Granjas de toda la vida en Barcelona

Bizcochos de soletilla, chocolate caliente y suizo, para desayunar o merendar
Viader
Por Ricard Martín |
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Hay pocas cosas más barcelonesas que entrar en una granja a desayunar o a merendar. Mucho mejor que una 'relaxing cup of café con leche' es sentarse en cualquiera de estos locales con solera, pulsar el botón de pausa y mojar el bizcocho de soletilla en un acogedor suizo. Las granjas ya hace décadas que no tienen vacas, pero las antiguas lecherías siguen seduciendo al barcelonés, y de paso al turista. ¡Recordad que ni Ruiz Mateos pudo hundir el Cacaolat! Sí, hay cafeterías fenomenales, pero las granjas son locales carismáticos: la gente se mata por convertir una antigua granja en restaurante.

Restaurantes, Cafés

Viader

icon-location-pin El Raval

Hay hábitos, costumbres, tendencias que, afortunadamente, nunca pasan de moda. Una de ellas es, en esta Barcelona a veces poco identificable, regalarse un desayuno o una merienda en una de las granjas históricas de la ciudad. Es la patria del Cacaolat y su chocolate - sobre todo el suizo! - No tienen competidores: el chocolate bien espeso, y la nata montada en el punto exacto. El encanto del local, los camareros de toda la vida y el pintoresco cuadro que conforma la clientela hacen que el café también tome un sabor nostálgico y evocador. Especialidades, aparte del suizo: yogures de producción propia, crema catalana, churros, pastas y pasteles. Los lácteos aquí son incomparables, porque pasteurizan su propia leche, que les llega de Cardedeu.

La Granja
Scott Chasserot
Restaurantes, Vegetariana

La Granja

icon-location-pin Sarrià - Sant Gervasi

La Granja es una preciosa cafetería del Call, nacida en 1872 en plena efervescencia modernista, que mantiene un encanto que comienza en su magnífico portal y termina en los restos de muralla romana que hay en el interior. En medio queda un local de paredes de piedra, mesas de mármol y sillas de madera, donde nos espera una carta llena de pasteles, chocolates, tés e infusiones, refrescos, bocadillos, licores -buenísimos los de arándanos, la ratafía y el martinet- y cafés, muchos cafés. Sorprenden la gran cantidad de combinados que tienen y que complican deliciosamente el momento de la elección. El café con miel? Con soja? Mejor el americano? O quizás el mexicano -café, canela y limón? Y el marroquí-con canela y pimienta negra?- Sean éstos o un simple cortado, le complacerá la atención con que se sirven los cafés en esta casa, cuya espuma densa, espolvoreo con un poco de cacao, el aroma, el sabor-, el trato familiar que ofrecen a los clientes , la sonrisa siempre presente, el agradable hilo musical, el paso lento de las horas, la tranquilidad y toda la tarde por delante para disfrutar.

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Restaurantes, Cafés

Granja La Pallaresa

icon-location-pin El Gòtic

Las colas de gente le indicarán dónde están las mejores granjas de Petritxol. Una es La Pallaresa, que ofrece desayunos y meriendas superlativos desde 1947. No hay ninguna duda de que el clásico chocolate a la taza y un suizo de antología son los grandes protagonistas de esta antigua lechería. Aunque vale la pena adentrarse en los placeres telúricos del postre láctico: puede optar por probar un requesón de Pedralbes, similar a la crema catalana, o descubrir la 'menja blanca', un postre de origen medieval a base de leche , azúcar y crema de almendras (recordaréis un gag de Monty Python de un partido de tenis entre un escocés y un 'menja blanca'!).

Restaurantes, Cafés

Dulcinea

icon-location-pin El Gòtic

De taberna a granja, en La Dulcinea preparan un chocolate excelente. Los más glotones la podrán acompañar con ensaimadas y croissants. El servicio, masculino, va vestido con uniforme de pantalón negro y camisa blanca, una concesión a la seriedad de toda la vida en un local que le llevará a los sabores de su infancia: crema catalana, arroz con leche, tarta de manzana, chocolate en la taza y muchas delicias más. Y la verdad, tiene su mérito mantener impecable un local que abrió en 1830.

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Restaurantes

Churrería Granja Ruz

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Expresión mínima de una granja-bar, esta pequeña granja-churrería con barra y taburetes es un clásico para el barcelonés, y parece eterna: de su barra salen churros de primera, bien fritos en aceite de oliva y de elaboración propia, y un chocolate espeso y sabroso. La gran ventaja es su horario extensivo.

Restaurantes, Cafés

La Xurreria Sant Andreu

icon-location-pin Sant Andreu

Churrería con medio siglo de historia y punto de encuentro para los vecinos de Sant Andreu y gente de todas partes que acuden atraídos por su chocolate y sus churros y porras caseras (se forman colas!). Alerta que ya no se llama Marisa: la incombustible María Luisa Fernández se jubiló, y ahora hay nuevos propietarios. Pero también tienen una amplia experiencia en el sector del churro, y ofrecen los mismos servicios que el anterior: churros hecho a mano y chocolate caliente buenos, buenos, con la adición de bocadillos fríos y calientes, horchata y granizados naturales de fruta.

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Restaurantes, Cafés

Chocolatería La Nena

icon-location-pin Gràcia

La Nena mantiene todo lo que se espera de las granjas de nuestra infancia: baldosa de cerámica, mármol, mesas de mármol claro y una barra llena de delicadezas dulces, como pasteles caseros hechos con azúcar moreno, croissants, ensaimadas y galletas para acompañar el chocolate. Ah! Hemos dicho chocolate? Este es uno de los pocos lugares de Barcelona que elaboran el chocolate con leche fresca, que sirven en tazas grandes hasta decir basta.

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