dejaos caer en la trilogía bacalao-fricandó-escudella y os entrarán ganas de besar al cocinero. El orujo de café está delicioso.

Bar Gol
Foto: Iván Moreno

Bar Gol

Restaurantes Española El Poble-sec

Este reducto de mesas de fórmica ofrece cocina familiar extraordinaria a Parlament desde hace 75 años. El capitán de este "dream team" es Pere Vives, primo de José María Gol, quien es el propietario desde 1966 y al que todavía veréis con una sonrisa tras la barra. No hacen menú, sino platos que cambian según el día; no suelen fallar las mejillas, los caracoles, el "cap i pota", los riñones, ni el arroz del jueves, entre otras lujurias. Los comercios del barrio y los vecinos los conocen muy bien, y son clientes habituales.

Advertising
Bar Máximo
Foto: Bar Máximo

Bar Máximo

Restaurantes Catalana Navas

El padre de Máximo abrió hace 53 años un bar-bodega que más tarde se convertiría en restaurante y el establecimiento resiste en Navas, sirviendo comidas a una clientela que viene desde hace dos décadas. Elaboran paellas por encargo y platos "de siempre y para los que les gusta comer cocina normal", dice Máximo: escudella, estofado, mejillas y pies de cerdo, codillo (bueno), espinacas a la catalana, berenjenas rellenas... En el menú siempre hay la opción de ensalada y patatas fritas; obedecemos y no dejamos ni una en el plato. 

Morryssom

Bares y pubs Dreta de l'Eixample

Aquí comparten mesa paletas y jueces, explica el propietario, Pedro Sausor. Y no es una boutade: mientras como veo el egregio Joan de Sagarra tomando un Jameson mientras encarga mesa para cuatro. El Morrysom debería ser declarado patrimonio: precios minúsculos para una cocina casera de raíces distinguidas. Sausor, que cogió el restaurante en 1974, de jovencito pasó por las grandes cocinas burguesas de Barcelona.

Advertising
Sant Joan
©Ivan Moreno

Sant Joan

4 de 5 estrellas
Restaurantes Catalana Dreta de l'Eixample

Este es uno de los restaurantes a los que es difícil acceder a mediodía si no se está atento a la hora. Excelente cocina a cargo de Maria Glòria y su madre, Glòria. Cocina de siempre, de mercado, con productos muy frescos. La paella de los jueves y la cebolla confitada son dos grandes platos. Las alcachofas, los bacalaos o las carnes, otros. No se reserva, no hay menú.

Can Vilaró, cervellets
© Maria Dias

Can Vilaró

3 de 5 estrellas
Restaurantes Catalana Sant Antoni

Comidas caseras. Ya son pocos los lugares que pueden definirse así, como Can Vilaró. Un histórico, un clásico, un auténtico. Ubicado frente al majestuoso y renovado mercado de Sant Antoni, Sisco y Dolors reciben diariamente como en casa toda una legión de clientes fieles que ya saben qué elegir. Sin menú, solo una carta de precio muy atractivo y platos del día.

Recomendado

    También te gustará

      Advertising