1. Finca Nebot, Barcelona
    Foto: Finca Nebot | Finca Nebot, Barcelona
  2. Finca Nebot, Barcelona
    Foto: Finca Nebot | Finca Nebot, Barcelona
  3. Finca Nebot, Barcelona
    Foto: Finca Nebot | Finca Nebot, Barcelona

Reseña

Finca Nebot

4 de 5 estrellas
  • Restaurantes | Catalana
  • El Poblenou
  • precio 3 de 4
  • Crítica de Time Out
Ricard Martín
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Time Out dice

El neotradicionalismo de cocina catalana que se ha extendido por toda Barcelona tiene diversos niveles de seriedad y de rigor. Y de experimentación, claro. Podemos encontrarnos capipotas, fricandós y macarrones decentes hechos en serie, de lo más funcionales o incluso finísimos. Bajo este paraguas de "cocina tradicional" se hace de todo. Pero lo importante es tener una identidad y estilo (y hacerlo muy bien, claro, para situarse entre los mejores de Barcelona). Este es el caso de Finca Nebot, el restaurante que el Grupo No Hay Mañana (Malparit, Bar Bábula 1937) con Leo Chechelnitskiy al frente, abrió en el verano de 2026. Mirar muy atrás con la técnica actual o profundizar en la tradición puede parecer revolucionario, o al menos diferenciarte de la avalancha de croquetas y tortillas.

Los chefs Alfredo Samaniego y Josué Dávila, además de aquello que queda tan bien de decir de "hacemos la cocina de la abuela", han investigado en el recetario de Ignasi Domènech y Josep Rondissoni, los dos cocineros más importantes de la cocina catalana de principios a mediados del siglo XX, y prefiguradores de lo que conocemos como "cocina tradicional catalana" hoy. Veamos una coca de escalivada con sardina ahumada –coca de recapte hecha en casa– buenísima, o unos huevos mimosa –también están al tanto de qué está de moda– con el toque juguetón del rábano rusticano. El grupo tiene platos reconocibles: su steak tartar es el del Bábula Bar 1937, acabado en mesa, con huevo poché y las mejores partes de la vaca. Y ojo a su capipota, finísimo y aromático, con la parte gelatinosa de la pata y la carne del morro cortadas en rectángulos idénticos. El abanico de precios es amplio, desde compartir unas tapas y después fideos a la cazuela asequibles hasta un entrecot con salsa bé. El lugar tiene encanto: está situado en un pasaje vecinal, donde estuvo el Bajarí de grato recuerdo, con un interiorismo que remite al pasado indiano de la ciudad, pues fueron los indianos quienes abrieron las primeras fábricas en Poblenou, y donde a finales de los años sesenta estaba la casa de comidas de la familia Nebot.

Detalles

Dirección
Pujades, 133
Barcelona
08005
Transporte
M: Llacuna
Horas de apertura
Lu. a Ju. de 13 a 24 h. Vi. y Sá. de 13 a 1 h. Do. de 13 a 18 h.
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