Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Barcelona icon-chevron-right Las mejores pizzerías de Barcelona

Las mejores pizzerías de Barcelona

Pizzerías clásicas, nuevas, especialidades sin gluten... os traemos una lista de las pizzerías más deliciosas y económicas de la ciudad para que disfrutéis de la pizza como si estuvierais en Italia.

Nonna Maria
© Iván Moreno Nonna Maria
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La pizza es la comida popular de origen italiano pero está presente en todo el mundo, un hito por excelencia de la cocina internacional: encontraréis buenas pizzerías de Hong-Kong a Lisboa. En Barcelona, ciudad de italianos, la primera fue el Tropeziens, en 1971 (donde iban a menudo M. Ferrussola y Pujol). Desde entonces la receta al horno se ha esparcido por toda la ciudad, con recetas increíbles de pizza para todos los gustos y bolsillos. En nuestra ciudad convive la ortodoxia napolitana –la pizza conquistadora– con nuevas maneras de trabajar la masa. ¡Comámoslas todas y disfrutemos de un placer redondo que siempre apetece!

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Las más nuevas

Garden Pizza
© Maria Dias
Restaurantes, Pizza

Garden Pizza By Rafa Panatieri

icon-location-pin Gràcia

Rafa Panatieri -que mantuvo la Michelin del Roca Moo hasta su cierre- abrió el Garden Pizza en la parte más calmada de Gracia: ocupa toda una casa modernista de 1870. El chef, brasileño con raíces italianas - "los abuelos tenían horno de leña, me hice un hartó de amasar "-, aparte de ser un gran cocinero tiene una virtud: ningún prejuicio ni fundamentalismo. "En Italia valoran su tradición por encima de todo. No les gusta nada que no sea cien por cien italiano. Y se me ocurrió: ¿por qué no hacer pizzas con todo el producto catalán? ". Panatieri, chef sector Km 0, ha ideado una carta corta y precisa donde las recetas son un espejo ibérico y catalán de las clásicas italianas, con excelente producto de temporada. 

Nonna Maria
© Maria Dias
Restaurantes, Pizza

Nonna Maria

icon-location-pin Sarrià - Sant Gervasi

A menudo los bordes de la pizza se convierten en la parte que rechazas. No en el Nonna Maria: se te quedan cortas para rebañar, con deleite, el plato. Si hicieran arroz, los bordes serían el socarradet. Jerôme Quilbeuf y Rie Yasuy -antiguos jefe de cocina y de sala del Sant Pau, tres Michelin- trasladaron su pizzería de un enclave de barrio al Melià Barcelona Sarrià. Han pasado de 22 comensales a 100. "Hacemos exactamente lo que hacíamos en el bar restaurante, pero con muchas más facilidades", explica Yasuy. Y aunque no se definen como restaurante italiano -Quilbeuf prefiere hablar de recetas del mundo: "La pizza es un plato de masa y puedes hacer lo que quieras" -, el chef deja bien claro su respeto total por la pizza: "Aquí tratamos con el mismo cuidado un menú de degustación que una pizza. Todos nuestros productos y modos son de alta gastronomía ", asegura. 

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Restaurantes, Pizza

Can Pizza Sagrada Família

icon-location-pin Sagrada Família

Tot i estar bombardejada per riaudes de turistes, Sagrada Família té actius gastronòmics interessants i molt fiables. I no és el menor d'ells Can Pizza, la quarta sucursal de pizza italiana d'alta qualitat que han obert els germans Colombo, Max i Stefano, i el seu soci, l'Isaac Aliaga, després de les del Prat, Vilanova i la Geltrú i Molins de Rei. El cap de la massa en tots aquests locals és el 'pizzaiolo' romà Lolo Zozza, qui va començar a fer pizzes als 14 anys. I encara que allò obvi sigui relacionar Can Pizza amb la pizzeria gurmet Frankie Gallo, Lolo explica que en realitat la massa dels dos locals és diferent (i per tant, les dues pizzes): "Una fermentació més llarga, forn a 350º i mes cruixent. La de Can Pizza és més fàcil d'entendre", explica. Sigui com sigui, els no professionals aquestes subtileses no les distingim. Però és difícil no gaudir de petites genialitats artesanes, com una pizza de temporada amb crema de carbassa, mozzarella, bolets, i ruca fregida. L'oferta es divideix en clàssiques (tenen pizza hawaiana! Una favorita del Max Colombo), blanques (sense tomàquet) i vermelles, amb la mozzarella afegida al final. Tot el producte vegetal és del parc agrari del Llobregat, i es nota en 'tondas' que fan un salt qualitatiu respecte molta de la competència: la pizza de 'melanzani' és un deliri de cremositat i producte generós, amb albergínia, cirerols, ricotta i parmesà. I fan el seu propi oli picant. No només val la pena la pizza: la 'porchetta'o els calamars f

NAP
© N.A.P. Barcelona
Restaurantes, Pizza

N.A.P. Mar

icon-location-pin La Barceloneta

El trabajo bien hecho a veces tiene recompensa: los chicos del N.A.P. (Neapolitan Authentic Pizza) cogieron en 2013 la pizza napolitana de alta calidad y la llevaron a un establecimiento de espíritu joven, ticket 'low-cost' y folclorismos y espacio mínimo (un comedor aséptico arrodillado alrededor de un horno/obrador gigantesco). Hoy tienen una sucursal en la Barceloneta –más cómoda, se puede hacer reserva y cenar en grupo– que mantiene los precios y la calidad: ninguna pizza pasa de los diez euros. Sólo cruzan la línea para las especiales de la semana. Se lo valen siempre: la de bresaola, limón rallado, rúcula y parmesano es una de ellas.

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Restaurantes, Pizza

NAP

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

No, no es una pizzería vegana. Es un acrónimo que responde a las siglas de Neapolitana Authentic Pizza, y está donde hubo el excelente y bufón Rococó. No lloréis la pérdida, vale la pena: el propietario, Antonello, nos explica que su intención es "trasladar aquí la pizza napolitana con los precios de allí". Han seguido obsesivamente los requisitos de la DO-horno de leña, tiempo de cocción, harina y tomate italiano-y el resultado es una pizza superlativa y barata en un lugar ruidoso: lleno de juventud italiana, ya está todo dicho.

Pizzeria Vesuvius
© Pizzeria Vesuvius
Restaurantes, Pizza

Vesuvius

icon-location-pin Esquerra de l’Eixample

Dicho sea por adelantado: el Vesuvius es una pizzería pero también un gran restaurante italiano. Uno de los socios, el napolitano Giovanni Oriano, me enseña como las láminas de pasta se convierten en 'pappardelle' moviendo la manivela del sacapuntas. "No diremos que hacemos la mejor pasta y pizza, sólo queremos hacer un producto honesto que llegue a la gente", dice. Pues esto: el menú de mediodía (11,50 euros) avanza por dos ofertas similares, las pizzas son napolitanas buenas, de comer todo el borde, y platos como los raviolis de espárragos, mozzarella y pistachos son un delirio de sabor.

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Nonna Maria
© Iván Moreno
Restaurantes, Pizza

Nonna Maria

icon-location-pin Sarrià - Sant Gervasi

La pizza es italiana, sí, pero no hace falta que sea hermética: en Nonna Maria manda una japonesa (Rye Yasui) y un francés (Jérôme Quilbeuf). Claro que ella fue jefa de sala de Ruscalleda, y Quilbeuf es el jefe de cocina de Sant Pau. "La gente se espera quién sabe qué y se encuentran un local de barrio", ríe Yasui. Ahora bien, han conseguido una pizza fermentada durante 48 horas, de masa compacta y ligera de la cual te comerías hasta la sombra. Aparte de las recetas clásicas, tienen un apartado de invenciones propias: la Jérôme (burrata fresca, tomates cherry, pesto y salami picante) es un delirio de producto, frescura y sabor. Y sí, hay punto de encuentro de pizza y 'okonomiyaki'.

La Balmesina
© Iván Moreno
Restaurantes, Pizza

La Balmesina

icon-location-pin Sarrià - Sant Gervasi

Max Morbi –'mòrbid' quiere decir "blandura delicada", gran nombre para un pizzero– es un firme defensor de una nueva manera de hacer pizzas: "La pizza es sobre todo textura. Hace falta un buen equilibrio con el gusto, y somos partidarios de llevarla al terreno de la alta panificación". Ellos son italianos, pero van "descubriendo todo aquello que te dice la tradición que no tienes que hacer". En La Balmesina, abierta desde hace un año, encontraréis tres masas (a partir de masa madre y muchas horas): la clásica, fina y crujiente, una de espelta integral y la Pala. Esta última, una rectangular para compartir, en porciones. Saltad de cabeza: el alveolado es crujiente y la delicadeza de recetas como la de crema de alcachofa las hacen casi etéreas (¡pero sabrosas!).

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Da Michele
© Maria Dias
Restaurantes, Pizza

Da Michele

El triunfo mundial de la cocina italiana tiene un componente sentimental: autenticidad, producto, tradición. Y Da Michele, una de las grandes pizzerías de Nápoles –abrió el 18 0–, es un ejemplo redondo. "El sabor está calibrado por 150 años haciendo estas pizzas" –explica uno de los socios, Francesco Spinosa– "exactamente igual que en Nápoles: el mismo horno, productos con DO, agua y harina". Quizás por eso ya hay colas quilométricas en tiempos récord. En Nápoles, afirma, hacen de "1.200 a 2.000 pizzas cada día y hay colas de dos horas para comer". Sólo encontraréis 4 recetas, quintaesenciales: la marinara, la napolitana, la calzone y la frita. ¿Son buenas? Sí. ¡Y gigantescas!

Time Out dice
Restaurantes, Comida rápida

La Sedici

icon-location-pin Vila de Gràcia

La pizza es comida popular y de calle, y las pizzitas de La Sedici apelan a este carácter. La Michela Cocco ha exportado en Barcelona esta especialidad que podéis encontrar en los hornos de los Abruzos, que no tiene nada que ver con las 'cutradas' que te encuentras en las fiestas infantiles con el nombre de minipizza. Son tentaciones deliciosas y esponjosas, con una masa digerible y productos italianos con DO.

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Restaurantes, Pizza

Pizza d'Autore

icon-location-pin Sant Antoni

Dos jóvenes romanos son los propietarios de este local de pizza al corte –se cobra a peso– donde las recetas van de lo más normal a pizzas barrocas que, según cómo, remiten a los banquetes papales de antanyo: ¡pizza al corte rellena de porchetta, naranja y miel! Hacen algo que, ignorante de mí, no había visto nunca: pizzas de ensalada, como la de setas con lechuga, crema de trufa y aceitunas negras. La masa fermenta 24 horas y es la plataforma, crujiente y ligera, de buen producto fresco del mercado de la esquina. Alta digestibilidad.

Madre Lievito
© Ivan Giménez
Restaurantes, Italiana

Madre Lievito

icon-location-pin El Poblenou

Si vais a cenar u os lleváis una pizza, os sorprenderá la rapidez con la que estos napolitanos os la sirven. Desde el momento que la pedís hasta que os la ponen en la mesa, ¡no pasan ni tres minutos! El secreto, me explican, es un plato preparado con masa madre casera y harinas ecológicas. El horno de leña actúa casi a 500º durante a penas un minuto. El resultado es una pizza napolitana de bordes gruesos pero fina, como en Italia: es decir, tirada de precio y muy buena. Eso sí, la tenéis que comer recién salida del horno. La casa recomienda la marinara, la más sencilla –¡5 euros!– hecha con mucho tomate, ajo y orégano, la mejor para comprobar las virtudes de la masa. Pero si tenéis mucho hambre, pedid una pizza al gusto del pizzero.

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Frankie Gallo Cha Cha Cha
© Maria Dias
Restaurantes, Pizza

Frankie Gallo Cha Cha Cha

icon-location-pin El Raval

La primera vez que te sientas ante una 'pizza made in Frankie' te asalta en la nariz la cobertura, como una bofetada: frescor, aroma, potencia. Producto de gastronómico. Y cuando la muerdes, te das cuenta de que la masa es otra cosa: fina y crujiente por los bordes, por dentro blanda y elástica, pero ligera y digestiva. El 'pizzaiolo' Lollo Vouturni me habla de alta panificación, y de una masa que mezcla harina molida a piedra y harina integral. Y una viga (el prefermento que hace de levadura y añade sabor) fermentada dieciocho horas con masa madre. ¡La pelotita de las pizzas en total fermenta cuatro días! Yo sólo sé que son acojonantemente buenas e intento disfrutar civilizadamente –sin parecer un ladrón– con maravillas como la Paki Arrabal, con cordero confitado y 'crème fraîche'.

Restaurantes, Italiana

Amassame

Agradable sorpresa en Sants. Junto al mercado, Carmen Ramírez ha abierto Amassame, un restaurante inspirado por su amor y frecuentes visitas –por su pasado en la moda– a Italia. En un local amablemente decorado, con luz natural y mesas cómodas, podemos ver desde primera hora cómo preparan las pastas. La oferta combina las cocinas española e italiana, conseguida con muy buen resultado gracias, sobre todo, a la frescura de los productos y el buen hacer del equipo de cocina. La intención, conseguida, es presentar una "gastronomía sana italiana con toques ibéricos", explica Carmen, con pastas y pizzas frescas hechas a mano diariamente, con opciones para todas las dietas.Podemos empezar con el surtido de embutidos DO italianos o de quesos y, si se quiere algo sano, hay una tabla de verduras ecológicas de temporada. En materia de pastas, muy buenas todas, hay dos que destacan por su originalidad: los fusilli al nero di Seppia con langostinos, champiñones, cebolla dulce, espinacas, romesco y aceite picante, o los raviolis de espinacas con ricotta y salsa de tomate casera, sin la habitual pasta de harina. Muy curiosos y sabrosos, como todas sus pastas. Desde la cocina abierta, ininterrumpida de 9.30 a las 23.30 h, también sale un vasto panorama de pizzas, hechas a la vista del cliente. La focaccia y el pan de pizza son para sentirse en Roma o Nápoles. Visitadlo.

Time Out dice
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La Come Dia
La Come Dia
Restaurantes, Italiana

La Come Dia

icon-location-pin El Poble-sec

La buena calidad del servicio honra al espíritu de la pizzería como lugar de comida popular: este colorido y amplio local del Poble-sec, alejado de la decadencia de Blai, ofrece clásicos de la cocina italiana bien ejecutados y a precios 'low cost'. Su menú de mediodía es un buen ejemplo; minicalzone, ensalada caprese –con mozzarella fresca–, una pizza de masa fina a escoger de la carta, muy grande y ligera y un cannolo (los demencialmente buenos postres de 'El padrino') más bebida: 9 euros (también puedes hacer bebida, pizza y café por 7). Al mismo tiempo que hacen la masa de la pizza hornean su propio pan y los postres (cannolo, mascarpone y tiramisú) son caseros. No os perdáis su rinconcito para tomar el café con butacas de cine.

Flax & Kale
© Iván Moreno
Restaurantes, Pizza

Flax & Kale Passatge

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

El tercer Flax & Kale es monumental: 600 m² que abrazan el pasaje de las Manufacturas, divididos en dos aposentos. Son la vanguardia del tema 'healthy' en nuestra casa, pero el epicentro aquí es un horno donde buscan "el futuro saludable de la pizza napolitana", explica la Mar Barri. Fueron a hacer un curso en Nápoles, e hicieron investigación para encontrar una masa elástica, de textura placentera y que se elevara, pero sin fermentación en el estómago (lo han conseguido combinando harinas integrales y el 'psyllium', la cáscara de la semilla del 'plantago'). Dicho así no suena muy atractivo, pero es excelente: además de una textura que evita el gusto del trigo, descubriréis matices de sabores de cereales poco habituales. Sorprendente.

Clásicos que siempre salen redondos

Murivecchi
©Ivan Giménez
Restaurantes, Italiana

Murivecchi

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

En un panorama superpoblado de oferta, ellos abrieron en 2004 y han mantenido el estandarte de una pizza napolitana que nunca ha bajado de calidad. Sus antipasti son muy fiables –probad la 'parmigiana di melanzane'!–, y si sois de vida y grasa, tenéis que descubrir la pizza frita.

Princesa, 59 (Born).

Piazza Grande
© Maria Dias
Restaurantes

Piazza Grande

Y si queréis una buena pizza fina y de producto bueno y generoso, este es vuestro restaurante. Con poca levadura, caen bien a la barriga y rompen el tópico de que para hacer una buena pizza necesitas un horno de leña. El suyo es eléctrico, y Messi y Beppe Grillo, que fueron a comer y salen en la foto, no se han quejado.

Plaza de Julio González, 10 (Poblenou).

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Restaurantes, Italiana

Solo Pizza

icon-location-pin Eixample

La pizza romana, crujiente y de bordes finos, tiene un nombre en Barcelona: Solo Pizza. Puntúan alto sus 'antipasti', y que podéis comer en un ambiente íntimo y romántico, cuchicheando, en las antípodas de los comedores con botellas de 'chianti' vacías y napolitanos bromistas.

Enric Granados, 108 (Esquerra de l'Eixample).

La Briciola
Ivan Giménez
Restaurantes, Italiana

La Briciola

icon-location-pin Sants - Montjuïc

Tened siempre en cuenta el local del calabrés Pino Prestanizzi y de Patricio Sodano, napolitano. Lo abrieron en 1989, "cuando sólo había una pizzería en la ciudad". Son buenas en extremo, pero también se enorgullecen de una carta de 'antipasti' y platos principales muy completa y seria.

Olzinelles, 19 (Sants).

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Restaurantes

Tress i No Res

icon-location-pin El Raval

Si parlem de pizza creativa, cal parlar de Tress i no Ress. La seva creativitat és rústica, però efectiva, molt propera a l'ortodòxia catalana. Potser els fonamentalistes de la massa rebutjaran aquest entranyable cau com a pizzeria: són porcions de pizzes estil Chicago –massa esponjosa, d'uns tres centímetres d'altura– que van equipades amb cobertures sorprenents: d'api i foie gras, de botifarra negra, de samfaina de verdures, de vedella rostida... Delicioses és dir poc. Tres porcions són un sopar de campions i que embafa molt poc, per la seva flonjor.

Restaurantes, Pizza

Sports Italian Bar

icon-location-pin El Gòtic

Capítulo "un italiano me ha dicho que ...". Un amigo me comentó que conoce un genovés que le dijo que "las mejores pizzas de Barcelona las hacen en el Sports Italian Bar". Había que comprobarlo, porque es el típico lugar donde no pondríamos nunca los pies: un bar destartalado y minúsculo en el epicentro del desbarajuste guiri, pantalla gigante y fotos del Barça de tamaño mural. Pero es cierto que las pizzas son muy buenas y baratas: disponen de horno de leña y le llevan a la mesa una pizza al estilo napolitano excelente. Con todos los tópicos: si su acompañante le convence, el camarero le declarará amor eterno. Al mediodía, menú a 8,95 euros con cualquier pizza, tiramisú y (buen) café.

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Restaurantes, Italiana

La Perla Nera

icon-location-pin Ciutat Vella

Estamos en el kilómetro cero de la pizza en Barcelona. Ya debe hacer casi 30 años que La Perla Nera dispensa pizzas en Via Laietana. Y aunque haya sufrido la avalancha de turistas, este restaurante de dimensiones hercúleas ha resistido el inevitable punto de degradación de las zonas masificadas. Podemos comer unas pizzas finas, bien tostaditas y crujientes, con una materia prima muy digna. Mi favorita es la de salmón flameado y gambas. Cámara de comercio italiana.

Restaurantes, Italiana

Il Commendatore

icon-location-pin Eixample

Abierto desde 1974, ofrece pizzas variadas y de buena calidad, igual que el resto de platos de su carta. La decoración, con commendatore incluido forma parte de su encanto.

¡Sin gluten!

Il piccolo focone
©Ivan Giménez
Restaurantes, Pizza

Il Piccolo Focone

Aparte de las pizzas de nueva tendencia saludable del Flax & Kale, ya hace un montón de años que dos locales se dedican a la pizza sin gluten: un número muy bajo, por la dificultad de infraestructura que requiere evitar la contaminación cruzada con todas las garantías. En Il Piccolo Focone (Dos de Maig, 268) disponen de una carta que replica la de pizzas estándar con un aumento nimio de precio, gracias a una masa de harina de maíz, alforfón y fécula de patata que es buena, ligera y digestiva, muy cercana a la romana.

Messié Sin Gluten
© Maria Dias
Restaurantes

Messié Sin Gluten

icon-location-pin Vila de Gràcia

En Messié Sin Gluten (Siracusa, 15) han optado por una masa de harinas de maíz, arroz y tapioca, y el resultado también es óptimo: recuerda a la base de una quiche y el chef le pone imaginación con recetas de temporada de lo más acertadas.

Fuera de Barcelona

Restaurantes, Pizza

El Cap de la Vila

Modera tu chovinismo pizzero, barcelonés: tienes que saber que en Sitges todavía funciona –con éxito de crítica y público– la primera pizzería que abrió en España, en 1966. En El Cap de la Vila, punto de reunión popular, encontraréis pizzas y pasta que desafían el italiano más orgulloso.

Cap de la Vila, 1 (Sitges).

La Locanda Empuriabrava
© La Locanda Empuriabrava
Restaurantes, Italiana

La Locanda

icon-location-pin El Gòtic

Buscar un restaurante con cara y ojos (italiano o de cualquier otro tipo) en la marina delirante y kitsch que es Empuriabrava, da miedo. Ahora bien, podéis confiar en este restaurante italiano en medio de la apocalipsis chancleta; buenas pizzas y platos caseros: ¡calamares a la romana de verdad!

Joan Carles I, 6 (Empuriabrava).

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Restaurantes, Pizza

Can Pizza

Los gemelos Colombo, los del Xemei, tienen una pizzería con todas las de la ley en El Prat: Can Pizza. Y han optado por la alta calidad a precios contenidos (el producto aristocrático queda para Can Cisa y el Xemei).En un antiguo almacén reconvertido en patio pizzero, encontraréis quince recetas clásicas, crujientes, finas y tostadas. Salta a la boca el cuidado puesto en la masa y la fermentación, y a la vista la generosidad de círculos donde el scamorza, el speck o la burrata no dejan ver el rojo del tomate. Y también una buena elección de 'antipasti' donde se nota la sabiduría del conocimiento del producto.

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