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Un mes después de abrir su primera tienda física en Barcelona, la tienda de juguetes viral Pop Mart, creadora de los buscados Labubus, ha anunciado que inaugurará el segundo establecimiento físico de la ciudad, a pocos metros de la del Portal del Ángel.
Pop Mart volverá a instalarse –esta vez de manera indefinida– en el espacio donde realizó su primer pop-up en Barcelona, en el centro comercial El Triangle. El 12 de septiembre, la marca de juguetes de diseño levantará la persiana de la nueva tienda, que ha sido rediseñada con un concepto más moderno e inmersivo.
“Esta tienda representa el siguiente paso en nuestro camino en Barcelona (…) Nuestro objetivo es que cada visita sea sencilla, divertida e inmersiva, ofreciendo a los fans la oportunidad de descubrir nuestros personajes y disfrutar de Pop Mart a su propio ritmo”, ha asegurado el director general y responsable de Europa de la compañía, Peter Shipman.
Al igual que en la del Portal del Ángel, en la nueva tienda los fans de la marca también encontrarán los personajes icónicos de Pop Mart, como los Skullpanda, los The Monsters y, por supuesto, los virales Labubus, que han cautivado a personalidades como Rihanna, David Beckham, Kim Kardashian y Simone Biles.
Una acción exclusiva
Además de poder adquirir los juguetes de las diferentes colecciones de Pop Mart, los clientes que realicen una compra mínima recibirán uno de los dos coleccionables exclusivos de la marca, que solo estarán disponibles en esta tienda. Eso sí, conviene no despistarse porque los obsequios se entregarán hasta agotar existencias.
Colas de más de seis horas
La fiebre de los Labubus –y de muchos de los otros productos de Pop Mart– ha dado la vuelta al mundo, y Barcelona no es ninguna excepción. Cuando la marca abrió el pop-up en el mismo espacio de El Triangle el pasado 30 de noviembre, se registraron colas de más de seis horas de personas dispuestas a acampar para conseguir una figurita.
En el caso de la tienda del Portal del Ángel, la situación no fue tan crítica, aunque los clientes también tuvieron que esperar horas para poder entrar.

