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Marta Pazos, directora de 'L'òpera de tres rals': “Es una ópera para pobres y para mí la pobreza es un universo gris”

La directora gallega, que estrenó su montaje de la famosa obra de Brecht en el Grec, lo ha llevado ahora al Lliure para el 50 aniversario del teatro

Nil Martín
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Nil Martín
Teatre
Marta Pazos
Foto: Maria Torner / Time Out Barcelona | Marta Pazos
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Marta Pazos, directora gallega de éxito nacional e internacional, se ha hartado de pisar Barcelona este año. Y de soplar velas. Tanto el Festival Grec como el Teatre Lliure la han elegido para celebrar su primer medio siglo de vida con L'òpera de tres rals, uno de los hits de Bertolt Brecht, que se podrá ver en la sala de Montjuïc del 17 de septiembre al 11 de octubre.

Llevas L'òpera de tres rals al Teatre Lliure, un montaje que ya estrenasteis en el Teatre Grec este verano. ¿Hay los mismos nervios en una reposición que en un estreno?

En este caso es una sensación especial. Como desde la ideación de este espectáculo sabíamos que teníamos estos dos espacios, en realidad es como si el del Lliure fuera un estreno nuevo.

Pasáis de un gran teatro al aire libre, el Grec, a la sala Fabià Puigserver, la grande del Lliure.

Esta es una sala para mí muy importante, la que acogió mi primera ópera; hice también El público, de Lorca, aquí. Además, está ideada por un grandísimo escenógrafo, Fabià Puigserver. Aquí el montaje tendrá momentos nuevos y únicos hechos para la sala y en homenaje a Puigserver.

L'òpera de tres rals es una obra de Bertolt Brecht, con contribuciones de Elisabeth Hauptmann y con música de Kurt Weill. ¿Cuándo entras en contacto por primera vez con esta pieza?

Conocía la obra desde mi juventud, de hecho los inicios de mi trayectoria teatral están vinculados al cabaret. En Galicia tenemos una tradición cabaretera muy fuerte, y esto tiene mucho que ver con Brecht. También de Brecht me fascinaba la cartelería y toda su parte plástica. Hacía tiempo que quería hacer L'òpera, pero aún no era el momento.

Marta Pazos
Foto: Maria Torner / Time Out BarcelonaMarta Pazos

Que el título no nos engañe: no debemos imaginarnos una ópera al uso.

Es una obra que busca unir los bajos fondos de los años veinte en Alemania, que tienen que ver con el cabaret, y la más alta cultura, que era la lírica. Una ópera para pobres, como la llaman sus autores.

Y escrita hace casi cien años. ¿Ha envejecido como un buen vino?

El mensaje está intacto. Fue una obra escrita en 1928 alertando de los peligros del capitalismo y de la llegada del nazismo.  

Desgraciadamente, suena familiar.

Sí. Hay parlamentos que parecen escritos hoy. 

En tus puestas en escena, eres conocida por hacer un uso muy atrevido de los colores. No en vano te has ganado el apodo de “la reina de los colorinchis”. En L'òpera de tres rals, sin embargo, te has casado con el gris y con la raya diplomática.

El viaje con el color en esta ópera ha sido todo un reto para mí, porque para mí el gris es un color prohibido. La primera acotación de L’òpera de tres rals dice: “Esta noche veréis una ópera destinada a los pobres”. Pensé: ¿qué significa la pobreza en mi universo? Pues todo un universo gris. La raya diplomática viene porque también la pobreza está en la serialización, hoy en día. No tanto en el harapo, sino en aquellas cosas que adquieres pensando que te hacen diferente, y después vas a casa de otra persona en otro continente y las tiene exactamente iguales.

También la raya diplomática era protagonista de Mahagonny (otra obra de Brecht) que dirigió aquí en el Teatre Lliure el propio Fabià Puigserver, en el año 1977.

Por eso era ideal traer a Brecht. Otra de las cosas que yo quería era tener una orquesta. En sus orígenes, el Lliure tenía una orquesta de cámara, así que traer una ahora nos permitía recuperar el espíritu de aquellos años.

En realidad, lo que yo hago es pintar. Ahora pinto grandes cuadros en tres dimensiones, que se mueven, cantan y bailan

En L'òpera, como en otros montajes tuyos, firmas tanto la dirección como la escenografía. ¿Tu bagaje como artista plástica influye en tu manera de entender el teatro?

Absolutamente, es algo que no se puede separar de mi identidad. En realidad, lo que yo hago es pintar. Ahora pinto grandes cuadros en tres dimensiones, que se mueven, cantan y bailan. Pero la concepción es exactamente igual que cuando hacía una pintura. 

Más allá del impacto estético de todo lo que haces, varias veces te hemos oído decir que en lo que te consideras mejor es creando equipos. El de La ópera de cuatro cuartos no está nada mal.  

Crear equipos es una cosa que me fascina, porque mi gran hobby es aprender. Llevo muchos años estudiando los procesos creativos, y la creación de equipos es una parte fundamental. Somos un grupo de personas que vamos a hacer algo en el presente, por lo tanto, es capital la energía y el compromiso con el proyecto, el arte y la sociedad. Para mí el arte no es algo que puedas separar de tu identidad. Puedes juntarte con personas que no piensen lo mismo que tú, pero con las que se pueda construir un diálogo desde la diversidad. Mi trabajo tiene que ver con liderar. Para mí, liderar es inspirar. Entonces, las personas que entren en el universo que ofrezco y construiremos juntas tienen que estar dispuestas a transformarse en este viaje. No todo el mundo está dispuesto. Una de mis funciones es detectar quién lo está y quién no.

Marta Pazos
Foto: Maria Torner / Time Out BarcelonaMarta Pazos

En L'òpera de tres rals, has juntado a un actor consagrado como Eduard Farelo con Marta Bernal, integrante del mamarrachísimo dúo Las Glorias Cabareteras, además de la actriz de La Calòrica Júlia Truyol, nuestro enfant terrible Nao Albet y las jóvenes voces de Roc Bernadí y Míriam Moukhles. ¿Qué sacas de trabajar con gente tan diversa?

En el caso de L’òpera, esto viene también del estudio de la propia obra, que tiene mucho de cabaret, viene de las músicas populares. Y, por otra parte, la obra es uno de los grandes iconos del siglo XX, o sea que me interesaba contar con gente que tuviera una larga trayectoria vinculada con el teatro, con muchas horas de vuelo, y también con gente que estuviera empezando su carrera. Conectar con el espíritu revolucionario de unos y de otros.

Son actores y actrices que no vienen todos del musical o del mundo de la lírica, pero tienen que abordar canciones complejas. ¿Es una decisión consciente que haya voces más y menos entrenadas en escena?

Es una decisión muy pensada con el director musical, Dani Espasa. Dani es un gran conocedor de esta partitura, y me dijo que esta ópera está hecha para intérpretes que cantan, no para cantantes que interpretan. Eso es lo que hemos buscado. 

Tú eres hija de padre músico, y pareja de un músico, también (Hugo Torres, que firma el espacio sonoro del montaje), así que la música no te es ajena. ¿También cantas?

¡Qué pregunta! Yo he hecho musicales también, y he cantado. De hecho, actué en 2015 en un montaje de esta ópera de Brecht que hizo el Centro Dramático Galego, en el que Mackie Navaja era Luis Tosar. Aquella gira ya me sirvió para pensar qué haría si yo la dirigiera. 

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Foto: Maria Torner / Time Out BarcelonaMarta Pazos

No solo trabajas con estrellas en el escenario. Tienes toda una constelación de artistas de vanguardia entre bambalinas: Mabel Olea en la coreografía, Agustín Petronio en el vestuario…

Para mí el equipo de creativos es uno de los corazones de la pieza. Me interesa mucho nutrirnos con el trabajo de unas y otras, en un diálogo constante.  

L'òpera de tres rals conmemora un doble aniversario: tanto el Teatre Lliure como el Festival Grec cumplen 50 años esta temporada. ¿De quién fue la idea?

L’òpera es una propuesta que yo ya tenía, pero que nace de una invitación, primero del Lliure y después del Grec. Me dijeron que querían hacer algo conmigo, y yo les propuse esto.

También tú has cumplido los 50 este año.

Los tres somos hijos de la transición, del 1976. Cuando nacimos, se rompió una pared, después de cuarenta años de oscuridad. De repente, entró toda la vida, el color, la revolución. Creo que los tres tenemos en común la voluntad de proteger la libertad y crear los condicionantes para que suceda. El Grec nace de una huelga de actores que se plantan y reclaman un espacio para la cultura. A mí me emociona mucho trabajar en un teatro que tenga el nombre de “Lliure”. Para mí, la libertad es algo innegociable. 

Siempre dices que entiendes el tiempo como materia, que para ti es un recurso tan o más importante que el dinero. ¿Cómo te proyectas de aquí a 50 años?

¡Viva! [Ríe] Y con plenitud. Soy una persona con mucha curiosidad y voluntad de aprender, así que me visualizo con la pasión intacta. Cada vez más confiada para seguir creciendo. 

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