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Un caserón abandonado en el centro de Barcelona esconde la tumba de la monja vidente de Franco

Se rumorea que el espíritu de Sor Ramona Llimargas merodea por esta tétrica acera del barrio de Gràcia

Ricard Martín
Escrito por
Ricard Martín
Editor de Menjar i Beure, Time Out Barcelona
Fachada del antiguo convento de las Hermanas del Jesús Pacient en Gran de Gràcia, Barcelona, donde está enterrada Sor Ramona Llimargas
Foto: Ricard Martín | Antiguo convento de las Hermanas del Jesús Paciente
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Hay rincones de Barcelona que tienen una impronta siniestra: hablo de lugares donde florece el misterio a plena luz del día, esquinas de lo más concurridas que esconden secretos escalofriantes en cuanto rascas un poco. Las reconoceréis porque, a pesar de ser céntricas, no pasa ni Dios (nunca mejor dicho). En el número 177 de Gran de Gràcia hay uno muy evidente: el antiguo convento de las Hermanas del Jesús Paciente, donde en su cripta están enterrados los restos de Sor Ramona Llimargas, una monja que fue vidente de Franco y tenía el don de la bilocación: es decir, estar de cuerpo presente en dos sitios a la vez (un poder que solo comparten con ella los autónomos con hijos). 

El impacto fue inmediato: salía de meterme un espléndido menú de mediodía  en Santa Magdalena, y la imagen de una masía lúgubre y abandonada, cayéndose a pedazos en pleno Gran de Gràcia, con un crucifijo presidiendo la puertecita, me dejó helado.

Tétrico convento de la Plaça Trilla, Gràcia
Foto: Ricard MartínTétrico convento de la Plaça Trilla, Gràcia

Era como si hubieran cogido la terrorífica fotografía de portada del primer disco de Black Sabbath –aquella del molino rural con la foto de la bruja– y la hubieran incrustado en la realidad urbana de un distrito con 120.000 habitantes. Da miedo, os lo juro: los transeúntes evitan la acera, a pesar de ser mucho más ancha que la de enfrente.  

Portada del primer disco de Black Sabbath
Foto: Wikipedia. La portada del primer disco de Black Sabbath da muy mal rollo

Un vistazo al espléndido libro de Xavier Theros, Barcelona a cau d'orella, confirmó mis sospechas: según explica el cronista y novelista, en Gran de Gràcia 177 –en origen Can Trilla, una masía del s. XVII– se encuentra el convento de las Hermanas del Jesús Paciente, una comunidad monástica fundada por Ramona Llimargas.

La mujer, nacida en Vic en 1892, es conocida como "la monja vidente de Franco". Según explica Theros, alrededor de Llimargas surgió un movimiento de beatificación que asegura que la monja recibía visitas de entidades espirituales que le daban mensajes que le sirvieron, entre otras cosas, para predecir la Guerra Civil. Y aunque Llimargas pasó toda la guerra en un convento de Vic, tenía el don de la bilocación, según sus entusiastas.

La monja vidente franquista con capacidad de bilocación

Es decir, se desdoblaba y podía estar atendiendo a enfermos en el convento y, al mismo tiempo, advirtiendo a Franco de que unos masones lo querían envenenar en un banquete en Zaragoza, por ejemplo. Y que a menudo se aparecía en el frente para resolver on the spot las dudas de estrategia del aspirante a dictador (pero quizás lo más paranormal de todo era que le hablaba a Franco en catalán y el del Ferrol la entendía perfectamente; por eso la llamaba "Ramona la Catalana").

Ramona Llimargas... La monja vident bilocada de Franco!
Foto: FacebookRamona Llimargas... La monja vident bilocada de Franco!

Llimargas tuvo el privilegio de ser la consejera paranormal favorita del fascista gallego, incluso por delante de los brujos del Magreb, los que en teoría mantenían en forma su mítica baraka (creencia de que Franco gozaba de una protección milagrosa).

La congregación de las Hermanas del Jesús Paciente se fundó en el año 1939 en el número 177 de Gran de Gràcia, y justo un año después, Llimargas murió; una lástima, porque el Generalísimo le habría sacado un gran provecho pidiéndole consejo sobre si debía fiarse de Juan Carlos o de los tecnócratas del Opus, por ejemplo. ¡El bloguero Xavier Soro explica en un artículo que Sor Llimargas estiró la pata porque se había transferido a sí misma un cáncer que sufría una mujer de Vic!

Y ojo, porque Theros habla de "supuestas apariciones fantasmales de Ramona Llimargas" en esta dirección. Debéis saber que los restos de la monja descansan en el antiguo convento (desde el año 1988, según Soro). Theros explica que cuando se entra al convento, a pie de calle, hay una capilla o cripta donde una lápida negra señala el descanso eterno de Sor Llimargas (y también un pequeño museo de memorabilia de la aspirante a santa, con objetos estremecedores, como un rosario con una mordedura del demonio, sufrida tras una encarnizada lucha, según Xavier Soro).

Una llamada a la Parroquia de Sant Joan, también en Gràcia, me confirma que el convento cerró hace tres años porque quedaban solo cuatro o cinco monjas (aunque no me han sabido aclarar si el cadáver de la Sor bilocada permanece intramuros). Mi precaria investigación se completó con dejarme los nudillos llamando al portalón y arrimando la oreja un rato (me habría cagado vivo si llega a contestar alguien). Sea como sea, a mí la noche no me pillará en el convento de la Plaça Trilla.

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