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Reseña
En el safari urbano de la pizza —ese plato que ya ha dado la vuelta al mundo demasiadas veces—, el horno de leña ha dejado de ser sinónimo de calidad. De hecho, algunas de las mejores pizzas de la ciudad se cuecen sin fuego visible, mientras que ciertos templos turísticos presumen de brasas y sirven decepciones monumentales. En Le Romane, regentado por Renato Letizia junto a Loredana Pettirossi (sí, el diploma de pizzaiolo está a la vista), no hay horno de leña… y tampoco lo necesitan. Su seña de identidad es la pizza romana cuadrada y, sobre todo, el sistema para compartir: en una sola base caben dos sabores. Dos personas, cuatro gustos; tres, seis; cuatro, ocho. Matemática aplicada a la felicidad.
¿Aprueba la prueba del mordisco, la famosa pizza al taglio? Sin titubeos. La masa luce burbujas honestas, alveolos generosos y una textura crujiente por fuera, liviana por dentro, fruto de una fermentación de cuatro días. La de guanciale (no, no es bacon) brilla con la grasa justa, el punto tostado del pecorino y una base que aguanta el ritmo sin perder elegancia. No vienen a reinventar el concepto, pero sí a engrosar esa lista tan corta de direcciones fiables cuando el antojo aprieta.
Además, el formato invita a ir en grupo y probar todo: aquí nadie se queda con la espina de no haber pedido “la otra que tenía tan buena pinta”. Es un sitio para compartir y volver a pedir otra ronda sin remordimientos. Y eso, en el ecosistema pizza de Barcelona, es casi tan importante como la masa.
Además, trabajan con plataformas de reparto a domicilio para que podáis disfrutar de sus pizzas sin salir de casa, de forma cómoda y rápida.
El respeto por el recetario romano no se queda en el horno. La carta de pasta tira de clásicos sin complejos: bucatini all’amatriciana, spaghetti al cacio e pepe, carbonara bien hecha y sin atajos. Aquí no hay reinterpretaciones creativas ni guiños modernos: hay técnica, producto y fidelidad al origen. Un detalle que se agradece es el punto de cocción, siempre al dente de verdad, y las salsas, que envuelven sin ahogar.
La bodega viaja por Italia, con referencias pensadas para acompañar tanto pizza como pasta. En coctelería, conviven los grandes clásicos (Mojito, Moscow Mule, Dry Martini, Bloody Mary) con combinados de guiño romano: Colosseo, Piazza di Spagna, Fontana di Trevi y compañía. Perfectos para alargar la sobremesa, sobre todo si la noche se alarga.
A finales de 2024, la Cámara Italiana de Barcelona les otorgó una distinción reservada a locales que apuestan por la cocina italiana auténtica, las técnicas tradicionales y el producto de calidad. En su caso, el premio subraya su compromiso con la gastronomía romana y con una forma de hacer sin atajos.
Más que un trofeo para colgar en la pared, funciona como recordatorio de por qué empezaron: cocinar como en casa, pero para todo el mundo.
Muntaner, 103 (Eixample Esquerre)
Metro Hospital Clínic (L5)
De lunes a domingo, de 13 a 00.30 h
Teléfono: 93 706 98 03
Web: leromane.com
Instagram: @leromanebarcelona
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