Qué: Con 546 hectáreas, en el parque de Montesquiu sobran los motivos para hacer una escapada: bosques frondosos, pozas, arroyos, una vegetación de lo más variada y, la joya de la corona, el castillo que da nombre al parque. Construido en 1285, fue la residencia de los señores de Besora. Por suerte, hoy no hace falta ningún título nobiliario para cruzar sus puertas. Solo tenéis que consultar su web para comprobar los horarios de las visitas guiadas. Y ya que estáis, echad un vistazo a su programación cultural: exposiciones temporales, conciertos, charlas, etc.
Dónde: Parc del Castell de Montesquiu (Osona, Barcelona)




























































